El gobierno de la Generalitat lleva en funciones cuatro meses, y dos meses más sin «presidente efectivo», desde la inhabilitación de Quim Torra el pasado octubre. Y no parece que la investidura de un nuevo gobierno vaya a producirse en los próximos días, a tenor del ritmo en las negociaciones entre JxCat y ERC. Por ello, tanto Cs como Vox han coincidido hoy en reclamar que se retomen las sesiones de control al Govern.

Sobre todo, vista la escasa iniciativa institucional de la presidenta de la Cámara, Laura Borràs, cuya única decisión ha sido de momento destituir a Jaume Alonso Cuevillas como secretario de la Mesa por su oposición a la confrontación simbólica que defiende JxCat. Borràs no ha iniciado el proceso de constitución de las comisiones no legislativas, que sí podrían empezar su trabajos.

De hecho, ha dejado claro ante la Junta de Portavoces que deberán ser los propios grupos los que tomen la iniciativa para definir la composición de las comisiones no legislativas. Esto es, las de control de la Sindicatura de Cuentas, Sindic de Greuges y control de la CCMA, el conglomerado de medios públicos de la Generalitat, que Cs también reclama para poder ejercer el control parlamentario sobre TV3 y Catalunya Ràdio.

Control en pandemia

«No es normal que no haya ningún control sobre un Govern que toma decisiones decisivas, y en casos de forma muy lesiva, no es normal que los representantes de ciudadanía no podamos limitar la capacidad omnímoda del Govern de tomar decisiones» ha lamentado el portavoz naranja, Nacho Martín Blanco.

Cs ha registrado hoy una petición formal a la Mesa para que se articule una fórmula de control ante la interinidad acumulada por el ejecutivo catalán, recordando que el ejecutivo lleva desde el pasado 16 de diciembre sin someterse al control parlamentario. Cuatro meses. Por ello, reclaman a la Mesa que establezca sesiones periódicas de control, y se remite para ello al precedente sentado por el Tribunal Constitucional en el caso de Mariano Rajoy, que estuvo diez meses en funciones negándose a someterse al control parlamentario.

En el mismo sentido se ha expresado el portavoz de Vox, Juan Garriga, quien ha señalado que el Govern no puede trabajar sin dar explicaciones dada «su enorme capacidad para dar más importancia a sus delirios ideológicos que a los problemas reales de los catalanes».

La Mesa se ampara en el Reglamento

Desde la Mesa, argumentan sin embargo que el reglamento no recoge la petición de comparecencia de los consellers ante el Pleno, sino solo ante comisiones. Y dado que las comisiones legislativas no se han constituido, no puede haber control de los grupos.

Reconocen, sin embargo, que podría habilitarse un sistema similar al acordado antes de las elecciones, cuando Aragonés compareció quincenalmente ante la Diputación Permanente junto a los consejeros de Salud e Interior para dar cuenta de la evolución de la pandemia.