Un total de 218 agentes de Policía Municipal de Madrid, que complementarán los turnos ordinarios, garantizarán desde este lunes el cumplimiento de las nuevas restricciones de movilidad en la capital; un despliegue que estará apoyado por drones que vigilarán desde el aire las calles de la ciudad.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se ha reunido este domingo con la Jefatura del Cuerpo para conocer dicho operativo y, en declaraciones a los medios de comunicación, ha precisado que los drones controlarán las zonas básicas de salud (ZBS) con mayor incidencia.

Además, Almeida ha señalado que se han preparado 56 puntos de control en las ZBS de la capital con restricciones. El regidor ha incidido en la importancia de que la población acate las medidas generales aplicadas a toda la región.

Este lunes entra en vigor el adelanto del toque de queda a las 22 horas y el cierre de hostelería a las 21; y la prohibición de reuniones con no convivientes en espacios privados.

Asimismo, ha destacado la labor de la Policía Municipal en un momento «particularmente complicado» y ha hecho hincapié en que, desde que se pusiera en marcha un nuevo dispositivo en octubre del pasado 2020, se han interpuesto más de 57.000 multas a aquellos ciudadanos que no han cumplido con las medidas establecidas por la Administración.

Intervención Policía Nacional

Por otro lado y con el fin de que el dispositivo sea más efectivo, Almeida ha pedido a la Delegación del Gobierno en la región que despliegue a la Policía Nacional en las calles de Madrid para que se amplíen así los elementos de disuasión.

«No tenemos un afán de sancionar ni castigar, es un dispositivo para prevenir y disuadir comportamientos que no se ajusten a las normas. Es imprescindible que Delegación del Gobierno ponga a la Policía Nacional en la calle a controlar estos dispositivos. Todos los madrileños lo agradeceríamos», ha apuntado.

Apoyo a la hostelería

Finalmente, el alcalde ha destacado el «apoyo inequívoco» a la hostelería por parte tanto del Ayuntamiento de la capital como de la Comunidad de Madrid ya que se han adoptado medidas desde el punto de vista económico y para que esté abiertos pese a las medidas restrictivas.

Por tanto, ha señalado que «la situación es la que es», pero que aún así la hostelería puede seguir abierta y ha hecho hincapié en el servicio a domicilio, que es «fundamental» para estos comercios y supone «una vía para que estos bares y restaurantes puedan seguir teniendo ingresos».

Por último, ha recalcado que «si la economía para, el reinicio sería complicadísimo y ese parón podría tener consecuencias dramáticas para el empleo y la generación de riqueza, ya que muchos establecimientos podrían echar el cierre».