ERC no ha abandonado la vía unilateral. Los republicanos siguen contemplando la celebración de un referéndum y, si el diálogo abierto con el Gobierno no desemboca en una consulta pactada, una nueva declaración unilateral de independencia. Así se desprende de la instrucción que sigue el Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona, responsable de la Operación Volhov, que el pasado octubre intervino la nueva hoja de ruta republicana en el registro realizado en el domicilio de Xavier Vendrell, ex secretario de Organización de ERC, al que la Guardia Civil sitúa como cerebro del 1-O y de Tsunami Democrátic.

La Guardia Civil decomisó entonces un documento en formato PowerPoint en el que se describe la nueva estrategia republicana, que seguiría los pasos dados hasta ahora por el partido de Oriol Junqueras y fija como objetivo último el referéndum, según avanza El Confidencial.

El Gobierno ha defendido en los últimos días la concesión de los indultos a los condenados por el 1-O en base a la carta de Oriol Junqueras, que este lunes afirmaba que la unilateralidad no es el camino. Una postura duramente criticada por el resto de los actores del independentismo. El documento destapado ahora da la razón a quienes desconfían de ese posicionamiento.

Tres fases

El plan define tres fases, una primera de preparación, la segunda de acumulación de fuerzas y la tercera de implementación de la independencia. La primera, «Preparémonos», destaca la necesidad de reactivar las entidades civiles que dan apoyo en la calle al proyecto independentista. Una reactivación que se hizo visible en 2019, tras la sentencia del procés, con el Tsunami Democràtic que concluyó en las violentas protestas de Plaza Urquinaona.

La segunda, «Votar» plantea de nuevo la propuesta de unas elecciones autonómicas leídas en clave plebiscitaria, en las que el independentismo debe superar el 50% de los votos. Un hito que se habría conseguido en los comicios del 14F, aunque para ello los partidos independentistas sumen a su cálculo los votos obtenidos por el PDeCat, que no obtuvo representación parlamentaria.

Alcanzado ese objetivo, Esquerra estaría abriendo ahora la tercera fase, «Ganar». En ella se apuesta por crear una mesa de negociación con el Gobierno con el objetivo de pactar un referéndum acordado. Un objetivo que Pere Aragonés ha recalcado insistentemente desde que accedió a la presidencia de la Generalitat. La última vez, este lunes, ante Pedro Sánchez.

El espejo escocés

El independentismo escocés es el espejo en el que se mira ERC. El documento de Vendrell se remite al referéndum de independencia celebrado en Escocia en 2014, de acuerdo con el Gobierno británico de David Cameron. Si el acuerdo no es posible, cosa que Pedro Sánchez ha repetido una y otra vez, los republicanos se plantean como última estación de su proceso una nueva declaración unilateral de independencia (DUI).

La DUI estaría avalada esta vez, creen ellos, por haber recorrido todo el camino de negociación con el Gobierno. Un recorrido que les daría el apoyo internacional que no obtuvieron en 2017 para imponer la secesión de España.