España INDIGNACIÓN EN LOS MOSSOS

"Es una vergüenza que los políticos defiendan más a los violentos que a la policía"

Disturbios tras la detención de Pablo Hasel

Agentes de los mossos durante los disturbios tras la detención de Hasel en Barcelona EFE

Tanto la portavoz del sindicato SAP-Fepol, Imma Viudes, como el portavoz de USPAC, Josep Miquel Milagros, coinciden en la indignación por la violencia sufrida en la noche del martes por los agentes desplegados en Barcelona, Lleida, Girona, y especialmente en la comisaría de Vic. Un «ataque directo a la policía» que para Viudes «es fruto de muchos factores», entre los que destaca el «el sentimiento de abandono por parte de las instituciones a la hora de de condenar la violencia» contra la policía.

«No recuerdo un ataque como este a una comisaría», añade Milagros desde sus veinte años de experiencia en los Mossos. «Es muy preocupante», subraya. Y lamenta que «los dirigentes políticos catalanes no están dando la relevancia que tiene a este ataque». De hecho, la violencia solo ha sido condenada por el conseller de Interior, Miquel Sàmper, y los alcaldes afectados: Ada Colau en Barcelona, Anna Erra en Vic y Miquel Pueyo en Lleida.

El alcalde de Lleida, el republicano Miquel Pueyo, denunciaba este miércoles que los violentos «iban a la caza de agentes aislados para agredirlos», una actitud que ha tachado de inadmisible.

Silencio institucional

«Es una vergüenza que los políticos estén más por defender a estos violentos que a la policía» se lamenta el mosso. «Falta autoridad desde hace años» añade, y señala a «políticos y mandos policiales más preocupados por la llamada del político de turno que por la seguridad» de los agentes a su cargo.

Ningún conseller de la Generalitat ni candidato a la presidencia se ha referido a los incidentes vividos, ni al asalto a una comisaría de los Mossos que comprometió la integridad física de funcionarios públicos. De hecho, la única reacción en redes es de Laura Borràs, para ironizar con el uso de sus carteles por parte de los manifestantes.

En este contexto, Milagros no oculta la preocupación por la eventual entrada de la CUP en el Govern y el peso que la formación anticapitalista tendrá en el próximo ejecutivo. «Nos preocupa porque la CUP odia a la policía» apunta. Las declaraciones de los antisistema, que han acusado «al Estado» de la violencia y denunciado la actuación policial no da motivos para la esperanza, reconocen también desde SAP-Fepol.

Dar voz a los violentos

«Cuando no se condena la violencia sin paliativos das voz a los violentos» advierte esta portavoz sindical. El resultado, concluye, es que «ahora no tienen ningún miedo a enfrenarse a la policía» porque la percepción es que no tendrá consecuencias. Un cambio que Viudes identifica claramente desde octubre del 2019, tras la batalla campal el Urquinaona con la que acabaron las protestas contra la sentencia del procés.

«Los actores institucionales han alimentado» esta situación, añade, al no condenar de forma taxativa la violencia contra la policía, ya sea autonómica, local o nacional. «Los sindicatos exigimos apoyo» clama ante esta situación.

En este contexto, tanto SAP-Fepol como Uspac denuncian como especialmente grave la decisión del Govern de no personarse como acusación en los casos de atentado a la autoridad y agresiones a agentes de policía. «El mensaje es claro» lamenta Viudes, «hemos normalizado la violencia».

El Govern no acusará a los responsables

«Perseguiremos a los culpables y los pondremos a disposición de la justicia» ha asegurado este miércoles el conseller de Interior Miquel Sàmper. Pero la Generalitat no se personará en las causas, como anunció en noviembre, ese papel lo dejan para la Fiscalía. «No toleraremos la desprotección por parte de nuestros políticos» responde Milagros, que tacha de «vergüenza» las palabras de Sàmper.

Viudes destaca además la «preocupación» de los agentes por la falta de previsión en el dispositivo del martes. No se activó a ninguna unidad de orden público, pese a que eran más que previsibles los incidentes tras la detención, largamente anunciada, del rapero Pablo Hasel, según SAP- Fepol. Los agentes de turno fueron incapaces de responder a la ola de violencia desatada por los grupos antisistema.

Grupos de jóvenes de entre 17 y 26 años, «organizados» advierten desde los mossos, que provocaron el caos en diversas ciudades catalanas. «Son grupos antisistema que vienen a reventarlo todo» lamenta la portavoz sindical.

Sin herramientas para frenar a los violentos

Vidues denuncia además que, con la prohibición del uso de las pelotas de goma los Mossos «no tienen herramientas adecuadas» para afrontar situaciones de este tipo. Los proyectiles de foam que utiliza la policía autonómica «no son disuasorios, no permiten mantener la distancia con los violentos» denuncian desde las unidades de intervención. «No tenemos herramientas para contener una explosión de violencia» como la vivida el martes.

Una situación agravada por el hecho de que quienes afrontaron los incidentes fueron en muchos casos agentes de seguridad ciudadana sin la formación necesaria. Una situación que se hizo especialmente evidente en el asalto a la comisaría de Vic. Allí, una agente recibió el lanzamiento de una papelera, con la única protección de un casco.

Los portavoces sindicales coinciden también en descartar la «fatiga pandémica» como explicación a la explosión de violencia vivida en Cataluña. «La fatiga genera manifestaciones pacíficas, ayer lanzaban señales de tráfico a la policía» denuncia la portavoz de SAP.

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