Andalucía | España LAS DESERCIONES DE "SUSANISTAS" QUE MARCAN LAS PRIMARIAS DEL PSOE ANDALUZ

Los 'compañeros' que traicionaron a Susana Díaz

Diputados, senadores, parlamentarios autonómicos e históricos del PSOE-A que han abandonado a la ex presidenta andaluza

Imagen de Suasana Díaz con Rafael Escuredo, Mario Jiménez, Micaela Navarro y los dos Miguel Ángeles

Carmen Vivas

Los ‘idus de marzo’ han llegado al PSOE andaluz, el partido que otrora reinó al sur de Despeñaperros, en pleno estío. Una sucesión de traiciones ha recorrido las filas de la que fuera la guardia pretoriana de Susana Díaz, la ex presidenta de la Junta que se disputa este domingo con el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, su aspiración de volver a ser candidata socialista a San Telmo, la sede del Gobierno regional que perdió hace dos años tras el pacto del PP y Ciudadanos con respaldo de Vox.

Una retahíla de razones alimentan las deserciones que ha sufrido la rival de Pedro Sánchez. «A mí me empujaron fuera del paraíso. Hace dos años ella decidió que yo ya no cumplía los requisitos», explica gráficamente a El Independiente uno de su ex altos cargos. Algunos como este dirigente cayeron en desgracia -también le sucedió a Mario Jiménez– y otros simplemente han saltado del barco en los últimos meses guiados por el instinto de supervivencia y han arrimado el ascua a quien consideran el vencedor más probable: Juan Espadas, el candidato de Ferraz.

Algunos cayeron en desgracia y otros saltaron del barco por instinto de supervivencia

Otros citan como argumento para haberla abandonado los «tumbos» que ha protagonizado Díaz, una política «despiadada» que no ha dudado en sacrificar voluntades para permanecer en el poder. «En este tiempo, Susana ha dicho veinte cosas: que si a éste lo quiero muerto esta noche… Siguió peleando tras las primarias federales tras haberlas perdido; luego se volvió más pedrista que nadie y ahora vuelve a atacar a Ferraz cuando Ferraz somos todos», agrega un cuadro del partido que desfila hacia la votación del domingo tras semanas en las que Díaz ha alentado el «barro» con acusaciones hacia los compañeros que se han posicionado en su contra.

Díaz mantiene lealtades. Siguen a su lado algunos de los miembros de su guardia pretoriana como Antonio Pradas, clave en la dimisión colectiva de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE para derrocar a Sánchez en octubre de 2016; Manuel Jiménez Barrios, quien fuera su vicepresidente en el Gobierno autonómico; Fernando Rodríguez Villalobos, ‘eterno’ presidente de la Diputación de Sevilla; o ex consejeros como Rosa Aguilar, José Fiscal y María Jesús Serrano. Tampoco ha perdido la lealtad de Verónica Pérez, la secretaria general del PSOE sevillano que declaró el golpe a Sánchez hace un lustro: «En este momento, la única autoridad que existe en el PSOE soy yo, les guste o no». El ex presidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla también le ha mostrado su apoyo.

Miguel Ángel Heredia. El suyo ha sido uno de los cambios de trincheras de última hora. En mayo, Heredia apareció apoyando a Espadas a pesar de haber sido el principal emisario de Susana Díaz en el Congreso de los Diputados. En 2017 trascendieron unas polémicas declaraciones vertidas durante un acto de las Juventudes Socialistas en las que se despachaba alegremente contra los compañeros que rompieron la disciplina de voto y votaron en contra de la investidura de Mariano Rajoy. Entre los exabruptos, llamaba «hija putaÇ» (sic) a Margarita Robles y pedía «disolver el PSC». El PSOE le relevó de la secretaría general del grupo parlamentario socialista en el Congreso pero Heredia -tras más de dos décadas en la cámara Baja- es, en la actualidad, senador por Málaga. A su deserción se refirió hace unos días Susana. Solo le dedicó una línea al que fuera su hombre en Madrid: «Evidentemente quien esté pensando en cómo se garantiza su puesto o sus privilegios no tiene espacio en esta candidatura».

Luciano Alonso. Es un histórico del PSOE-A, de esos que se resisten a colgar las botas. En la década de 1980 fue senador por Málaga y luego delegado del Gobierno regional y parlamentario autonómico. Ha vivido siempre del partido. Presidió el Paraje Natural del Torcal de Antequera y desde principios de este siglo fue saltando de consejerías. Durante dos gobiernos de Susana Díaz ostentó las carteras de Turismo, Comercio, Educación, Cultura y Deporte. Alonso se ha sentado en el banquillo por los supuestos ‘cargos fantasmas’ de sus consejerías y su nombre ha resonado últimamente por las contrataciones de sus familiares. En los últimos días ha circulado un vídeo en el que, durante un acto de campaña, critica a Susana Díaz, entre otros reproches, por haber optado fallidamente por Madrid y haber roto con Izquierda Unida en 2015. «Yo formaba parte de aquel Gobierno de coalición y no había ninguna razón para romper porque no teníamos con quién pactar. En 2018 no hubo opción de pactar porque sacamos el peor resultado de la historia de unas elecciones autonómicas, apenas un millón de votos», declaró. «Cuatro meses después, 400.000 andaluces que se habían quedado en sus casas [en las autonómicas] fueron a votar y casi 80.000 se sumaron a nuestro proyecto. En total, más de medio millón nos votaron [en las generales]», arguyó antes de hacer público su apoyo a Espadas.

Paulino Plata. Entre los militantes que arroparon a Juan Espadas este miércoles en Antequera (Málaga) se encontraba otro socialista andaluz histórico: Paulino Plata, ex consejero de la Junta (Agricultura y Pesca; Comercio, Turismo y Deporte, y Cultura) y parlamentario andaluz desde la legislatura constituyente (1982) hasta su nombramiento como presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga en 2013. No se ha prodigado en declaraciones públicas, pero su presencia en este acto de campaña -donde el regidor hispalense hizo una defensa del andalucismo- junto a otros destacados militantes malagueños como Carlos Sanjuán es suficientemente reveladora de cuál es su apuesta ante la cita de este domingo.

Rafael Escuredo. En la recta final de la campaña de las primarias, uno de los apoyos más simbólicos recibidos públicamente por Espadas ha sido el de Rafael Escuredo, primer presidente electo de la Junta de Andalucía y hoy consejero electivo del Consejo Consultivo de esta comunidad. «El pueblo andaluz está cansado de tanto ruido y descalificaciones personales y busca en políticos como tú el diálogo y el talante conciliador que siempre te ha caracterizado para afrontar aquellas cuestiones de alcance que sirvan para mejorar el bienestar de los andaluces», escribe en la carta que hizo pública este miércoles para arropar al candidato.

En julio de 2013, Escuredo apoyó a Susana Díaz cuando se presentó al proceso de primarias en el PSOE andaluz frente a los otros tres precandidatos -el hoy ministro Luis Planas, el ex alcalde de Jun (Granada) José Antonio Rodríguez Salas y el militante de Torrox (Málaga) Marco Antonio Encinas- que aspiraban a convertirse en cabeza de cartel socialista en las autonómicas de 2015. Sólo ella logró reunir los avales necesarios. En aquella ocasión, el ex presidente andaluz llegó a arropar con su presencia a Susana Díaz en un acto celebrado en Huelva. «Es una buena cosa que haya una mujer dirigiendo el partido, una mujer comprometida con su tiempo y con las ideas del socialismo (…) La política es para gente valiente y yo sé que eres valiente», proclamó.

Ocho años después, Rafael Escuredo se ha desmarcado de Díaz -quien ha llegado a referirse a él cariñosamente como «tito»- y ha mostrado abiertamente su «apoyo incondicional» al alcalde de Sevilla, del que destaca su «honradez personal e intelectual», su «respeto» a los oponentes y su capacidad de integración para unificar al PSOE andaluz.

Micaela Navarro. En línea con la posición defendida por muchos de los militantes pertenecientes a la Agrupación de Jaén, Micaela Navarro -presidenta del PSOE-A desde 2013- también aboga por iniciar una nueva etapa con Espadas como nuevo líder del partido en Andalucía. Su nombre figura también en la lista de destacados militantes que dan por amortizado el susanismo y demandan nuevas ideas y un nuevo talante para intentar recuperar San Telmo cuando Moreno Bonilla (PP) dé por agotada la legislatura y convoque elecciones.

Navarro, presidenta del PSOE entre 2014 y 2016 y hoy senadora, hizo campaña en 2017 en favor de Susana Díaz cuando intentó sin éxito asumir el liderazgo del partido a nivel federal frente a Pedro Sánchez. «Tenemos que elegir entre tres militantes del PSOE [el tercer aspirante fue el ex lehendakari Patxi López] y no es fácil, pero creo que hay razones sobradas por las que Susana es la persona adecuada en este momento para pilotar este proyecto», sostuvo en un acto en Murcia. El viento ha cambiado y hoy apuesta por Espadas.

Mario Jiménez. En un intento por complacer al sanchismo, Susana Díaz entregó en julio de 2019 la cabeza (política) de Mario Jiménez a Ferraz al destituir al político onubense como portavoz en el Parlamento autonómico en favor de José Fiscal. Jiménez fue el portavoz de la comisión gestora que rigió los destinos del PSOE después de que la baronesa andaluza y otros líderes territoriales forzaran la dimisión de Pedro Sánchez en el comité ejecutivo federal celebrado el 1 de octubre de 2016.

Fuera de los focos de la primera línea política, Mario Jiménez abogó el pasado 13 de mayo por un «cambio» en el PSOE-A como primer paso para intentar recuperar la Presidencia de la Junta. «Para que cambien las cosas en Andalucía tienen que cambiar las cosas en el partido», declaró. A su juicio, un nuevo liderazgo puede ser decisivo para que el partido pueda reconciliarse con al menos una parte del electorado que en las elecciones autonómicas de 2018 no acudió a votar.

Francisco Reyes. Se presenta como «feminista, maestro, emigrante y concejal de Bedmar». Reyes es otro rostro de larga trayectoria en el que fuera el bastión de Gaspar Zarrías. Ha sido presidente de la Diputación de Jaén en dos etapas: entre 1993 y 2000 y desde 2011 hasta la actualidad. Entre ambas fechas fue también delegado del Gobierno andaluz en la provincia. Cercano durante años a Susana y uno de los hombres que debía asumir el partido en el supuesto de su frustrada marcha a Madrid, Reyes presume ahora de liderar a quienes urdieron la candidatura alternativa en las primarias. «Desde Andalucía convencimos a Juan para que diera el paso. Hubo nombres que se plantearon desde Ferraz pero muchísimos socialistas andaluces pedimos que fuera él», reconoció en una entrevista a la televisión local 7TV. Según Reyes, él mismo contactó con Espadas «a finales del año pasado para que diera el paso adelante». »El PSOE tenía que presentar una candidatura que recuperara la ilusión y que pudiera volver a gobernar la Junta. Juan es la mejor opción», agregó por si quedaban dudas. 

Miguel Ángel Vázquez. Llegó a la portavocía de la Junta de Andalucía con José Antonio Griñán y se mantuvo cuando la heredó su elegida, Susana Díaz. Desde 2017 fue consejero de Cultura, cartera en la que permaneció hasta principios de 2019, con el fin del poder socialista en San Telmo. Periodista de profesión, había gestionado antes la comunicación del PSOE-A tras pasar por varios medios de comunicación regionales, entre ellos la edición andaluza del desaparecido Diario 16 y la pública Canal Sur. Fue, además, parlamentario andaluz y miembro del consejo de administración de la Radio Televisión de Andalucía (RTVA). Era un incondicional de Susana hasta que le alcanzó el cómodo destierro del Senado, donde permanece desde febrero de 2019. Hoy es uno de los más entusiastas apoyos de Espadas. Un cambio que le ha granjeado la ira y la sorpresa de algunos militantes socialistas en Twitter. «¿Pero tú no eras de Susana? Me pierdo», le interrogaba hace unos días un internauta.  

José Entrena. Ex alcalde de Villanueva Mesía, Entrena es desde hace seis años presidente de la Diputación de Granada, un cargo que compagina con el de secretario general del PSOE en la provincia. En un acto el mes pasado, fue Espadas quien lo puso de ejemplo por haber restañado las costuras del partido en la provincia tras tomar el mando en unas primarias. Entrena ha logrado que muchos de los nombres del socialismo granadino abandonen a Susana, desde la vicepresidenta del Parlamento, Teresa Jiménez, hasta el portavoz del PSOE en el ayuntamiento de la capital, Francisco Cuenca, o el ex consejero Francisco Álvarez de la Chica. A pesar de ello, el triunfo no está cantado. «Es una provincia en el que la victoria está muy disputada”, avanzan a este diario desde la campaña de Espadas.

María Eugenia Limón. Al frente de la Diputación de Huelva desde el pasado noviembre tras la renuncia de su predecesor, Limón encarna los nuevos vientos que Ferraz ha tratado de favorecer en Andalucía. A nivel provincial, el partido está dirigido por una gestora, convertida en la dirección más susanista de las que existen en la comunidad autónoma. En su directiva, conviven partidarios de la ex presidenta que también reniegan ahora de ella. Alcaldesa de San Bartolomé de la Torre, un pueblo onubense de 3.600 habitantes, no ha escondido su apoyo a Espadas ni la necesidad de pasar página. Del alcalde hispalense ha dicho que es un candidato que “nos ilusiona y que está uniendo a muchos compañeros que han estado, en alguna ocasión, en una parte u otra”.

Irene García. La líder de los socialistas gaditanos y presidenta de la Diputación dejó entrever su distanciamiento con Susana Díaz a principios del pasado mes de mayo, cuando en una reunión de la comisión ejecutiva provincial propició el debate sobre la conveniencia de adelantar el proceso de primarias para contar con un candidato ante la posibilidad de que Moreno Bonilla convocara elecciones. García se sumaba así a la corriente impulsada por Francisco Reyes, que había abierto el melón casi un mes antes.

Aupada a la presidencia de la Diputación de Cádiz con Susana Díaz como secretaria general del PSOE-A, la ex alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda siempre ha estado alineada con la trianera. «Tengo la plena confianza en ella, la he tenido estos años y la voy a seguir teniendo trabajando a su vera como hasta ahora y en el futuro», declaró el pasado 8 de abril la ex presidenta de la Junta de Andalucía durante una visita a El Bosque (Cádiz) con Irene García, como informó Diario de Cádiz.

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