«Asumiendo la responsabilidad que nos ha otorgado el pueblo en las urnas decimos sí a una estrategia compartida para garantizar derechos y sí a una estrategia de ruptura democrática para ejercer la autodeterminación y conseguir la amnistía». La CUP ha organizado una conferencia programática este miércoles para enseñar sus cartas y presionar a JxCat y ERC en la negociación del nuevo gobierno catalán.

Una negociación en al que los antisistema aspiran a sentarse por primera vez en el Consell Executiu para garantizar sus objetivos: Referéndum de independencia y radical giro a la izquierda del nuevo Govern. Reclaman una banca pública, una farmacéutica pública y una energética publica, «y no solo para asumir control de las hidroeléctricas con concesiones agotadas» además de avanzar hacia la «desprivatización de la salud y la educación».

Aunque han reconocido la resistencia de republicanos y junteros a sus propuestas, los antisistema han defendido que las suyas son «propuestas de sentido común» que concitan el «consenso mayoritario». En el público, representantes de ERC, JxCat y los comunes, a los que han acusado de autoexcluirse del consenso independentista.

Aragonés, en primera fila

Con el aspirante a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonés, en primera fila, la diputada Laia Estrada ha lamentado la «respuesta demasiado abstracta de ERC» a sus propuestas. Ha reconocido también que la negociación con Junts «no es fácil porque les pasamos un documento hace dos semanas y aun estamos esperando la respuesta» pero ha insistido en que «necesitamos concreción y avanzar, en clave social y de liberación nacional».

«No enfocamos las negociaciones desde la perspectiva de cambios de sillas» había explicado previamente Dolors Sabater. «Queremos aprovechar que las urnas nos han hecho fuerza imprescindible para la formación del Govern» para fijar las prioridades y la hoja de ruta del nuevo gobierno catalán.

«Los poderes fácticos llevan semanas alertando para que la CUP se quede arrinconada» ha asegurado Estrada, refiriéndose a los reiterados pronunciamientos de la patronal catalana. «Pero se lo pondremos difícil» ha añadido, asegurando que «batallaremos para formar gobierno», como si no es posible dando apoyo desde fuera.

«Salir de la Constitución y el Estatut»

El número dos de la CUP, Carles Riera, ha dejado claro su rechazo a la Mesa de Diálogo pactada en su día por ERC y el PSOE. «No podemos resignarnos a esperar que las soluciones vengan de España o la Unión Europea, no vendrán» ha señalado. «No podemos quedarnos en la denuncia, la protesta o la gestión autocomplaciente. Hay q pasar a la acción.»

Riera ha advertido además de que el futuro gobierno «tendrá que salir» del marco de la Constitución y el Estatut, que ha definido como «jaulas que nos limitan». Misma definición que ha otorgado a una autonomía «sin osadía para hacer frente al Estado, cómplice de la represión y que persiste en los recortes».

En este contexto, ha reclamado a ERC y JxCat que «salgáis de la zona de confort de las viejas recetas económicas y autonomistas» para abrazar el programa de la CUP. Una petición que ha avanzado la líder del grupo en el Parlament, Dolors Sabater, advirtiendo contra «las tentaciones de volver a caer» en la dinámica de la legislatura pasada.