El Gobierno ha avalado a la Federación Española de Fútbol (RFEF) dos préstamos por importe de 25 millones de euros con los que trata de disponer de liquidez ante el posible retraso en la llegada de ingresos por la pandemia, que ha tenido ya un importante impacto en sus cuentas. El año pasado cerró con unas pérdidas superiores a los 4,17 millones, como ha informado Onda Cero.

La RFEF ha firmado dos contratos de crédito con sendas entidades financieras -uno de 15 millones y un plazo de vencimiento de tres años y otro de 10 millones a un año- para hacer frente al efecto negativo que la covid-19 está teniendo en sus ingresos. El aval se ha materializado a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Al inicio de la pandemia, el Ejecutivo aprobó una línea de avales de hasta 100.000 millones de euros para paliar los efectos económicos provocados por la crisis sanitaria. En concreto, esta garantía se otorga a la financiación concedida por las entidades financieras a empresas y autónomos -mayoritariamente- para el pago de nóminas, gestión de facturas, circulante, vencimientos de obligaciones financieras o tributarias y otras necesidades de liquidez.

La RFEF logra que las pérdidas en 2020 sean de ‘sólo’ 4,17 millones tras alargar cuatro años más el contrato de la Supercopa con la Federación Saudí

Con la decisión de llamar a la puerta de los bancos para disponer de estas dos pólizas de tesorería, la Federación Española de Fútbol trata de reforzar su disponible líquido ante el déficit de explotación que está provocando la pandemia por el hundimiento de ingresos previstos y el retraso en los cobros. Entre otros efectos, el coronavirus provocó el aplazamiento de la Eurocopa 2020 y de la final de la Copa del Rey 2019/2020, ajustes en el calendario de partidos de la selección absoluta, cambios de formato en las competiciones y la desaparición del público de las gradas, entre otros.

Con todo, la RFEF sostiene que no ha dispuesto de ninguna cantidad de las citadas cuentas de crédito a la fecha de reformulación de sus cuentas, pendientes de aprobación este martes por parte de la asamblea general. El objetivo es disponer de margen de maniobra para que la actividad -incluidos los programas de ayuda al fútbol no profesional- no se resienta en caso de que se siga constatando un retraso en los ingresos, circunstancia que dependerá en gran medida de la evolución del plan de vacunación y de la recuperación de la normalidad.

A lo que sí ha recurrido es al dinero que tiene depositado en los bancos. A 31 de diciembre de 2020, el saldo de estos activos financieros -entre ellos una imposición a plazo fijo de 4.862.000 euros en el Banco Sabadell a un tipo de interés del 0,05 %- se había reducido en 706.117,44 euros, al pasar de 6.198.750,76 a 5.492.633,32 euros. Estas imposiciones constituyen las garantías de los avales constituidos para presentar ante la Audiencia Nacional recursos contencioso-administrativos contra las resoluciones por las que el Consejo Superior de Deportes (CSD) le reclama el reintegro parcial de ayudas recibidas entre los años 2010 y 2013.

La pandemia golpea las cuentas

El impacto de la pandemia en sus cuentas ha llevado a la RFEF a adoptar otra medida de gran calado. Para poder cobrar las «compensaciones económicas establecidas» en el acuerdo firmado con la Federación Saudí para la disputa de la Supercopa de España en dicho país entre 2019 y 2021 y no haberse podido cumplir este año por la covid-19, como ha informado el portal 2Playbook, la entidad que preside Luis Rubiales no sólo ha renovado por tres años más el acuerdo con los saudíes sino que ha ampliado el trato por cuatro años más. Ello le ha permitido minimizar las pérdidas en 2020 pero ata de manos a la directiva hasta 2029.

La Federación Española de Fútbol ingresó el pasado año 253,05 millones de euros, 63,83 millones de euros menos de lo que había presupuestado inicialmente. La reducción de los gastos importó 59,66 millones de euros (de 316,89 a 257,23 millones), lo que ha generado un déficit de 4,17 millones. Este resultado contrasta con los 592.030,11 euros obtenidos en el ejercicio correspondiente a 2019.

Las remuneraciones del equipo de alta dirección aumentan un 28,36% tras el regreso de Luis Enrique a la selección

La mayor desviación se constató en la partida correspondiente a la participación en competiciones y otros derechos de actividades deportivas, en la que se presupuestaron 73,3 millones y tan sólo se ingresaron 27,56 millones (45,73 millones menos). Le siguieron los derechos de retransmisión (-13,27 millones), la facturación en taquilla (-11,39 millones), la aportación de la UEFA por ser España sede de la Eurocopa’20 (-4,21 millones) y los patrocinadores (-4,21 millones), entre otros.

Por contra, hubo otra docena de conceptos en los que se ingresó más de lo que se había previsto en un principio. Fue el caso de la ayudas para la protección social en fútbol femenino y aficionados (+10,88 millones), la comercialización conjunta de los derechos audiovisuales para el desarrollo del fútbol aficionado (+7,05 millones) y de los clubes no profesionales que disputan la Copa del Rey (+5,15 millones), entre las partidas de mayor cuantía.

La reducción global de los ingresos se vio parcialmente compensada por la disminución de algunos gastos, siendo los más relevantes los 19,44 millones relativos a las competiciones y concentraciones de selecciones (de 70,46 a 51,01 millones); los 14,85 millones de ayudas y gastos en competiciones de ámbito estatal y clubes no profesionales; los 10,13 millones en el apartado de compras, suministros, profesionales independientes y gestión corriente, y los 7,9 millones correspondientes a la final de la Copa del Rey y a la Supercopa de España.

Más gastos de personal

Lejos de constatarse un ahorro, la partida de personal supuso un importante repunte. Las remuneraciones percibidas por el presidente de la RFEF y los otros tres miembros del organigrama que tienen la consideración de alta dirección (el secretario general, el director deportivo y el seleccionador nacional) aumentaron un 28,36 % en relación con el ejercicio anterior, al pasar de 3.334.016,46 a 4.279.586,38 euros. Este incremento se explicaría por la vuelta al combinado nacional de Luis Enrique a finales de 2019 al tener un caché mucho mayor que el de Robert Moreno.

En total, los gastos de personal ascendieron a 32,18 millones de euros (incluidas cotizaciones sociales, indemnizaciones y atenciones al personal), lo que supuso un crecimiento del 34,44 % respecto a 2019. A finales de 2020, la plantilla ascendía a 402 trabajadores, una cifra muy similar a la del año anterior si se incluyen los árbitros (129).