Podemos se desangra en Euskadi. Hubo un tiempo en el que el liderazgo de Pablo Iglesias le llegó a situar como el candidato mejor valorado, como el dirigente político que más apoyo suscitaba en el País Vasco. El último Sociómetro publicado por el Gobierno vasco muestra que la realidad en la formación morada ha cambiado radicalmente. El hundimiento de la marca parece evidente. Si en 2016 obtuvo 11 asientos en la Cámara vasca y en cuatro años después cayó casi a la mitad, con seis escaños, el sondeo dado a conocer esta mañana agrava la caída hasta los 4 representantes en caso de celebrarse hoy elecciones autonómicas.

La gran beneficiada de esa caída de respaldo social es la izquierda abertzale. La coalición EH Bildu lograría según este Sociómetro 23 escaños, dos más que en la actualidad y cinco más que en 2016, primera convocatoria autonómica en la que concurrió Podemos. La absorción de apoyo procedente de Elkarrekin Podemos ha sido un goteo incesante y que encuesta tras encuesta aumenta.

De este modo, la coalición que lidera Arnaldo Otegi se queda a ocho representantes del PNV, que no mejoraría sus resultados pese a volver a ganar unos comicios de celebrarse ahora. Lo haría con 31 escaños, los mismos que ocupa en la actualidad y que parecen ser el ‘techo’ electoral de la formación de Andoni Ortuzar. En los últimos sondeos no se observa una mejora en la representatividad de los jeltzales en el Parlamento Vasco.

Mayoría de izquierdas

Pese a ello, Urkullu volvería a poder reeditar la coalición con su actual socio, el PSE. Lo haría con mayoría absoluta, al no variar tampoco los socialistas de Eneko Andueza su presencia, con diez escaños. El resto de formaciones tampoco verían cambios en su representación, la coalición PP+Cs revalidarían sus seis asientos y Vox su único representante.

Por segunda vez, el Sociómetro muestra que la alternativa de izquierdas suficiente para arrebatar el Gobierno al PNV puede tener cada vez más posibilidades. Para ello sería necesario que Bildu, Podemos y el PSE se entendieran. El Sociómetro anterior sí daba la mayoría de 38 escaños requeridos, que en esta ocasión se quedaría, por muy poco, a las puertas, con un total de 37 asientos en la suma de las tres formaciones de izquierda.

Por ahora los socialistas no parece que quieran avanzar por esa senda y defienden los acuerdos y entendimiento que mantienen con el PNV en las principales instituciones vascas. Andueza sí ha abierto la puerta, sin embargo, a explorar un nuevo diálogo con la izquierda abertzale en materias concretas pero en ningún caso para hacer lehendakari a un futuro aspirante de Bildu. El nuevo líder del PSE aún reclama pasos de condena de su pasado cómplice a la coalición de Otegi.