Sigue la bronca en el Gobierno por la Ley Trans. La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha replicado este sábado a la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, al afirmar: «La identidad de género no es un capricho, es un derecho».

El pasado jueves, Calvo mostró su preocupación sobre la posibilidad de elegir el género «sin más que la mera voluntad o el deseo», porque considera que puede poner en el riesgo los criterios de identidad de 47 millones de españoles, y subrayó que la ley necesita «calidad normativa» y «seguridad jurídica» para evitar que los nuevos derechos que trata de regular colisionen con derechos ya existentes.

En declaraciones a Nació Digital, Irene Montero ha salido al paso de las opiniones expresadas por Calvo: «Quiero ser muy respetuosa y prudente, porque sé que esto supone un debate interno fuerte en el PSOE. Son el socio de Gobierno y quiero ser respetuosa con sus diferencias internas».

«Los derechos no se negocian»

Pero «por respeto» a «todas las personas LGTBI», Montero ha querido «dejar clara» una consideración: «La identidad de género o la orientación sexual no son caprichos, es un derecho, forma parte de la identidad de una persona, es un derecho fundamental».

Montero ha señalado que cualquier ministerio siempre está «abierto a mejorar las leyes, a que se produzcan cambios como consecuencia de las aportaciones de otros ministerios».

«Yo estoy siempre abierta a mejorar el texto, pero los derechos no se negocian», ha puntualizado.