España

Casado acusa a Sánchez de impulsar "un cambio de régimen" en España con los indultos

El líder del PP, Pablo Casado; y el secretario general, Teodoro García Egea, en el Congreso.

El líder del PP, Pablo Casado; y el secretario general, Teodoro García Egea, en el Congreso. EFE

Primeras reacciones a la aprobación definitiva de los indultos a los presos del ‘procés’, que pasarán mañana por el Consejo de Ministros. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado la medida de gracia como «un primer paso» para «empezar de cero» en Cataluña. «La división no va a hacer otra cosa que arruinarnos a todos, por eso debemos construir esa unidad», añadía el jefe del Ejecutivo. «Es un golpe de gracia a la legalidad», contradecía minutos después Pablo Casado, en el marco de una reunión plenaria de los grupos parlamentarios del Congreso y del Senado que él presidía. El jefe de la oposición ha pronunciado un contundente discurso poco después de confirmarse por boca de Pedro Sánchez que la medida de gracia ya es una realidad, y ha defendido que el PP no dará «ni un paso atrás» frente a Sánchez, el «político más destructivo de la historia democrática»; y frente a los indultos, que dejan «una sociedad civil rota y débil» y que «destruyen las bases de nuestro sistema de convivencia». Los indultos, a su juicio, no hacen sino «dar continuidad al proyecto de Sánchez de impulsar un cambio de régimen» en España.

Pablo Casado no ha querido perder un segundo en dar una respuesta firme a la decisión del Gobierno de pisar el acelerador con la medida de gracia, que se publicará en el BOE este mismo miércoles previa aprobación en el Consejo de Ministros. Su intervención ha servido también de órdago velado a los empresarios y a los obispos que, incluso en su presencia, han apoyado los indultos, como hizo hace unos días el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. «El apaciguamiento no es una opción», respondía el presidente de los populares. «Ningún lobby nos echará de nuestro camino. Nuestros únicos accionistas son los españoles, y a ellos nos debemos. Preferimos perder votos antes que perder el alma», sentenciaba Casado, interrumpido por el aplauso de sus diputados y senadores.

El líder de los populares ha querido recordar también las «presiones» que, asegura, recibió para investir a Sánchez tras las generales de 2019, y ha denunciado que él ya tenía un «plan trazado» desde el principio con Podemos y los nacionalistas: «no intentaron el Gobierno que podían, sino el régimen que querían». Ha insistido especialmente en esta última idea, presentando Cataluña y el desafío independentista como una justificación para impulsar un «golpe» al sistema democrático, a la legalidad y a la «auténtica convivencia».

El jefe de la oposición ha cerrado la puerta a cualquier opción de aflojar en la presión que el partido pretende ejercer contra el Gobierno por la «traición» de Sánchez contra la «mayoría social», y ha dejado claro que todos los puentes políticos que le unían al secretario general del PSOE, si es que quedaba alguno, han saltado por los aires. «Estamos hartos de la mentira, de la propaganda y de las presiones (…) No aceptaremos hablar de amnistía. (…) No aceptaremos hablar de autodeterminación», negaba. Acto seguido, y para terminar su alocución, Casado ha vuelto a dibujar en el horizonte las próximas elecciones generales, que ha planteado como única oportunidad para evitar el que ha denominado como «pacto oculto» de los «indultos trampa»: «que el PP y todo lo que representamos deje de existir». Hoy en día, y tras las últimas cesiones del actual Ejecutivo al independentismo catalán, «que el PP gane las elecciones es necesario para la continuación histórica de España».

Casado no ha hecho una sola alusión al Rey Felipe VI, que deberá firmar los indultos nada más salgan del Consejo de Ministros. La inclusión del monarca en el centro de la batalla política por la medida de gracia tensó las costuras internas del partido, sobre todo después de que Isabel Díaz Ayuso marcase el paso a la dirección nacional y subrayase la «humillación» y la «vergüenza» a la que, a su juicio, somete Moncloa al jefe del Estado.

Abascal, tras el anuncio de Sánchez: «Traidor»

El que también ha reaccionado al anuncio de Sánchez en el Liceo de Barcelona ha sido el líder de Vox, Santiago Abascal, que en Twitter ha tildado al presidente del Gobierno de «traidor» por haber «pisoteado la Constitución y, aún más grave, traicionar España» por la aprobación definitiva de la medida de gracia. El portavoz político de Vox, Jorge Buxadé, ha advertido incluso que España debería plantearse abandonar el Consejo de Europa si éste termina aprobando este lunes el ‘informe Cilevics’, que implica el apoyo del órgano europeo al indulto a los presos del ‘procés’. ¡

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