El comisario José Antonio Rodríguez, en una comparecencia junto al ministro Grande-Marlaska.

El comisario José Antonio Rodríguez, en una comparecencia junto al ministro Grande-Marlaska.

España

'Lenin' se jubila de policía, pero Marlaska lo mantiene en un puesto clave en Interior

El comisario José Antonio Rodríguez cumple el jueves 65 años, la edad máxima para servir en el Cuerpo Nacional / El ministro lo considera un pilar fundamental en su equipo y continuará como director del Gabinete de Coordinación y Estudios

El ministro del Interior mantendrá al comisario José Antonio Rodríguez González, conocido como Lenin, al frente del Gabinete de Coordinación y Estudios pese a que el funcionario cumplirá el próximo jueves la edad de jubilación prevista en la Policía Nacional y causará baja en el Cuerpo. Grande-Marlaska valora muy positivamente el trabajo realizado por este mando afín al PSOE en un puesto clave de su departamento y se ha preocupado de garantizar su continuidad, sin que haya trascendido la solución legal que ha buscado para que pueda seguir desempeñando dicha responsabilidad a partir de ahora.

En su artículo 5, la Ley Orgánica de Régimen de Personal de la Policía Nacional -en vigor desde agosto de 2015- establece la jubilación forzosa cuando el funcionario cumple los 65 años. Hasta entonces se fijaba en los 60 excepto en el caso de los comisarios, que podían prolongar su carrera profesional si lo deseaban hasta los 64 años. El gallego José Antonio Rodríguez nació el 11 de marzo de 1956, por lo que en unos días alcanzará la edad máxima para servir en el Cuerpo Nacional.

Comisario desde diciembre de 2006, José Antonio Rodríguez está al frente del Gabinete de Coordinación y Estudios -órgano de apoyo y asesoramiento del secretario de Estado de Seguridad para que éste pueda ejercer su función de supervisión de la Policía y la Guardia Civil y de colaboración con las policías autonómicas y locales- desde el verano de 2018, semanas después de que Pedro Sánchez confiara a Grande-Marlaska la cartera de Interior.

Su nombramiento no estuvo exento de polémica. El hecho de que el puesto hubiera sido ocupado por un oficial de la Guardia Civil desde hacía más de tres décadas -el coronel Juan Hernández Mosquera fue el último- unido a la afinidad de Lenin con el PSOE se interpretó en algunos sectores del Instituto Armado como una estrategia por situar a un «comisario político» en un cargo de primer nivel más guiados por premisas ideológicas que por criterios estrictamente profesionales.

Entre otras responsabilidades, el director del Gabinete de Coordinación y Estudios es el encargado de redactar las instrucciones y los planes en materia de seguridad ciudadana, de elaborar periódicamente los datos estadísticos de criminalidad, de diseñar acciones formativas comunes para los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de auxiliar al titular de la Secretaría de Estado en su función de responsable superior del Sistema Nacional de Protección de las Infraestructuras Críticas y de coordinador de las políticas de ciberseguridad. También depende de él la supervisión del uso de los fondos reservados que se asignan a Policía Nacional y Guardia Civil para el trabajo operativo. 

«Pilar fundamental»

Las fuentes consultadas por este diario describen a José Antonio Rodríguez González como un «pilar fundamental» en el equipo de Grande-Marlaska por su conocimiento de la materia (tanto el ministro como su número dos son jueces), su capacidad de trabajo y sus dotes para dirigir. Igualmente, aseguran que este comisario es en gran parte artífice de la buena relación que existe en la actualidad con los Mossos d’Esquadra, la Ertzaintza y la Policía Foral de Navarra, de ahí el interés del ministro por garantizar su continuidad. Basta con nombrarle asesor o confiarle una nueva dirección general para que este funcionario pueda seguir en la sala de máquinas de Interior tras su jubilación como policía.

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología (especialidad en Ciencia de la Administración) y experto en seguridad pública, José Antonio Rodríguez González está a punto de cerrar una etapa de casi 45 años como funcionario del Cuerpo Nacional. Ingresó en la Policía el 1 de julio de 1978, un año después de ocupar el puesto 456 en las oposiciones con las que se cubrieron 473 de las 500 plazas que se habían convocado. Según se detalla en el listado publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), él obtuvo una nota de 10,10 puntos, lejos de los 16,27 conseguidos por el número uno (José Ramón Sánchez Parrado).

Politólogo y experto en seguridad pública, el comisario José Antonio Rodríguez ha servido en Interior con los tres gobiernos socialistas

A aquella promoción pertenecen también Florentino Villabona, elegido por el ministro Juan Ignacio Zoido para ocupar la Dirección Adjunta Operativa (DAO) y hoy director de Integridad y Seguridad en LaLiga, y Eloy Quirós, comisario general de Policía Judicial que se jubiló el pasado 8 de agosto al cumplir la edad reglamentaria y se incorporó posteriormente al equipo de seguridad de El Corte Inglés. 

La trayectoria de José Antonio Rodríguez está también marcada por su labor sindical en el Cuerpo Nacional. A principios de los años 80 formó parte de la dirección de la Plataforma Unitaria de Policía (PUP), que, de orientación comunista, se había escindido de la Unión Sindical de Policía (USP) y posteriormente se integró en el Sindicato Unificado de Policía (SUP).

Las fuentes consultadas por este diario vinculan el desembarco de José Antonio Rodríguez en el PSOE a raíz de que lo hiciera Enrique Curiel, ex vicesecretario general del Partido Comunista Español (PCE) que se enroló en el Partido Socialista en 1990. Ex diputado y profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, el político vigués murió el 2 de marzo de 2011.

De Belloch a Grande-Marlaska

El hoy director del gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad entró en la órbita de influencia del PSOE a través de Patxi López y posteriormente se fue ganando la confianza de varios ministros socialistas del Interior, empezando por Juan Alberto Belloch y terminando con Fernando Grande-Marlaska.

En 1994 fue nombrado jefe del Servicio de Análisis y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, responsabilidad ocupada entonces por Margarita Robles (hoy ministra de Defensa). Dos años después, tras la victoria de José María Aznar y el final del felipismo, José Antonio Rodríguez salió de Interior y creó el Instituto de Estudios de Seguridad y Policía (IESP), dependiente del Sindicato Unificado de Policía (entonces dirigido por José Manuel Sánchez Fornet).

Liberado por el SUP, Lenin realizó dichas funciones hasta que en junio de 2004 -tras la victoria de José Luis Rodríguez Zapatero- lo reclamó Antonio Camacho como asesor en la Secretaría de Estado de Seguridad. En septiembre de 2006 fue nombrado director del Gabinete de Estudios de Seguridad Interior (GESI), donde se mantuvo hasta que ganó Mariano Rajoy en 2011. Primero logró una plaza de consejero de Interior en la Embajada de España en Pekín (2012-2015) y tras su vuelta a España volvió a labores sindicales, hasta que Grande-Marlaska lo reclamó en julio de 2018 para colocarlo al frente del puesto que ocupa en la actualidad.

La continuidad en el Gabinete de Coordinación y Estudios se produce en vísperas de que se formalice la cesión de la competencia de Tráfico en Navarra de la Guardia Civil a la Policía Foral en virtud de los acuerdos firmados por el PSOE con el PNV y en la antesala de la previsible formación de un gobierno independentista en la Generalitat de Cataluña tras las elecciones del pasado 14-F. También ante la creciente amenaza que representan la cibercriminalidad y el ciberterrorismo, materias sobre las que José Antonio Rodríguez tiene responsabilidad directa al depender de él tanto el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (CNPIC) como la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC).

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