España

La mayoría de los 700 funcionarios de prisiones estudia pedir el traslado fuera de Euskadi

A una semana de que el País Vasco asuma la gestión de las prisiones, la incertidumbre sobre sus condiciones laborales -sobre las que no hay aún acuerdo- lleva a casi todo el colectivo a presentarse al concurso de traslados a cárceles de otras comunidades

Concentración de apoyo a presos internos en la cárcel de Martutene de San Sebastián. EFE

La práctica totalidad de los funcionarios de prisiones de Euskadi se ha acogido al concurso de traslados para optar a plazas en otros centros penitenciarios fuera del País Vasco. Ante la demora en conocer cuáles serán definitivamente las condiciones laborales que les ofrece el Gobierno vasco, la mayor parte de los 700 funcionarios de prisiones de los centros de Zaballa (Alava) Basauri (Bizkaia) y Martutene (San Sebastián) se han inscrito en la convocatoria cuyo plazo de solicitud concluye esta semana. La incertidumbre que, a apenas una semana de que Euskadi asume la gestión de las cárceles –lo hará formalmente desde el 1 de octubre próximo-, ha llevado al personal de los tres centros carcelarios a contemplar la posibilidad de pedir el traslado.

La gran mayoría de los funcionarios de los tres centros ubicados en el País Vasco proceden de otras comunidades autónomas, en su mayoría vecinas, como Cantabria, Castilla y León o Navarra. Cerca del 85% del personal no reside de modo habitual en Euskadi y se desplaza semanalmente para llevar a cabo sus jornadas laborales, que se pueden prolongar tres o cuatro días, y retornar después a su lugar de origen. Se trata de empleados penitenciarios que en muchos casos deben afrontar no sólo los desplazamientos semanales sino también residir compartiendo piso entre compañeros, en hostales o en residencias estudiantiles.

Las negociaciones llevadas a cabo desde hace semanas entre la Administración vasca y los representantes laborales no han logrado por el momento aflorar un acuerdo cerrado en las condiciones de trabajo que ofrecerá el Ejecutivo vasco cuando la Administración del Estado ceda el testigo de las tres prisiones.

Fuentes sindicales señalan que en los aspectos laborales las condiciones son similares y que tan sólo perciben alguna mejora en las condiciones que se les han avanzado en materia de antigüedad. Sin embargo, añaden que en otros aspectos, como las jornadas laborales, los cambios que desea implantar la administración vasca, como la supresión de las jornadas concentradas que ahora vienen realizando, están dificultando sobremanera el acuerdo.

Falta de concreción

Desde el sindicato UGT señalan que “falta mucha concreción” y que los interlocutores del Gobierno de Urkullu “continúan sin concretar muchos aspectos que nos parecen esenciales para decidir si queremos continuar aquí o marcharnos”, asegura Santiago Carral, delegado de Acaip/UGT en la prision de Zaballa. Los representantes de los trabajadores denuncian que la falta de detalle en la propuesta es lo que está generando incertidumbre entre el personal de las prisiones: “Nos están pidiendo que lancemos una moneda al aire. No sé si es para que muchos se vayan y traigan personal de otro perfil, el que ellos seleccionen, o simplemente por haberlo retrasado en exceso. Mucha gente se lo está pensando. Yo, por ejemplo, llevo muchos años en Zaballa, nunca me lo plantee, pero ahora…”.

El plan inicial de la Administración vasca pasa por abrir un periodo transitorio en el ajuste de la competencia y del encaje del personal que ahora tienen los tres centros. Serían dos años y tres meses, hasta cerrar el plan y condiciones definitivo. En ese periodo también se contemplaría la adaptación progresiva en materia lingüística.

Por el momento no se ha establecido ningún nivel de exigencia lingüística. Además, por razones de edad, tal y como ya se contempla en el conjunto de la administración pública, se confía en que a la mayor parte de los funcionarios de prisiones no les afectara al quedar exentos por razones de edad. Actualmente la edad media de los 700 funcionarios ronda los 51 años.

Un ‘modelo vasco’

Uno de los aspectos en los que sí percibirán un cambio significativo serán el modelo carcelario que se seguirá. La Administración vasca ya ha cerrado un “modelo vasco” de prisiones que buscará como objetivos prioritarios la reinserción y resocialización de los reclusos. Junto a ell0, el modelo carcelario que ultima la Administración se enfocará a la reintegración social de modo especial del colectivo de presos de ETA.

Precisamente el acercamiento de presos de la banda terrorista a el País Vasco es una de las cuestiones que se da por segura. El los acercamientos llevados a cabo por el ministerio del Interior en los últimos dos años la mayor parte de los presos de ETA han sido acercados a cárceles próximas a Euskadi. la siguiente fase que está previsto abordar es el acercamiento de este colectivo de presos a los centros penitenciarios vascos que desde este próximo día 1 de octubre gestionará la administración vasca.

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