Series y Televisión

La guerra entre Mediaset y Atresmedia por el negocio de las plataformas digitales

Atresplayer Premium VS Miteleplus

A fecha del 31 de diciembre de 2020, Atresplayer Premium presentó 452.000 suscriptores ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En esa misma fecha, Mitele PLUS cerraba el cuarto trimestre del año con una cifra muy inferior, ni más ni menos que 109.000 seguidores registrados. Lo que para la plataforma de pago de Atresmedia suponía 163.000 nuevas altas respecto al pasado mes de agosto (289.465) y multiplicar por 3,6 las obtenidas en el cierre de 2019 (125.114), para la de Mediaset significaba una pérdida de 29.000 abonados desde verano (138.000), su segundo descenso consecutivo y su dato más bajo desde hace más de un año.

Fuentes de Atresmedia aseguran a este diario que los mencionados resultados -en los que cuadruplican las suscripciones de la competencia- son un indicativo de que la plataforma «se está consolidando con series como Veneno, Física o Química: el reencuentro, Luimelia o documentales como El instante decisivo o los Pongamos que hablo de…» y que «mantienen una tendencia ascendente».

Pero… ¿Por qué existe este abismo entre los resultados de una y otra? Según fuentes de Mediaset España, se debería a que ambos grupos cuentan con «estrategias diferentes» y afirman que en un intento de «potenciar todas las fuentes de ingresos posibles» ellos han optado por un sistema de ventanas de distribución de sus contenidos en el que «dan prioridad a las ventas» de producción propia «a plataformas mundiales como Amazon Prime Video, Disney +, Netflix y HBO», para posteriormente emitirlos en sus propios canales.

«Lejos de embarcarse en costosos negocios que en este momento únicamente aportarían titulares de impacto efímeros, nuestra plataforma de televisión de pago comparte el propósito de generar valor a la compañía, de manera coherente y rigurosa», han explicado a El Independiente desde el grupo de comunicación. «Para Mediaset España, Mitele PLUS aporta una fuente añadida de valor y de ingresos, que irá creciendo acompasada siempre al rígido criterio de rentabilidad que guía la estrategia de gestión de nuestro grupo», detallan.

En este sentido, en el método digital global de la corporación se conjugarían «de igual modo» tres ingredientes como «la evolución de los ingresos publicitarios» para comercializar sus webs, «la venta a terceros y el desarrollo de la plataforma de Mitele». Es decir, mientras que Atresmedia ha apostado -con importantes inversiones económicas- por la creación de su propio ‘Netflix’ y la explotación de producciones originales, los de Paolo Vasile, a pesar de haber gastado varios millones de euros en la adquisición de los derechos de LaLiga y la Champions a Telefónica, parecen encaminar el futuro de la plataforma de streaming a un producto puramente «complementario» de su televisión en abierto y se decantan por la venta de contenidos a terceros.

Desde Mediaset afirman que como consecuencia de esta maniobra, su partida de Otros Ingresos «se ha visto incrementada en un 54% en los resultados de 2020 hasta los 107,3 Millones de euros». De esta manera, cada grupo audiovisual ha tomado un camino empresarial diferente que deberá ser analizado a largo plazo para valorar la rentabilidad de las diferentes inversiones, ya que, por el momento, los datos objetivos reflejan una notable diferencia de suscriptores, pero también de beneficios netos.

Y es que, según los resultados del ejercicio económico de 2020 que ambos grupos presentaron a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Atresmedia obtuvo un beneficio neto de 23,9 millones de euros el pasado año y Mediaset España multiplicó esa cifra por siete y cerró con 178,7 millones de euros de beneficio en el mismo periodo. Esto supone para el primero un 79,8% menos de los ingresos registrados en el pasado ejercicio, cuando la empresa superaba los 118 millones de euros en ganancias y una caída del 15,6% para el conglomerado italiano respecto a 2019. Unos tropiezos parcialmente ‘esperados’ tras un año marcado por la crisis del coronavirus.

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