Cataluña | España

Ni Aragonès ni Puigneró, el Govern no sabe a quién enviar a cenar con Felipe VI

El vicepresidente catalán tampoco asistirá a la inauguración oficial de las Jornadas del Círculo de Economía, como había anunciado el ejecutivo catalán / El Govern rescata a Miquel Buch como presidente de Infraestructuras de Cataluña y avisa que "no pondrá en riesgo a funcionarios" para que Puigdemont tenga escolta en Waterloo

Pere Aragonès preside la reunión del Govern

Pere Aragonès preside la reunión del ejecutivo catalán Rubén Moreno

Ni Pere Aragonès ni Jordi Puigneró. A 24 horas de la cena inaugural de la Reunión del Círculo de Economía que presidirán el Rey Felipe VI y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, el gobierno catalán no sabe quién lo representará en el evento, si es que finalmente asiste alguien. El president Aragonès había declinado la invitación, cediendo la representación catalana al vicepresidente Puigneró. Pero el máximo representante de JxCat en el Govern tampoco acudirá la cita.

Fuentes de la Vicepresidencia han confirmado que Puigneró ha cambiado de opinión y asistirá a la Noche de las Telecomunicaciones y la Informática «como tenía previsto» y que ha propuesto a Presidencia que, «si es oportuno, se delegue en otros miembros del Govern». Apenas dos horas antes la portavoz del ejecutivo autonómico, Patricia Plaja, había confirmado la asistencia de Puigneró. Y fuentes de Presidencia apuntaban que Puigneró había aceptado sin más problemas asumir la representación de la Generalitat junto a Felipe VI.

El socialista Salvador Illa ha criticado la posición de la Generalitat, que pone una vez más en entredicho la «seriedad institucional» de las instituciones catalanas. «Hace más de diez años que no tiene lugar un acto de Estado en Barcelona» ha señalado el líder de la oposición en Cataluña, recordando que la cena contará con el presidente coreano y representación del Gobierno. «Ya ha habido demasiadas ausencias en actos relevantes» ha concluido Illa.

Aragonès, agenda paralela

Aragonès, por su parte, sí participará con una intervención en la apertura de las jornadas, pero no se quedará a la cena de gala. «Se quiere trasladar que lo que haga el Rey no condicionará la agenda del president ni del Govern» ha argumentado Plaja. La portavoz ha negado que se trate de un cambio de criterio marcado en su momento por Quim Torra, quien anunció en su momento que Felipe VI es persona non grata y que no asistiría a los actos convocados o en los que participara el Rey. Pero fuentes de Presidencia han apuntado después que sí ha cambiado el criterio, porque no se buscará explícitamente el desplante al monarca.

El último ejemplo de la política de veto al Rey en Cataluña se produjo con la visita del monarca y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la fábrica de Seat en Martorell (Barcelona). Se trataba de la presentación del nuevo proyecto del Volkswagen para la planta y la compañía, en la que participó el presidente del grupo, que no ocultó su sorpresa y desagrado por el plantón del gobierno autonómico.

Cataluña no tiene Rey

Esta vez, el Govern evita señalar que la ausencia busque escenificar un desplante al Rey, como hizo en su día Torra. Según fuentes de la Presidencia de la Generalitat, Aragonès consideró cubierta su presencia en la reunión del Círculo, por lo que delegó la presencia en la cena inaugural en el siguiente en el escalafón.

Sin embargo, esto ha provocado incomodidad en su vicepresidente. Representante del ala más radical de JxCat y del círculo próximo de Carles Puigdemont, Puigneró no ha escatimado reproches al Rey, pero ya coincidió con Felipe VI en la última inauguración del Mobile World Capital.

En este contexto, Plaja ha asegurado que «la prioritat del Govern es ocupar los espacios relevantes para Cataluña independientemente de lo que haga un monarca no identificado como rey de Cataluña». «No hay cambio de criterio», ha asegurado, «la agenda la marcan el president y el Govern, independientemente de que el monarca esté o no en el acto».  

El escolta de Puigdemont

El Govern ha aprobado, por otro lado, el nombramiento del ex consejero de Interior, Miquel Buch, como nuevo presidente de Infraestructuras de Cataluña, la empresa pública dependiente de la Generalitat que gestiona las infraestructuras catalanas. Un nombramiento que coincide con la petición de la Fiscalía de seis años de prisión e inhabilitación especial por haber contratado como asesor al mosso que ejerció de escolta de Puigdemont en Waterloo.

En este contexto, Plaja ha dejado claro que el ejecutivo de Aragonès no cambiará el criterio sobre la «protección» del ex presidente fugado. En la reunión mantenida ayer con Albert Batet, líder de JxCat en el Parlament, éste reclamó a Aragonès que se proporcione a Puigdemont una escolta acorde con su condición de ex presidente de la Generalitat. Obviando que su condición de fugado de la justicia hace inviable esa exigencia.

Mantener el criterio

«Los dos partidos que forman el Govern conocen la decisión» acordada en esta materia, ha señalado Plaja: «No poner en riesgo a los funcionarios públicos». En este contexto, Plaja ha asegurado que «se seguirán los mismos criterios fijados por los dos consellers anteriores», Buch y Miquel Sàmper.

Al principio del mandato de Buch se estableció un sistema de rotación de mossos voluntarios al servicio de Puigdemont en Bélgica. Estancias que oficialmente se enmarcaban en días de vacaciones y libranzas. Los agentes que participaban en el dispositivo eran los miembros de la «guardia presidencial» creada por Torra, que habilitó así sus viajes a Bélgica al margen de los turnos ordinarios del cuerpo de escoltas.

Te puede interesar

Comentar ()