España 'OPERACIÓN VOLHOV'

La Guardia Civil cree que Vendrell acudió a Vergés para tener "trato de favor" en contratos con Salut

Los investigadores policiales sostienen que el ex dirigente de ERC, ahora detenido, trató de "buscar el favor" de la consejera de Salud y otros dos miembros de su partido en el 'Govern': Josep Bargalló (Educación) y Chakir El Homrani (Trabajo)

La consejera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, en su escaño del Parlamento de Cataluña.

La consejera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, en su escaño del Parlamento de Cataluña. EP

La Guardia Civil cree que el ex dirigente de ERC Xavier Vendrell, uno de los 21 detenidos este miércoles por desvío de fondos públicos en el marco de la Operación Volhov, mantuvo a principios de este mes una reunión con la consejera Alba Vergés para que una de las empresas a las que representa obtuviera un «trato de favor» en una adjudicación del Departamento de Salud de la Generalitat.

Así se detalla en el auto por el que el titular del Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona, Joaquín Aguirre, autorizó tanto la entrada y registro en el despacho oficial de Lidia Domingo Ferrer -subdirectora general de Evaluaciones Médicas- como la intervención de su teléfono móvil y de otros dispositivos electrónicos o informáticos que puedan almacenar elementos de prueba relacionados con los delitos de malversación, prevaricación y tráfico de influencias que se investigan en esta causa.

Los investigadores policiales atribuyen a Lidia Domingo un «trato de favor» a una empresa representada por Vendrell -Certificación de Lesiones España SL- en un concurso adjudicado por el Instituto Catalán de Evaluaciones (ICAM), de la que ella es la máxima responsable. Este organismo adjudicó un contrato de 442.672 euros para el bienio 2018-2019 a dicha empresa -en UTE con IN2 Ingeniería de la Información SL- pese a que «no cumplía los requisitos de capacidad técnica necesarios».

La Guardia Civil sustenta esta conclusión en lo que el propio Vendrell comenta en una de las conversaciones telefónicas que le interceptaron. El ex dirigente de Esquerra reconocía «no disponer del material técnico exigido», hasta el punto de indicar que tendría que «encontrar, comprar, alquilar o lo que fuese el material técnico requerido en el concurso».

El ‘fontanero’ de ERC

Vendrell, alejado del primer plano político en la actualidad, fue secretario de Organización y Finanzas de ERC entre 1996 y 2006, el periodo en que se produce el relevo y la llegada a la cúpula del partido de Josep Lluís Carod Rovira y Joan Puigcercós. Tras un breve paso por el Govern, como consejero de Gobernación, dejó la primera línea junto al resto de la ejecutiva en manos de Oriol Junqueras y Marta Rovira, pero ha seguido teniendo enorme influencia sobre la estructura de un partido copada ahora por cargos formados cuando él estaba en la cúpula de la estructura del partido, desde Pere Aragonés a la propia Vergés.

Se trata de una generación súbitamente ascendida tras la aplicación del artículo 155 por parte del Gobierno de Mariano Rajoy que no tiene el peso político de sus antecesores y que está muy sujeta por tanto a los designios de Junqueras, Marta Rovira y, también, Vendrell.

De hecho, el ex conseller fue uno de los hombres clave en la preparación del referéndum del 1-O, no sólo como ideólogo de la logística de la consulta ilegal, sino también como puente entre ERC y JxCat junto a Jordi Sànchez, en un momento en el que la relación entre Junqueras y Carles Puigdemont era ya muy tensa. Ese papel le ha permitido conservar enorme influencia sobre las estructuras del partido.

Adjudicación a una empresa inexistente

En uno de los pinchazos, Vendrell llega a admitir que en la primera licitación del ICAM a la que acudió en la provincia de Lleida su empresa era «solo una dirección». Según relató, «no tenía nada comprado» y cuando consiguió el contrato «compró el laboratorio y punto».

Los investigadores aseguran que Vendrell trató de «buscar el favor» de Vergés y otros dos consejeros de su partido en el ‘Govern’

La demanda interpuesta por una empresa de la competencia (Invalcor) contra la citada adjudicación -detalla el auto- habría llevado a Xavier Vendrell a desplegar sus influencias y hacer gestiones ante el Departamento de Salud, controlado también por ERC tras el acuerdo de gobierno alcanzado con Junts per Catalunya tras las elecciones autonómicas de 2017.

El pasado 2 de octubre, en plena expansión de la pandemia de coronavirus, el ahora detenido se reunió con Alba Vergés -consejera de Salud desde el 2 de junio de 2018- en un encuentro que duró «más de tres horas» y del que salió satisfecho, a tenor de lo que le comentó a su esposa: «Había ido muy bien». Según la Guardia Civil, Vendrell había promovido esa cita porque «quería hacerle algunas reflexiones» a su interlocutora, orientadas «a obtener un trato de favor respecto a la adjudicación del ICAM».

«Influencias» en la Generalitat

En los atestados aportados al juzgado, la Guardia Civil afirma que el ex dirigente de ERC activó «en numerosas ocasiones sus influencias en la Administración catalana en beneficio propio», hasta el punto de «buscar el favor» de tres consejeros de ERC. Uno de ellos fue Vergés junto a Josep Bargalló (Educación) y Chakir El Homrani (Trabajo, Asuntos Sociales y Familias).

«La investigación sobre Xavier Vendrell está poniendo de manifiesto una estructura clientelar en la administración catalana en la que impune y arbitrariamente se reparten los fondos públicos. De esa estructura Xavier Vendrell se beneficia, por ejemplo, en los pagos percibidos por la Plataforma Proseleccions Esportives Catalanes sufragados con dinero procedente de subvenciones públicas, de los conciertos educativos de la Fundación El Brot y de la concesión irregular de contratos por parte del Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas (ICAM)», razona el magistrado Joaquín Aguirre para justificar la necesidad de practicar la entrada y registro en el despacho profesional de Lidia Domingo e intervenirle los dispositivos electrónicos e informáticos.

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