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La Guardia Civil tendrá que nombrar a un nuevo jefe para la UCO tras ascender a general el actual

Francisco Javier Sánchez Gil lleva en el cargo desde agosto de 2018, después de que el ministro del Interior destituyera a Sánchez Corbí | La unidad encargada de investigar la corrupción conocerá al tercer mando en los últimos seis años

Un agente de la UCO, durante un registro a uno de los establecimientos del polígono industrial de Cobo Calleja, en Madrid.

Un agente de la UCO, durante un registro a un establecimiento del polígono Cobo Calleja, en Madrid. EP

La Dirección General de la Guardia Civil tendrá que nombrar a un nuevo jefe para el mando de la Unidad Central Operativa (UCO) tras formalizarse el ascenso a general del coronel que la dirige desde hace más de tres años, el extremeño Francisco Javier Sánchez Gil. El sucesor de éste será el tercer oficial al frente del área encargada de investigar casos de corrupción -entre otras materias- en los últimos seis años.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles el real decreto por el que la ministra de Defensa, Margarita Robles, promueve al empleo de general de brigada a Sánchez Gil tras su aprobación por el Consejo de Ministros el día anterior. También ascienden al generalato Antonio José Rodríguez-Medel y Arturo Prieto -jefes de las comandancias de Málaga y Almería, respectivamente- y pasan a general de división Fernando Mora Moret -jefe del Estado Mayor- y Manuel Navarrete Paniagua, al frente del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).

Procedente de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS), Francisco Javier Sánchez Gil fue promovido a la Jefatura de la UCO en agosto de 2018 a raíz de la destitución de Manuel Sánchez Corbí por supuesta «pérdida de confianza». Éste permanecía en el puesto desde noviembre de 2015, meses después de que Pedro Ángel Ortega Calahorro asumiera el Mando de Policía Judicial tras ascender a general de brigada.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cesó de forma fulminante y sorpresiva a Sánchez Corbí después de que éste firmara una orden interna en la que comunicaba a los diferentes departamentos de la UCO que, hasta nueva orden, quedaba «temporalmente suspendida cualquier actividad» que requiriera obligatoriamente disponer de fondos reservados tras haberse agotado esta partida. Interior defendió que el oficial vallisoletano –hoy en Acciona– adoptó esta decisión sin haber recibido para ello ninguna instrucción, ni de sus mandos ni del poder judicial, y que con ella se pusieron en riesgo operaciones policiales que estaban en marcha.

Con la elección de Sánchez Gil, la Dirección General de la Guardia Civil buscó un perfil más discreto para la UCO, unidad cuya labor había tenido una enorme repercusión pública por la relevancia de los casos en los que ha participado. Entre otros procedimientos relacionados con la corrupción política, la Unidad Central Operativa ha sido la responsable policial de investigaciones como el fraude de los ERE en Andalucía y los casos Púnica, Lezo o Erial, éstos vinculados a ex altos cargos del PP.

Sánchez Gil lleva en el puesto desde agosto de 2018, después de que el ministro destituyera de forma sorpresiva a Sánchez Corbí

Fueron también agentes de la UCO los que, en diciembre de 2017, encontraron en una nave abandonada de Asados (Rianxo, A Coruña) el cuerpo sin vida de la joven madrileña Diana Quer -desaparecida en agosto de 2016 cuando se encontraba de vacaciones en A Pobra do Caramiñal- y quienes esclarecieron en marzo de 2018 el asesinato del niño Gabriel Cruz en Almería, entre otras causas.

El nombramiento de Sánchez Gil causó sorpresa en esta unidad de élite por la escasa experiencia del coronel en materia de investigación. El oficial cacereño, que había ingresado en la Guardia Civil en 1985, ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en la Unidad Especial de Intervención (UEI) hasta su nombramiento como de la Agrupación de Reserva y Seguridad en 2017. 

A la cúpula del Instituto Armado llegan otros dos coroneles. Uno es Antonio José Rodríguez-Medel, al frente de la Comandancia de Málaga desde que a principios de 2020 sustituyó a Jesús Esteban Gutiérrez al alcanzar éste la edad de jubilación. No coincidió en la Costa del Sol con María Gámez, puesto que cuando él llegó la socialista dejó la Subdelegación del Gobierno para ser nombrada directora general de la Guardia Civil en sustitución de Félix Azón.

Dos generales más

También pasa a formar parte del generalato Arturo Prieto Bozec, jefe de la Comandancia de Almería desde que a principios de 2017 relevó a Francisco Jiménez Rodríguez al pasar éste a la reserva. Tanto Prieto como Rodríguez-Medel pasarán ahora a ocupar nuevas responsabilidades en el Cuerpo, toda vez que las comandancias las dirigen coroneles.

Igualmente, ascienden a general de división Fernando Mora Moret -jefe del Estado Mayor a raíz del nombramiento del general José Manuel Santiago Marín para el Mando del Gabinete Técnico- y Manuel Navarrete, director del CTICO desde que en septiembre de 2020 sustituyó al general Ángel Alonso al asumir éste el mando de la Jefatura de Policía Judicial de la Guardia Civil.

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