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Los empresarios condenan "a los partidos que por acción u omisión legitiman el vandalismo"

La patronal catalana prepara un gran acto para reclamar el fin de la violencia y acuerdos para relanzar la economía catalana

Un manifestante dentro de un escaparate de una tienda en el centro de Barcelona este sábado, durante las protestas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél. EFE/Quique García

Los representantes del empresariado y de sectores económicos han estallado este lunes, una vez más, contra los incidentes violentos en Barcelona y la tibieza de las instituciones y partidos políticos a la hora de condenarlos. De nada a servido la fotografía de Ada Colau, Pere Aragonés y Miquel Sàmper para dar imagen de «unidad institucional contra la violencia». Ni los afectados en el ámbito económico ni los cuerpos policiales tienen ya suficiente con una foto.

El Círculo de Economía, la última institución que quedaba por expresar sus quejas, lo ha hecho este lunes con contundencia. «Condenamos de manera tajante toda forma de violencia» apunta en la nota hecha pública la institución que preside Javier Faus. Una condena que «hacemos extensiva a los partidos políticos que, por acción o por omisión, han legitimado el vandalismo».

La institución señala directamente a los partidos independentistas en el Govern, al señalar que «hemos constatado con estupefacción como responsables de primer nivel o algunos miembros del Gobierno de la Generalitat, ya sea con el silencio o en algunos casos incluso con complicidad, no han antepuesto como principio fundamental el mantenimiento del orden público, que es un compromiso básico de las instituciones con los ciudadanos».

El «basta ya» de la patronal

En términos similares se expresarán las 150 instituciones lideradas por las patronales Foment del Treball y Pimec que este jueves se reunirán en Barcelona para condenar la violencia y gritar «basta ya». «Ya basta, centrémonos en la recuperación», es el título del manifiesto que debe ser secundado por unos 500 representantes de instituciones que van desde el Colegio de Abogados de Barcelona al Círculo Ecuestre o la patronal independentista Femcat.

Hace una semana, Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment, ya reunió a representantes del comercio, la hostelería y la restauración en la sede de la patronal para denunciar los costes del vandalismo en Barcelona. Tanto los directos, 750.000 euros entonces para los comercios del Paseo de Gracia, que ahora superan ya el millón de euros. Como los indirectos, en términos de imagen de la capital catalana, necesitada de recuperar los ingresos turísticos cuando la pandemia del Covid-19 lo permita.

En ese acto, la patronal tachó de «irresponsables» tanto al Govern como a los partidos independentistas. Al primero, por no dotar a los mossos de medios materiales para frenar la violencia. A los segundos, «que cuando no halagan directamente a los causantes, buscan y exponen mil y un argumentos para justificar el ejercicio de la violencia de los participantes en los disturbios, y hacen uso de argumentos como el de negar que quemar contenedores, lanzar piedras o botellas a la policía, o destrozar y saquear comercios y establecimientos sea violencia».

JxCat se desmarca de la CUP vo Govern

Paralelamente, en el terreno político Esquerra se ha quedado sola en las cesiones a la CUP sobre las exigencias de los antisistema en materia de modelo policial. Mientras Aragonés exhibía perfil institucional junto a la alcaldesa Ada Colau y el conseller de Interior, Miquel Sàmper, la portavoz de su partido, Marta Vilalta, confirmaba que estudian con la CUP la posibilidad de establecer una moratoria sobre el uso de balas de foam, excluir a la Brigada Móvil de los desahucios y retirar a la Generalitat de las acusaciones contra independentistas protagonistas de disturbios.

Unos puntos hechos públicos por la líder de la CUP, Dolors Sabater, que asegura haber planteado estas exigencias tanto a ERC como a JxCat. Desde Junts, sin embargo, aseguran que «no nos constan» esas exigencias, ni les han hecho partícipes de ningún preacuerdo entre republicanos y antisistema en estos términos.

Sàmper ironiza con usar gas pimienta

El desconcierto es tal, que el conseller de Interior se preguntaba en Ràdio4 si la propuesta de ERC y la CUP es que los antidisturbios de los Mossos recurran al gas pimienta para dispersar a los violentos en la próxima manifestación con disturbios. «Dicen que hay una moratoria sobre las balas de foam, pero el gas pimienta todavía es legal, supongo que lo que está diciendo la CUP es que la próxima vez tienen que usar gas pimienta» ironizaba Sàmper.

En la misma entrevista, el titular de Interior, que en las últimos días ha denunciado su «soledad» a la hora de señalar la violencia de las manifestaciones, ha reconocido que no puede criticar a la CUP por las negociaciones en curso para formar Govern.

«Entiendo que no quiera criticar a la CUP porque están en plenas negociaciones» le señala la periodista Gemma Nierga. «Claro», responde Sàmper, «más claro no se lo puedo decir. No quiero romper nada» añade, sin querer valorar las negociaciones entre los tres partidos independentistas.

Registros en Mataró y Canet

Al margen de la batalla política en torno a los Mossos, Sàmper señalado a la CUP, pero también la participación de activistas anarquistas en los disturbios violentos, como ya sucedió en octubre de 2019, tras la sentencia del procés. Interior ha destacado la participación de seis anarquistas de nacionalidad no española en los disturbios, y los mossos han registrado dos naves ocupadas en Mataró y Canet de Mar (Barcelona) para acreditar la autoría del ataque a la furgoneta de la Guardia Urbana el pasado sábado.

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