15M Y PRENSA

España

La guerra fría entre el 15-M y los medios: de ruedas de prensa vacías a titulares para la historia

Todo momento histórico cuenta con sus propios conflictos invisibles, sus peculiares contradicciones y una larga lista de versiones que pueden no llegar a crear una sola verdad. Toda protesta cuenta con al menos un protestante, un aliado y una o varias causas por las que gritar. Pero, ¿Qué ocurre si varios de estos elementos se aglutinan en un solo ente? ¿Y si el enemigo te da voz, la espalda o sobredimensiona tu lucha? Así fue la guerra fría entre el 15M y los medios de comunicación… ‘tradicionales’.

«Cuando convocamos la manifestación el único medio grande que se hizo eco fue el programa de Toni Garrido en TVE y a la rueda de prensa solo se presentó el diario Periodismo Humano«, cuenta a El Independiente Pablo Gallego, uno de los padres del 15M y el creador del blog que dio lugar a ‘Democracia Real Ya’. Y es que, en un primer momento la concentración -cuyo avance superó las expectativas de los propios organizadores- quiso convocar a los medios para otorgar visibilidad a la protesta, pero esta carecía de interés informativo para la prensa nacional. «La cobertura en un principio no existió», comienza diciendo la politóloga Cristina Monge, «es curioso, pero los diarios españoles empezaron a hacer un seguimiento real de las plazas a raíz de una foto publicada por The Washington Post«.

Mientras que la imagen titulada como «Una primavera de frustración en España» revoluciona la cobertura comunicativa del movimiento dentro de las fronteras, la denominada «Spanish Revolution» comienza a generar interés también a los principales medios de difusión estadounidenses, desde el New York times al Wall Street Journal o la CNN.

A raíz de las acampadas y la consolidación y toma de importancia del 15 M, la radio, la televisión y la prensa comienzan a acercarse a los principales puntos de las concentraciones «para entender bien aquello». «En cada una de las plazas se generó un debate sobre qué hacer al respecto. En algunas decidieron nombrar portavoces y que ellos hablaran con la prensa y en otros no querían que se hablara con los medios», explica la politóloga. «Era una relación conflictiva. Cuando iba algún periodista que ya era reconocido era mirado con poca simpatía (…) Hay que entender que el 15 M no protestaba sólo contra la política, sino contra el establishment, es decir, el sistema en sí mismo, y en ese sistema también estaban los medios».

A la rueda de prensa previa al 15 M sólo se presentó el diario Periodismo Humano

Según Pablo Gallego, esta ‘enemistad’ movida por el interés mutuo rozó la cooperación en momentos contados. «La colaboración que había con los medios era de tener cierta conversación con ellos y luego publicaban lo que querían. Así funcionaba», resume Pablo Gallego con contundencia. «Democracia Real Ya siempre habló con los medios, pero muchas asambleas de Sol no querían hablar. Había gente más radicalizada que pensaba que no se podían cambiar las cosas con los medios de comunicación. Nosotros sí lo pensábamos, pero sobre todo a través de la tele y la radio, porque ahí no se podían manipular nuestras palabras», indica.

15 M, frente común de «izquierdas y derechas»

El rechazo a los equipos de prensa en las plazas, la creación de una plataforma paralela a Google, llamada N-1, «para comunicarse entre ellos sin dar exclusivas a medios» y la ausencia de una clara identificación política causó que los principales diarios españoles «se sintieran interpelados» y respondieran con contundentes titulares y duros artículos de opinión. «Sintieron que la protesta también iba contra ellos porque además no se diferenciaba entre unos y otros, ni derechas ni izquierdas», recuerda Monge.

«Nosotros nos manifestamos en un gobierno de izquierdas, por eso tanto los medios de derechas como los de izquierdas tenían animadversión hacia nosotros», aclara el que fuera cofundador del grupo inicial. «Unos decían que íbamos a por el PSOE y que cuando nos lo cargáramos acabaría con nosotros el PP, algo totalmente falso. Nosotros seguimos ahí, comenzaron las mareas y se lanzaron cientos de iniciativas después».

El investigador del CSIC y sociólogo experto en movimientos sociales, Ernesto Ganuza, destaca que «fueron criticados por todos los medios»: «El Mundo, El ABC o La Razón fueron críticos, y era esperable por su línea editorial… Pero me acuerdo mucho de las editoriales de El País… Eran horrorosas, muy duras», señala para este diario. «Siempre he pensado que los medios tradicionales no ayudaron en nada al movimiento, fueron a la contra, básicamente».

En este sentido el experto hace hincapié en que ante este «ataque» el 15 M se basara en una estrategia de comunicación sin cabezas visibles. «Era muy difícil personalizar en 15M en líderes», explica, «al principio las críticas fueron muy duras contra los propios indignados, pero al final se centraron en críticas puramente ideológicas y se vaciaron de sentido. No había nadie contra quien criticar. Era un hecho demandado por la sociedad, por lo que criticar el 15 M desde un titular se convertía en criticar a la gente. Eso permitió que tuviera tanto éxito y que la crítica se cansara», zanja Ganuza.

Precisamente esto es lo que Gallego y el resto de organizadores pretendían: «No mostrar liderazgos claros». «Teníamos mucho miedo a los ataques personales que podía hacer la prensa con nosotros», confiesa. «Nos llamaban perroflautas en general, pero imagina, siendo uno de los portavoces… No queríamos que pasara lo que le ha pasado a Pablo Iglesias, que al final ha acabado siendo atacado personalmente. Ya se lo avisé yo a Pablo en Vistalegre», apuntala.

El papel «fundamental» de las redes sociales

La propia comunicación tradicional fue una pieza clave en la creación del movimiento y la difusión de sus ideas. Al menos así es como lo explica el creador del blog previo a la creación del grupo Democracia Real Ya. «Yo comencé mi blog durante febrero de 2011, se llamaba Manifiesto Juventud y planteaba sobre todo que otro mayo del 68 era posible en España. A través de esa publicación encontré también a Fabio Gandara que se movía mucho en redes sociales. En ese momento me metió en un grupo y fundamos lo que sería Democracia Real Ya», comienza contando en conversación con El Independiente. «Como vimos que la prensa no nos hacía mucho caso en aquellos días, decidimos crear una página de Facebook, un perfil de Twitter… Mover todo en redes sociales», apunta Gallego.

El sociólogo Ganuza, por su parte, también afirma con firmeza que «el 15 M no hubiese sido posible sin las redes plataformas digitales y sin la gente que usaba redes sociales». «La estrategia de comunicación partía mucho más de la comunicación en redes que de la habitual de los movimientos sociales. Fue fundamental», indica, «en esta ocasión ocurre que las redes sociales nos permiten crear la democracia total. Era una lección muy utópica, muy pegada al utopismo que va intrínseco ya las redes sociales con eso de todo es posible, pero esto consiguió que durante unos meses o un año que la gente sí se lo creyera, que se creyera que se podían cambiar las cosas».

«Eran 20 chavales que deciden quedarse ahí, la gran mayoría ni eran activistas… Dijeron pues nos quedamos a dormir porque todo es una mierda y porque nadie nos hace caso. Como la policía les intenta echar lo empiezan a sacar en Twitter, en Facebook y empieza a llegar más gente… y en cinco días pasan de ser 20 a ser 20.000. Esa es la magia de las redes», matiza.

Pablo Gallego resalta en este aspecto la unidireccionalidad de la prensa, la radio o la televisión y el impedimento que esto resulta «para que la sociedad responda o pueda cocrear»: «Las redes sociales lo han cambiado todo sobre esto. Son medios sociales donde un partido político o un periódico puede publicar algo y cualquier persona puede decir pues no, eso no es así. Hay debate y crear una conversación, por eso nos resultaban tan interesantes».

La politóloga y autora del libro 15M: un movimiento político para democratizar la sociedad, Cristina Monge, analiza por otra parte la «ruptura» y «los efectos» que toda esta ‘guerra fría’ ocasiona en el mundo de la comunicación y el cómo además de fracturar la política tradicional se inicia una nueva pluralidad ideológica y comunicativa para los medios.

«Las redes sociales y el entorno digital en general vive en ese momento su momento álgido en España. Los medios de comunicación en aquel momento ya acumulaban una importante falta de credibilidad y además estaban empezando a vivir una crisis tecnológica y económica muy importante, lo que favorece que surja todo un nuevo abanico de medios de comunicación», plantea. «Público se transforma en Eldiario.es, nacen Infolibre, Contexto…Nacen un montón de nuevos medios que son producto de esa parte tecnológica -ya que se ve que a través de una web y una red social se puede crear un medio de comunicación- pero también por la parte de recoger ese sentimiento de indignación que de alguna forma impugnaba el 15M», finaliza.

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