Conmemoración «descentralizada» para reivindicar la «Catalunya Nord» que ocultó las urnas del referéndum y «homenajear a los represaliados». Ese es el leitmotiv de los actos preparados por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium para conmemorar el cuatro aniversario del referéndum del 1 de octubre.

Un aniversario al que el secesionismo llega visiblemente fragmentado y con una falta de objetivos comunes que favorece también la desmovilización de sus fieles. El único aglutinador parece ahora la defensa de los «represaliados», con Carles Puigdemont a la cabeza, gracias a la detención exprés del pasado fin de semana Cerdeña (Italia). Y el recuerdo de las cargas policiales, que estará muy presente en los actos ideados tanto por las entidades independentistas como por el Govern de Pere Aragonés.

La desmovilización de las bases independentistas quedó patente este jueves en el escaso seguimiento de la protesta contra la visita de Felipe VI a Barcelona. Apenas un centenar de personas pese a la convocatoria de ANC, Òmnium, CUP, Arran y los CDR.

La mitad -muchos eran los mismos- de las que se concentraron el pasado viernes ante el Consulado de Italia en la capital catalana para protestar por la detención de Puigdemont. La rápida puesta en libertad del ex presidente fugado fue el argumento para desconvocar la protesta fijada para el domingo, pero tres años atrás Barcelona ardió con la detención de Puigdemont en Alemania.

Del sur de Francia a Barcelona en tres días

La entidades «salvaron» la Diada, que se temían minoritaria, con una manifestación de 100.000 personas en Barcelona, aún así la menos concurrida de la década. Pero para el 1-O han optado por actos de pequeño formato que no pongan a prueba su mítica capacidad de movilización. Serán tres convocatorias a lo largo del fin de semana que irán desde el sur de Francia a Tarragona, para concluir en Barcelona el domingo.

Este viernes arranca el programa en Illa (Francia) donde habrá parlamentos de Jordi Cuixart (Òmnium) y Elisenda Paluzie (ANC) y mensaje -en vídeo- de Puigdemont. De allí partirá una columna de coches encabezada por un vehículo con urnas, que se desplazará hasta Figueras.

Al día siguiente, tres marchas reivindicarán el 1-O desde puntos de Tarragona, Lleida y de nuevo Girona. Y el domingo, 3 de octubre, se recordará la huelga general que siguió al referéndum con una manifestación en Barcelona en la que a buen seguro se volverá a denunciar el discurso del Rey cuatro años antes, cuando llamó a respetar el estado de derecho.

El Govern, censurado por la Diputación

Más complicado lo ha tenido, si cabe, el Govern de Pere Aragonés. El ejecutivo catalán anunció el martes un acto conmemorativo en la Escuela Industrial de Barcelona, por ser el «mayor colegio electoral» del 1-O. Pero la Diputación de Barcelona que preside la socialista Núria Marin ha «declinado» la petición del Govern para utilizar ese espacio de su propiedad.

«Técnicamente se valoró la no conveniencia de hacer uso de un espacio administrativo en el que hay personal trabajando, con un horario laboral, de hacer esta actividad que tampoco sabíamos exactamente de qué se trataba», argumentó el jueves Marín, que gobierna en la corporación con el apoyo de Junts.

El acto conmemorativo anunciado por el Govern con toda solemnidad se llevará a cabo finalmente en el recinto de la Maternidad, donde se encuentran los servicios centrales del Departamento de Salud, estos sí propiedad de la Generalitat.