Política

Guardias civiles denuncian que se les relega por “comisarios políticos” en Interior

El principal sindicato policial (SUP) sale en defensa del comisario que desempeñará la dirección del Gabinete de Coordinación y Estudios, puesto clave en el Ministerio de Grande-Marlaska: "Ninguna norma dice que tenga que ocuparlo un guardia civil"

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Guardias civiles denuncian que se les relega por “comisarios políticos” en Interior
El minsitro, rodeado de los directores generales de la Policía Nacional y Guardia Civil y de la secretaria de Estado de Seguridad.

El ministro Grande-Marlaska, rodeado de los directores generales de la Policía Nacional y Guardia Civil y de la secretaria de Estado de Seguridad. EFE

Resumen:

Los nombramientos en puestos clave del Ministerio del Interior han puesto en pie de guerra a la Guardia Civil contra Fernando Grande-Marlaska. La decisión de apartar al coronel Juan Hernández Mosquera como director del Gabinete de Coordinación y Estudios para situar a un comisario de Policía afín al PSOE ha recibido una fuerte contestación en el Instituto Armado, al entender que la colocación en el cargo de un “comisario político” sólo responde a afinidades ideológicas, lejos de “criterios profesionales u operativos”.

Como desveló El Independiente, Interior ha destituido al comisario principal José Luis Olivera como director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), puesto que se le ha ofrecido al coronel Hernández Mosquera. El objetivo último era colocar en la jefatura del Gabinete de Coordinación y Estudios -principal órgano de coordinación operativa entre todas las fuerzas de seguridad del Estado- a un mando policial cercano al PSOE: José Antonio Rodríguez Pacheco, conocido en el Cuerpo con el sobrenombre de ‘Lenin’ por su ideología política.

“Podemos aventurar, por nuestra experiencia profesional, que el hecho de que el Gabinete de Coordinación esté dirigido por un ‘comisario político’ no será bueno para nadie, tampoco para los propios altos cargos del Ministerio, pues más allá de la afinidad política se requiere una capacitación técnica adecuada para ocupar tan importante cargo”, advierte la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC).

Los afiliados de esta asociación recuerdan que dicho puesto ha estado ocupado desde más de tres décadas por un oficial de la Guardia Civil “por ser ajeno e impermeable a los cambios y vaivenes políticos habituales en los altos mandos de la Policía”, al tiempo que interpretan como una “falta de respeto” al coronel Mosquera -sucesor en el cargo de Diego Pérez de los Cobos, coordinador del dispositivo policial para el 1-O y actualmente jefe de la Comandancia de Tres Cantos (Madrid)- la decisión de apartarlo del desempeño de dicha responsabilidad de manera “manera absolutamente injusta y sectaria”.

El principal sindicato policial sale en defensa del comisario que ocupará el puesto: “Ninguna norma dice que tenga que ser un guardia civil”

“Con la excusa, y decimos bien y con conocimiento de causa lo de excusa, de dar otro aire y potenciar el CITCO relevando a su director se cesa al coronel Mosquera ofreciéndole ese puesto. La realidad es bien distinta. Un comisario de Policía, estrechamente vinculado al partido de la Secretaria de Estado de Seguridad, ha elegido el destino del coronel Mosquera, teniendo que buscarle un acomodo a éste para enmascarar esta maniobra política no basada en criterio profesional alguno. El comisario que va a dirigir el Gabinete de Coordinación, según sus propios compañeros y según recoge la prensa nacional, tiene dos características principales: ser primero un hombre de partido, incluso por delante de ser policía, y no tener la trayectoria profesional operativa necesaria para desempeñar ese puesto”, añade APROGC. Y añade: “Mucho nos tememos que la previsible dirección de la coordinación operativa de las fuerzas de seguridad tendrá a partir de ahora un componente más político que técnico”.

Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), por su parte, demandan que las estructuras sean independientes a los cambios de gobierno para garantizar la continuidad del trabajo policial que se lleva a cabo. “Cada vez que hay un cambio de Ejecutivo, todas las estructuras de Interior se resienten y se empiezan a colocar a personas más afines al partido que está en ese momento en el Gobierno. Y eso es lo que hay que intentar evitar: dotar de una estructura funcionarial independientemente de quién ocupe el Gobierno. Siempre se intenta cambiar la estructura intentando contentar a los dos cuerpos policiales y eso da lugar a unas cábalas y a unos cambios en el organigrama. Y eso a veces genera situaciones no deseadas, porque son puestos muy sensibles”, razona Juan Fernández, portavoz de esta asociación profesional.

Frente a las críticas de APROGC, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) sale en defensa del comisario Rodríguez Pacheco y recuerda que todo gobierno nombra a sus “asesores técnicos u operativos” atendiendo a la “capacitación o a su perfil profesional”, al tiempo que llama la atención sobre la vulneración de competencias -como el trabajo policial en el ámbito internacional- sí reguladas en la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y “no se pone el grito en el cielo”.

“Ninguna norma establece que el Gabinete de Coordinación de la Secretaría de Estado de Seguridad tenga que ocuparla la Guardia Civil. Es un puesto para un comisario de Policía o un coronel de la Guardia Civil. Que después de treinta años se la den a un policía y se monte la de Dios es Cristo… Es un movimiento estratégico en aras de mejorar la coordinación de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de las policías autonómicas. ¿Que se equivoca? Pues escogerán a otra persona, sea policía nacional o guardia civil. Pero en ningún parte pone el apellido Rodríguez o Mosquera”, mantienen desde el SUP.