Venía el presidente nacional del PP, Pablo Casado, con una carga de profundidad contra Pedro Sánchez al que no ha dado tregua. Su intervención podría resumirse en una expresión: «¿Qué coño tiene que pasar en España para que asuma alguna responsabilidad?». Para fraseaba así unas palabras pronunciadas por Sánchez en 2015 contra el entonces presidente del Gobierno. cuando dijo «¿qué coño tiene que pasar para que Rajoy pise el barro» y visitara las zonas del Ebro entonces inundadas.

Pero con anterioridad, Casado se ha despachado anunciando, entre otras cosas, su intención de denunciar al inquilino de la Moncloa por desobediencia si no hace aplicar la ley que obliga a dar un 25 pro ciento de clases en castellano en la escuela catalana. También ha vaticinado que acabará ante la justicia por su gestión del Covid.

Tras darle la bienvenida al parlamento «un mes después», ha dicho con sorna «vamos a ver si tenemos suerte y logramos arrancarle otras tres peticiones», no sin vaticinar que antes «acabará rindiendo cuentas ante la justicia» tras revelar su vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que antes del 8-M de 2020 intentó alertar de la gravedad de la pandemia.

Sánchez ha tirado de sorna para preguntar «¿cuántos cafés lleva usted ya?»

Casado le ha vuelto a exigir una ley de pandemias, que suprima el impuesto de generación eléctrica y vuelva a bajar el IVA de la luz -» sabe que ha mentido a todo el mundo, como con todo», en alusión a que los españoles pagarían este mes la luz al mismo precio de 2018- para terminar haciendo alusión a las amenazas que ha recibido la familia de Canet de Mar por pedir que se cumplan las clases en castellano. «No puedo entender cómo deja abandonado a un niño de 5 años porque sus socios separatistas dicen que hay que apedrearle. ¿Por qué no cumple su responsabilidad? Si no aplica el 155, lo denunciaremos por desobediencia. El que cometería un delito de prevaricación es usted», ha sentenciado.

Sánchez ha tirado de sorna para preguntar «¿cuántos cafés lleva usted ya?» y acusarle «de falta de respeto a las Cortes Generales». Poco más ha dicho en cuanto a las peticiones del líder de la oposición salvo quehabrá debate del Estado de la Nación el año que viene.

Por su parte, Inés Arrimadas, se ha enredado con el presidente del Gobierno a cuenta del cumplimiento del 25 por ciento de castellano en la escuela catalana. Sánchez se ha limitado a replicar que «no politice la lengua».

Aitor Esteban se ha interesado por el grado de satisfacción del Gobierno en la renovación de los órganos constitucionales como el TC o el Defensor del Pueblo.