Si el Gobierno se salta el demoledor informe del Tribunal Supremo y sigue adelante con los indultos a los 12 presos del ‘procés’, no habrá marcha atrás. Los puentes que unen aún a Gobierno y oposición son débiles, pero saltarán definitivamente por los aires si Sánchez sigue adelante con su desafío. Ésta es la tesis en la que han coincidido uno a uno los portavoces parlamentarios de PP, Vox y Ciudadanos una vez ha trascendido la opinión de los magistrados del Alto Tribunal, que no han apreciado razones de justicia, equidad y utilidad pública que justifique la concesión de la medida de gracia y que, incluso, trata de «solución inaceptable» la concesión de indultos por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Todas las fuerzas de la oposición han prometido que la ofensiva jurídica, política, institucional e, incluso, social contra el Gobierno será implacable. La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha pronunciado un durísimo discurso en el patio del Congreso de los Diputados, una vez conocido el fallo del Supremo. «Exijo al Gobierno que no pase por encima de la Justicia, que no trate de reescribir la historia de lo que vivimos en 2017 en Cataluña», manifestaba, al tiempo que ha denunciado la «infamia» que cometería el jefe del Ejecutivo si se atreve finalmente a dar un paso que, a su juicio, implica sobrepasar «todos los límites democráticos». «No hay cargo ni carrera política que valga esta humillación, este atropello que quieren hacer (…). Tienen la poca vergüenza de vender a España», suscribía la presidenta de Ciudadanos.

Fuentes del partido naranja afirman, además, que si Sánchez termina concediendo la medida de gracia saltándose a la Fiscalía, al Supremo y a la oposición, quedará definitivamente sepultado todo entendimiento entre la formación de Inés Arrimadas y Moncloa, un acercamiento que ha generado fuertes críticas tanto dentro como fuera del partido liberal. Aseguran, no obstante, que el entendimiento entre PSOE y Cs ya se fracturó durante la negociación de los últimos Presupuestos, cuando Sánchez «decidió coger la mano de Otegi y de Rufián» y no la de Ciudadanos, aunque conceder los indultos a los 12 presos independentistas marcaría, sin duda, un antes y un después en las relaciones entre ambos partidos. «Nos dejaron solos en 2017, y ahora nos humillan y nos pisotean(…). Es el acto más grave que ha cometido Sánchez desde que llegó a Moncloa», sentencian.

Por su parte, la portavoz parlamentaria del PP, Cuca Gamarra, ha tildado de «auténtica vergüenza» las intenciones del Ejecutivo a pesar del dictamen de la Justicia. «Sus socios le han dicho que puede elegir entre vergüenza o elecciones. Pero perderá la vergüenza y perderá las elecciones», ha manifestado, subrayando también que, si Sánchez cruza esa «línea roja», la distancia entre él y los «partidos constitucionalistas» será abismal. «Iremos hasta el final», aventuraba también el jefe de la oposición en Twitter. Los populares mantienen congelada su posición respecto a la negociación de la renovación del CGPJ, y esta circunstancia sólo contribuye a alejar más en el tiempo la consecución de un acuerdo. Fuentes del partido aseguran, no obstante, que su posición respecto a la renovación del órgano de gobierno de los jueces es «anterior» a la cuestión de los indultos, y acusa al Gobierno de ser el culpable del bloqueo.

Ofensiva política, judicial… y social

Los tres principales partidos de la oposición coinciden en el diagnóstico, pero no en la forma de tratar de frenar el desafío de Sánchez. Así, mientras PP y Ciudadanos se limitan a la vía jurídica, institucional y política, Vox promete dar la batalla en las calles. «Sacaremos a toda la oposición a la calle, que no les quepa duda», suscribía el portavoz parlamentario de la formación, Iván Espinosa de los Monteros, que ha reiterado su compromiso de poner «todos los medios a nuestro alcance» para revertir una situación. «Dedicaremos toda nuestra fuerza, vigor y empeño para evitar que este fraude de ley se cometa. Este indulto supone un exceso para cualquier demócrata», defendía el dirigente este miércoles ante los medios.

Por el momento, tanto PP como Ciudadanos han deslizado que no se unirán a las movilizaciones y protestas que plantea Vox en la calle como forma de presión contra el Gobierno. Así, desde el partido de Pablo Casado trasladan que desarrollarán en las próximas semanas una «intensa ofensiva parlamentaria» para desgastar al jefe del Ejecutivo, mientras que desde Ciudadanos amenazan con acudir, si es preciso, a Bruselas para frenar esta «aberración» democrática.

Todas las fuerzas políticas mencionadas dan por hecha la concesión de los indultos por parte del Ejecutivo, a tenor de lo que ha defendido hoy el propio Sánchez en el Congreso. «Hay un tiempo para el castigo y un tiempo para la concordia (…). El Gobierno tomará una decisión en conciencia a favor de la convivencia entre todos los españoles», ha manifestado. Una vez conocido el informe del Supremo, es previsible que se aborde la cuestión en el Consejo de Ministros, donde finalmente se decidirá si se conceden o no los indultos a los presos del ‘procés’.