Hace más de 25 años que no desempeña ningún cargo institucional pero la palabra del ex presidente del gobierno español Felipe González sigue teniendo un peso extraordinario. Y desde su atalaya recibe premios como el de Español Universal 2021, otorgado por la Fundación Independiente, y da consejos a quien quiera escucharlos: «No quiero olvidar lo que pasó, pero no quiero relacionarme desde el rencor. Preferimos ser hijos de la democracia que nietos de la Guerra Civil». Y ha remarcado: «Olvidar es malo pero vivir del rencor es peor».

Ha reconocido González, que fue presidente del gobierno español entre 1982 y 1996, cómo ahora es más difícil que nunca hacer política, debido a la pandemia del coronavirus y a retos como el cambio climático. «Cada vez se pone más difícil ser político. El político es una persona presuntamente culpable… Los políticos tienen la difícil tarea de resolver las dudas con la almohada para no trasladarle incertidumbre a los ciudadanos», ha señalado. A sus 79, ha demostrado estar en plena forma. Sin papeles, ha dado una vez más testimonio de su excelente retórica.

La España que hoy conocemos, la España moderna, plenamente democrática, enraizada en el corazón de Europa, no puede entenderse sin Felipe González»

pedro sánchez, presiedente del gobierno

En un video, el presidente del gobierno, el también socialista Pedro Sánchez, ha confirmado su reconciliación con González, a quien ha reconocido su papel en la transición a la democracia, en la inserción de España en Europa y en reforzar la relación de España con América Latina. Sánchez ha elogiado la capacidad de González para «trabar consensos con sus adversarios políticos sembrando un ejemplo que siempre hemos seguido los socialistas». El presidente de la Fundación Independiente, Aldo Olcese, ha señalado que el líder del Partido Popular, Pablo Casado, quiso acudir al homenaje peor no pudo por los cambios de agenda en su viaje a Grecia.

Sánchez ha recordado cómo «la España que hoy conocemos, la España moderna, plenamente democrática, enraizada en el corazón de Europa, no puede entenderse sin Felipe González y el liderazgo de sus gobiernos”.

Arropado por la ministra de Política Territorial y portavoz del gobierno, Isabel Rodríguez, y por su familia y amigos, como el ex ministro José Bono, Felipe González se ha definido más como un trotamundos que como un «español universal» porque «universales son don Quijote y Sancho», pero sí ha reconocido su dimensión europeísta, y sobre todo, latinoamericana. «América Latina es un valor añadido a nuestra identidad de la que pocos españoles somos conscientes».

Un latinoamericano excepcional

De ahí se explica que la laudatio haya estado a cargo del ex presidente colombiano José Manuel Santos, Premio Nobel de la Paz por los acuerdos con las FARC, suscritos hace cinco años. Santos ha contado cómo su relación con González, que posee la nacionalidad colombiana, empezó en 1992, cuando vino a la Expo de Sevilla. Santos ha asegurado que «ningún otro gobernante español ha estado tan pendiente de los asuntos de nuestra región», y en el caso colombiano esta presencia ha sido aún más constante: «No hay un mandatario colombiano que no haya contado con su consejo… y en mi caso fue fundamental». González acompañó a Santos a Oslo cuando recogió el Nobel de la Paz. Ha concluido Santos reconociendo que se considera amigo de González, «un hombre sabio con corazón de niño».

Desde el otro lado del Atlántico también ha intervenido en el acto, celebrado en el Real Casino de Madrid, el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, también amigo de González. quien ha remarcado el papel del ex presidente de gobierno español como «puente entre España, Europa y América».

Su grandeza está en una visión más amplia, que le lleva a mantener una relación privilegiada con la América hispana»

ricardo lagos, ex presidente de chile

«Este español entendió que para que España se integrara en el mundo, su país no solo tenía que atravesar los Pirineos y unirse a la naciente Unión Europea. Su grandeza está en una visión más amplia, que le lleva a mantener una relación privilegiada con la América hispana. Felipe González es tan latinoamericano como el mejor de los nuestros», ha dicho Lagos.

Ha participado también de forma virtual en el homenaje el ex presidente de la Comisión Europea Romano Prodi, quien ocupó el cargo justo cuando Helmut Kohl quiso que lo hiciera González, a lo que se negó el español. «No quería ocupar más cargos institucionales». Para Prodi la aportación de González en la modernización de España es innegable, como su labor en la integración de España en Europa. Con vistas al futuro, apunta a que se le necesita para reforzar el impulso de España, Italia, Francia y Grecia en el Mediterráneo.

El presidente de la Fundación Independiente, Aldo Olcese, ha justificado la concesión del premio, por unanimidad, por ser «un patriota del siglo XXI, un estadista y por el aprecio que despierta», más allá de ideologías y fronteras. «Figuras como la de Felipe González nos permiten tener esperanzas en vivir en una sociedad mejor y de mayor consenso», ha remarcado Olcese.

González sigue la estela como Español Universal de Margarita Salas, Rafael Matesanz, Camilo José Cela o el Padre Ángel.