El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha denunciado este jueves, a través de su Federación de Igualdad y Conciliación (FIC), que existe discriminación para las mujeres que tratan de ingresar en la Policía Nacional, ya que deben acreditar una estatura mínima de 160 centímetros, mientras que en otros cuerpos, como la Guardia Civil o las Fuerzas Armadas, la altura mínima exigida es cinco centímetros menor.

Según un informe elaborado por este sindicato, esa barrera de acceso sitúa a las opositoras a las unidades militares en inferioridad de condiciones respecto a las que tratan de ingresar en la Policía Nacional. Ese requisito se ha mantenido inalterable desde 2006, cuando se redujo en cinco centímetros la estatura mínima de las opositoras, de 165 centímetros, establecida en el año 1995.

El Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea ya se pronunció sobre esta materia en 2017, en una sentencia en la que dictaminaba que, «aun suponiendo que todas las funciones ejercidas por la Policía (…) exigieran una aptitud física particular, no parece que dicha aptitud esté necesariamente relacionada con la posesión de una estatura física mínima y que las personas de una estatura inferior carezcan naturalmente de dicha aptitud».

«Desde el SUP pensamos que la altura no puede ser un elemento discriminatorio para determinar la validez de una persona dentro de la Policía. Por lo tanto, debería derogarse por completo este requisito tanto para los hombres como para las mujeres, según las directrices del Tribunal de Justicia de la Unión Europea», afirma María Isabel Estévez, secretaria nacional de la Federación de Igualdad del SUP.

Dicha resolución judicial establecía, además, que «el objetivo perseguido por la normativa controvertida en el procedimiento (…) podría alcanzarse mediante medidas que no perjudicaran tanto a las personas de sexo femenino, como una preselección de los candidatos al concurso para el ingreso en las Escuelas de oficiales y agentes de Policía basada en pruebas específicas que permitan verificar sus capacidades físicas». «Si se tiene que establecer un criterio de altura, entonces que no sea en detrimento de la mujer, ya que se le exige una altura mayor que a la media de los hombres perjudicándola notablemente», declara la secretaria de Igualdad del SUP.

La Guardia Civil y Fuerzas Armadas, siguiendo las directrices marcadas por el tribunal comunitario, fijaron en 2019 la estatura mínima en los 155 centímetros. Sin embargo, en la Policía Nacional se mantiene esa barrera que, según asegura el sindicato, discrimina a las opositoras y perjudica sus opciones de cara al ingreso en el Cuerpo y califican de «anacrónico y enfrentado a las políticas de igualdad y conciliación» la marca de altura mínima actual. La Policía Nacional es el estamento con mayor porcentaje de mujeres en su plantilla a nivel nacional, con un 15,56% sobre el total de efectivos en activo.

«Es justo que se baje la estatura a 155 centímetros para igualarnos al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que ya en su día actualizaron las bases de sus convocatorias ajustándose un poco más la mencionada sentencia. Tenemos que hacer todo lo posible para que la igualdad sea efectiva y subsanar el desequilibrio que hay en el número de integrantes masculinos y femeninos en el Cuerpo Nacional de Policía (CNP)», señala Estévez, que apunta que «hay mujeres con aptitudes muy validas para ejercer esta profesión que están siendo descartadas automáticamente debido a este requisito tan exigente de altura».