Jornada tensa en Barcelona en las movilizaciones contra la detención en Alemania del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y el encarcelamiento de dirigentes independentistas por orden del Tribunal Supremo.

Mientras transcurrían las concentraciones en diversas ciudades catalanas, convocadas por la ANC (Asamblea Nacional de Catalunya), Òmnium Cultural y los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR), los disturbios de la jornada han dejado 87 heridos leves. De éstos, 13 son Mossos. Además, hay cuatro detenidos por delitos contra la autoridad y varias personas han sido identificadas en los disturbios, una de ellas, un agente fuera de servicio.

Un dispositivo de seguridad se ha desplegado en torno a la delegación del Gobierno de la ciudad condal, donde se han dado varios enfrentamientos entre los Mossos y los independentistas que han tratado en numerosas ocasiones de romper el cordón policial. Los altercados han dejado 87 heridos leves, 13 de los cuales son Mossos. Además, al menos, tres manifestantes han sido ya detenidos en Barcelona, uno de ellos por intentar prender fuego a un vehículo de la policía. Tras la disolución de la manifestación se han producido carreras y escenas de violencia por el centro de Barcelona. Se han instalado barricadas y se han incendiado contenedores. Se han lanzado vallas y todo tipo de objetos contra los agentes.

Contenedores ardiendo en el centro de Barcelona.

Contenedores ardiendo en el centro de Barcelona. Los manifestantes han organizado barricadas en las calles. EUROPA PRESS

Los Mosson han cargado contra los manifestantes en varias ocasiones en las inmediaciones de la delegación del Gobierno, después de que les arrojasen contenedores de basura, huevos y cubos de pintura.

La policía autonómica también ha cargado en una segunda ocasión para dispersar a quienes rodeaban furgonetas, que muestran pintadas amarillas -el color con el que piden la libertad de los dirigentes soberanistas- acusando a los cuerpos de seguridad de “cómplices”.

Al grito de “no tenemos miedo” y “asesinos”, cientos de personas, concentradas en la sede de la delegación, se agolpan en torno al cordón policial e increpan a las fuerzas de la seguridad. Las intervenciones de los Mossos son constantes durante toda la tarde-noche, intentando hacer retroceder a los manifestantes que tratan de romper el cordón policial.

Los Mossos impiden el paso de manifestantes en la Delegación del Gobierno en Barcelona, en la protestas organizadas contra la detención de Puigdemont.

Los Mossos impiden el paso de manifestantes en la Delegación del Gobierno en Barcelona, en la protestas organizadas contra la detención de Puigdemont.

El Ayuntamiento de Barcelona ha cifrado en 55.000 personas el número de asistentes a las manifestaciones convocadas espontáneamente el domingo, tras la detención de Puigdemont en Alemania.

Una de las escenas más tensas se ha producido al filo de las 21.30, cuando un grupo de manifestantes ha vaciado en la cara de los antidisturbios un extintor, mientras los agentes realizaban una carga.

Aunque Barcelona se ha convertido en el epicentro del conflicto, Gerona, bastión del independentismo, también ha sido escenario de episodios de vandalismo. Algunos manifestantes pintaron la fachada de la sede de la subdelegación del Gobierno en Girona de color amarillo, escribieron la palabra Llibertat, lanzaron un bote de humo rojo en la calle, tiraron huevos y arrancaron la bandera española de su mástil.

También cerca de Girona una manifestación ha conseguido cortar la autopista de peaje AP-7. La acción está generando grandes retenciones y complicaciones en el tráfico de la zona.

Los manifestantes llevan varias horas en la calle reivindicando la liberación de Puigdemont, como preso político. Una de las principales manifestaciones convocadas este domingo empezó a las 17.24 ante la sede barcelonesa de la Comisión Europea. El recorrido, encabezado con la pancarta Llibertat presos polítics, empezó en el paseo de Gràcia -donde está la CE-, pasó por La Rambla y el paseo Marítim, y debe acabó ante las Torres Mapfre, donde está el Consulado.

Entre los asistentes figuraron Elsa Artadi, Laura Borràs y Quim Torra (JxCat); la presidenta del PDeCAT, Neus Munté; Ernest Maragall y Gerard Gómez del Moral (ERC); Carles Riera y Mireia Boya (CUP); el expresidente del Parlament Joan Rigol y Toni Castellà (Demòcrates); la nueva presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, y Marcel Mauri (Òmnium Cultural).

Siguiendo otra convocatoria de CDR, centenares de personas se han concentrado hacia las 16.00 horas en Canaletes, en las Ramblas barcelonesas, desde donde han atravesado la plaza de Catalunya para luego avanzar por paseo de Gràcia, lo que ha provocado cortes parciales de circulación, informan las agencias de medios.

El número de manifestantes independentistas se ha ido incrementando conforme la marcha avanzaba por Passeig de Gràcia y cuando han llegado a la altura de la calle Provença, donde se encuentra la oficina de la Comisión Europea.

Los participantes en la protesta enarbolan banderas esteladas y pancartas con lemas como “desobediencia civil” y lanzan consignas en favor de la libertad de “los presos políticos” y del expresidente Puigdemont.

Además, se han oído llamadas a secundar una nueva huelga general y consignas como “Europa es una vergüenza”.

Vandalismo en Gerona

Como Barcelona, Gerona también ha sido escenario de protestas. Centenares de personas se han concentrado el domingo por la tarde ante la sede de la Subdelegación del Gobierno en Girona, donde a media mañana habían empezado a movilizarse activistas convocados por los Comitès de Defensa de la República (CDR) y la organización juvenil La Forja.

Esos primeros activistas llevaron esteladas y una pancarta con el lema Som República, pintaron la fachada del edificio de amarillo -el color con el que piden la libertad de los dirigentes soberanistas-, escribieron la palabra Llibertat, lanzaron un bote de humo rojo en la calle, tiraron huevos y la bandera española desapareció de su mástil.

Ya por la tarde se ha añadido el colectivo Girona Vota, y el número de concentrados ha ido aumentando y se ha llegado a cortar la céntrica Gran Via de Jaume I.

Por otro lado, la detención del ex presidente ha despertado la ira de frentes independentistas como Arran, organización independentista juvenil vinculada a la CUP. Ha señalado hoy la casa que tiene en Das (Girona) el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, con pintadas en el asfalto en las que le acusa de “fascista” y le advierte de que los autodenominados Països Catalans serán su “infierno”.

La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha pedido al Ministerio del Interior medidas para proteger al letrado. 

Cortes de carreteras

Además de la manifestación en Gerona que ha conseguido cortar la autopista de peaje AP-7 provocando importantes retenciones, varios grupos de independentistas han cortado cinco tramos de cuatro vías de Cataluña, la C-16, la A-2, la C-14 y la N-340, y mantienen marchas lentas en otras dos carreteras.

Según ha informado el Servicio Catalán de Tráfico, los independentistas mantienen cortadas hacia las 19.00 horas de esta tarde la C-16, en Gironella y en Sallent, en Barcelona, la A-2, en Alcarràs (Lleida), la C-14, en Ponts (Lleida), y la N-340, en Camarles.

Además, en protesta por el arresto de Puigdemont grupos de independentistas también están protagonizando dos marchas lentas en la C-32, en Sant Pere de Ribes (Barcelona) y la C-14, en Ribera d’Urgellet (Lleida), lo que provoca retención en ambas vías.

Las redes sociales se encienden

Mientras miles de manifestantes salían a la calle a protestar, las redes sociales se han encendido con mensajes procedentes de independentistas y constitucionalistas.

La mediática religiosa dominica Lucía Caram ha lanzado un tuit en el que señala “Desolación y tristeza por la humillación a la que pretenden someter a Cataluña”. Y añade: “La democracia está de luto y la justicia está secuestrada. Urgente el diálogo, el respeto y la dignidad. Sr M.Rajoy: aprenda a dialogar y a respetar”.

Por su parte, el secretario general del PSOE Pedro Sánchez ha señalado en Twitter que “vivimos en un Estado social y democrático de derecho en España y en Europa. Nadie está por encima de la ley. Respeto a las decisiones judiciales y respaldo a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Dentro de la Constitución está la política, fuera nada”.