«Gabilondo ha ido medio obligado de la socialdemocracia al comunismo-bolivariano», dice sin complejos Esperanza Aguirre (Madrid, 1952) a la hora de analizar el giro dado por el candidato del PSOE a la presidencia de Madrid. Y sobre la aspirante a la reelección, Isabel Díaz Ayuso, se deshace en elogios. «Es fantástica, una auténtica líder», afirma.

Esto sobre lo inmediato. Porque sobre lo que debe ser el centro-derecha a medio plazo reflexiona en un libro que se titula, precisamente, «Sin complejos» (Edit. Esfera de los Libros) donde vuelve a su reivindicación respecto a la necesidad de dar la batalla cultural, ideológica y programática y cómo el líder de su partido, Pablo Casado, la ha abandonado.

Pregunta. -¿Qué le pareció el debate de los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid?

Respuesta. -Mi titular sería «Ángel Gabilondo, de la socialdemocracia al comunismo-bolivariano». Conozco a Gabilondo y le tengo mucho respeto. Fue rector de la autónoma de cuando yo era presidenta; ministro de Educación igual que yo: en 2015 fuimos portavoces de la oposición, yo en el Ayuntamiento y él en la Comunidad . Llevaba tiempo diciendo que no iba a subir los impuestos, que iba a respetar la concertada y en la primera parte del debate todo fue así, hasta que yo creo que en el descanso le debió llegar un mensaje de Sánchez o de Iván Redondo que le decía: «Pablo tenemos doce días para ponernos de acuerdo» y eso fue lo que dijo. Le han medio obligado, porque no creo que ese sea su talante.

Ángel Gabilondo ha pasado de la socialdemocracia al comunismo bolivariano»

P. -El sondeo flash del CIS da una ventaja al bloque de la izquierda sobre el del centro-derecha.

R. -El CIS da aquellos resultados que piensan que van a agradar a sus señoritos, en este caso a Sánchez y a Redondo. No me parece mal para nosotros porque eso va a estimular a nuestra gente a no vender la piel del oso antes de cazarlo.

P. -¿Cómo vio a Ayuso en ese debate?

R. -La vi estupendísima y además con unos toques de humor geniales. Fantástica y a todo el mundo prácticamente contra ella. Es una líder nata.

P. -¿Se ve representada en Ayuso?

R. -Para mí es un grandísimo honor que me comparen con ella. Lo ha tenido mucho más difícil que yo. No ha hecho más que sortear dificultades inmensas, empezando porque perdió las elecciones y tuvo que pactar con Ciudadanos, donde se puede ver que el vicepresidente que tenía no era una persona muy leal. La pandemia, la filomena, coge el Covid… sin embargo, creo que ha tenido un comportamiento ejemplar. Fue ella la que decidió cerrar los colegios o encargar hasta 20 aviones con material sanitario cuando el Gobierno no hacía nada… El 19 de marzo del año pasado, estando yo en el hospital, salió Pablo Iglesias para decir que el mando único de los servicios sociales de la pandemia los tenía él y luego no hizo ni un gesto.

Ahora tener un diputado más que el PSOE no sirve»

P. -¿Cree que Vox debe entrar en un gobierno de coalición con Díaz Ayuso?

R. -Hay que esperar a ver qué deciden los madrileños porque ese ha sido el gran acierto de Díaz Ayuso. Los que tienen que decir quiénes quieren que los gobierne son los ciudadanos de Madrid, ha dicho. Una vez que ella ha aplicado una política muy diferente a la del Gobierno de la nación y de muchos otros ejecutivos autonómicos, combinando la salud con la economía, quienes lo tienen que juzgar son los madrileños.

P. -Dice en su libro que Casado es el continuador del Rajoy de Elche de 2008, cuando invitó a los liberales a que fundaran otro partido.

R. -No, yo no digo eso. Lo que digo es que Casado, que había suscitado esa enorme ilusión en muchos militantes y votantes que lo elegimos frente a Soraya y que luego nos dio una gran alegría con el nombramiento de Cayetana, cambia de estrategia en 2020, por alguna razón que pudiera ser acertada. Luego llega el debate de la moción de censura de Vox. Aunque yo era partidaria de abstenernos, no me pareció mal que se votara en contra, pero sí los ataques personales. Después vino la entrevista en Rac1 diciendo que los policías se habían extralimitado, que por muy centrista que fuera, no dio resultado electoral en las catalanas. Y en este momento hemos tenido la enorme suerte de que Díaz Ayuso convocara estas elecciones.

Si no damos la batalla cultural, no podremos gobernar»

P. -Habla de rearme ideológico y programático. ¿Sigue siendo una cuestión pendiente en el PP?

R. -Sí. No tendría por qué ser una cuestión pendiente porque en el discurso que hizo Casado en el congreso extraordinario del partido dio todas las batallas culturales que hay que dar, la de la memoria histórica, la de la violencia de género, el cambio climático… todas.

P. -Y ahora dice que lo único que espera es el desgaste de Sánchez.

R. -Yo, en cambio, pienso que tenemos que dar la batalla cultural. Si no la damos, no podremos gobernar porque no nos basta con un escaño más. Tenemos que tener 176, porque el PSOE tiene un bonus de 40 escaños: independentistas, bilduetarras, comunistas, Compromís, los de Puigdemont… todos esos no van a encontrar nunca un presidente como Sánchez que sea capaz de hacerles tantísimos favores como les hace.

P. -¿Se ha sentido defraudada por Casado?

R. -Pues no. He discrepado de este giro al centro, pero creo que Casado se va a cubrir de gloria con una cosa que es sola y exclusivamente responsabilidad suya, que es haber nombrado a Isabel Díaz Ayuso candidata a la Comunidad de Madrid, lo mismo que al alcalde, José Luis Martínez Almeida. Son dos grandes éxitos.

Estamos movilizados porque Díaz Ayuso ha sido un descubrimiento»

P. -¿Y eso es un revulsivo para el PP?

R. -Se ve en cómo estamos de movilizados de cara a estas elecciones, porque Díaz Ayuso ha sido un descubrimiento para todos, una persona que ha sido capaz de ir creciendo a medida que nuestros adversarios de izquierda la insultaban, la degradaban, la despreciaban… y todo eso no ha hecho más que enaltecerla y encumbrarla y se ha descubierto que es una auténtica líder.

P. -¿Esa estrategia de la izquierda le ha resultado familiar?

R. -Sí, a mí los de «Caiga quien caiga» me ridiculizaban, me atacaban y me hicieron famosa en toda España. Me sirvió para ser la senadora más votada en 1996 y luego para ganar las elecciones a la Comunidad cuantas veces me presenté.

La aristocracia a la que pertenece el padre de Iglesias es la de crimen»

P. -¿Echa de menos a Álvarez de Toledo en la portavocía? Le dedica casi un capítulo de su libro.

R. -Cayetana ha sido la portavoz que mejor ha defendido en el Congreso nuestros principios y nuestros valores. Parece ser que a algunos les escandaliza, sobre todo a los gurús de la izquierda mediática, que haya dicho que la aristocracia a la que pertenece el padre de Iglesias es la de crimen, pero el FRAP era una organización terrorista. Iglesias ha presumido que su padre estaba en una organización que mató a dos policías, y no digo que haya tenido que ver con los crímenes.

P. -¿Pero cree que ese fue el motivo de su destitución?

R. -No tengo ni idea. Yo creo que Casado piensa que Cayetana le había llevado demasiadas veces la contraria y que no ha sido leal. Esa es la versión oficial, no lo sé.

P. -¿Habla con Casado?

R. -Creo que Pablo no está muy contento conmigo porque yo discrepaba de su giro al centro, pero ahora, a Pablo hay que ponerle en los altares por haber elegido a Ayuso.