España

Calvo replica a Iglesias: "España tiene la normalidad de un estado de derecho"

Ábalos marca distancias con Unidas Podemos en el nuevo decreto de Vivienda y en la Ley Trans, que ha analizado la Permanente del PSOE

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, junto a Pablo Iglesias en el Congreso.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, junto a Pablo Iglesias en el Congreso. EFE

Carmen Calvo ha salido al paso de las declaraciones de Pablo Iglesias en el diario Ara para defender que en España «tenemos la normalidad propia de un estado de derecho que aplica las leyes a todos por igual, y tenemos una campaña de oportunidad para sacar Cataluña de una década frustrante».

Respondía así al vicepresidente segundo para quien en nuestro país “no hay una situación de plena normalidad política y democrática en España cuando los líderes de los dos partidos que gobiernan Cataluña, uno está en prisión y el otro en Bruselas”. Para la vicepresidenta dicha «normalidad» es la que permite que «todo el que puede y quiere participa» en la campaña electoral catalana, y quien no lo hace «es porque huyó de su país», en alusión a Carles Puigdemont. 

Poco antes, ha sido José Luis Ábalos, el que ha replicado a su compañero de Consejo de Ministros. España «es una de las de mayor calidad del mundo, perfectamente homologada en Europa», aunque a continuación ha admitido, a diferencia de Calvo, que «también permite elementos de anormalidad, no es perfecta, y hay que atajarlos».

En plena recta final de la campaña catalana y con Iglesias prodigándose en los medios de comunicación de ese territorio, Ábalos se ha mostrado convencido de que Iglesias «defiende la democracia con claridad y, también, la profundización democrática. El sistema -ha insistido- contiene anomalías, pero eso no hace que el sistema lo sea» y ha mostrado cierto cansancio por tener que estar «pendiente» de responder determinadas afirmaciones del líder de Unidas Podemos como cuando comparó el exilio español con la situación de Puigdemont.

Discrepancias en vivienda

Otro punto en el que discrepa con sus compañero de Consejo de Ministros en el decreto ley de vivienda que sus respectivos departamentos están estudiando. Resulta que Unidas Podemos quiere rebajar el número de inmuebles por el que alguien puede considerarse un gran tenedor, de 10 a 5. El cambio de criterio ha pillado con el pie cambiado a Ábalos, quien en rueda de prensa tras al reunión de la Permanente socialista ha subrayado que durante las negociaciones «siempre hemos hablado a partir de 10 viviendas y todos los decretos han tenido esta consideración». Se trata, pro tanto, «de un elemento nuevo que contradice las consideraciones de ambas formaciones».

Explica Ábalos que las políticas públicas «no pueden descansar sobre los particulares», de modo que no puede tener carácter «confiscatorio» ni tampoco afectar al derecho constitucional a al propiedad privada. En todo caso, dice ser optimista «porque siempre hemos conseguido llegar a acuerdos». Según su versión, los equipos técnicos de su Ministerio y de la vicepresidencia segunda «tienen su propuesta hecha, pero el nivel político no lo hemos concluido».

La batalla de la igualdad no puede ser a costa de las mujeres», dice Ábalos

Como no faltan cuestiones que enfrentan a los dos socios, la Permamente socialista también ha tratado la cuestión de la controvertida Ley Trans del Ministerio de Igualdad. «Queremos dejar claro que vamos a defender los derechos de las personas siempre y cuando se planteen desde el reconocimiento a la dignidad, del trato que merecen y avanzar en derechos para todos», eso sí, ha matizado «sin afectar otros colectivos a los que les queda mucho para la igualdad», en alusión a las mujeres.

Desmiente Ábalos que el texto de Irene Montero sea igual que una ponencia que los socialistas presentaron en 2017 para modificar la ley de Igualdad. La ponencia socialista, ha recordado, «tiene 39 artículos más otras tantas disposiciones adicionales y finales» y la actual apenas tres apartados. ha dicho. Además, sumándose a las tesis de Carmen Calvo, arguye que «la batalla de la igualdad no puede ser a costa de las mujeres» y por tratarse de una tema delicado, complejo y muy sensible «puede abrir la puerta a otros debates como los vientres de alquiler», ha dicho el dirigente socialista.

Pero el auténtico objetivo de la comparecencia de Ábalos era arremeter contra el líder del PP, Pablo Casado, el mismo día en que arranca el juicio por los papeles de Bárcenas. El ex tesorero «acredita lo que era una evidencia, que el PP recurre al cohecho para financiarse y para acudir dopado a las elecciones».

Además, lo que Casado llama cosas del pasado «son hechos gravísimos que marcan una trayectoria» y en un intento por vincularle con ese pasado, califica de curioso que «diga que ese partido no existe cuando él fue su responsable de comunicación y valedor cuando medraba a la presidencia gracias al apoyo de Cospedal» o cuando mantiene en sus puestos a Pío Garcái Escudero y a Javier Arenas.

Em definitiva, «es urgente que dé explicaciones sobre las acusaciones de que Bárcenas ha negociado con personas de su partido, de su dirección, y qué se le ofreció a cambio de su silencio. No puede pasar ni un minuto más sin explicar los tejemanejes que se trae con el ex tesorero».

«No puede repetir el error de señalar a los demás y mirar hacia otro lado. Es una trama del PP. Casado lidera el partido de la corrupción, también de la destrucción de ordenadores, de su contabilidad paralela, de pruebas incriminatorias y no vamos a consentir que destruya la convivencia», ha agregado Ábalos, quien, sin embargo, no parece considerar necesario la comparecencia del líder del PP en la comisión Kitchen del Congreso.

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