El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha reelegido este jueves a Mónica Gracia para un tercer mandato tras imponerse a la otra candidata, la secretaria general de la organización en Andalucía: Mariló Valencia. Mejoras en los turnos de trabajo y la consecución de beneficios para los agentes destinados en zonas conflictivas, como los que prestan servicio en el Campo de Gibraltar, son algunos de los objetivos que se marca para este mandato.

Según ha informado el sindicato, que ha celebrado su XII congreso nacional esta semana en un hotel de Toledo, Gracia ha obtenido el respaldo del 84,9 % de los delegados al recibir 14.990 votos a favor frente a los 2.488 obtenidos por la otra aspirante (14,1 %). La abstención se ha situado en el 1 %.

Esta subinspectora barcelonesa se convirtió en 2013 en la primera mujer en coger las riendas de un sindicato policial tras sustituir al sevillano José Manuel Sánchez Fornet, que llevaba más de dos décadas en el cargo. Ahora tendrá cuatro años por delante para tratar de lograr algunas de las reivindicaciones que los agentes han puesto encima de la mesa del ministro del Interior, entre ellas el cumplimiento íntegro del acuerdo de equiparación salarial que su sindicato -junto a la CEP, el SPP y la UFP- firmó en marzo de 2018 y la mejora de medios materiales.

Mónica Gracia saluda a Mariló Valencia durante el congreso.

Su reelección se produce en medio de la batalla que los cuerpos policiales libran para que los partidos que sustentan el Ejecutivo (PSOE y Unidas Podemos) no cambien la conocida como Ley mordaza. El SUP ha liderado las conversaciones entre las organizaciones de policías y guardias civiles para armar una plataforma única, constituida por más de 40 sindicatos y asociaciones profesionales y que la pasada semana secundó protestas ante las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno.

Gracia, que se impone con claridad a la otra candidata, promete «batalla» y «rigor frente a la demagogia»

En un comunicado, el SUP ha indicado que la reelegida secretaria general se compromete a mantener a la organización «en su senda de rigor y seriedad frente a la demagogia» -en velada alusión a Jupol- y «promete batalla» para conseguir mejoras en los turnos de trabajo o beneficios para los policías destinados en las zonas más conflictivas como el Campo de Gibraltar o Cataluña. «Siempre teniendo en cuenta las necesidades y las inquietudes de todos los afiliados, sin olvidar la responsabilidad de mantener intacta la credibilidad y el peso social, laboral y político que se ha ganado el SUP con el devenir de los años», ha indicado.

El SUP es el sindicato decano en el Cuerpo Nacional y cuenta con más de 20.000 afiliados. Fue la organización mayoritaria hasta las elecciones al Consejo celebradas en junio de 2019, cuando Justicia Policial (Jupol) -el brazo de Jusapol en la Policía- arrasó al conseguir ocho de los 14 vocales en liza. El SUP pasó de siete a dos representantes, lo que ha supuesto una merma considerable de ingresos al decaer la ayuda que concede el Ministerio del Interior.

Esa pérdida de representación fue el germen para que dentro de la organización comenzara a abrirse una corriente crítica con su gestión. A la vista del resultado obtenido en la votación, esta facción es minoritaria en la actualidad.