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Abascal reúne en Madrid a aliados y detractores de Putin en plena tensión sobre Ucrania

Santiago Abascal y el presidente de Hungría Viktor Orban, reunidos en Budapest.

Santiago Abascal y el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, reunidos en Budapest.

«Defender Europa». Bajo ese lema el líder de Vox, Santiago Abascal, concentrará el viernes y el sábado en un hotel de Madrid a aliados y detractores del líder ruso, Vladimir Putin, en plena tensión sobre Ucrania. Asiste al encuentro el gran defensor de Putin, el primer ministro húngaro, Viktor Orban, y también el jefe del gobierno de Polonia, Mateusz Morawiecki, quien ve al número uno del Kremlin como el gran enemigo de la Unión Europea.

En diciembre de 2021 Abascal acudió a la cumbre celebrada en Varsovia, que sirve de base para este encuentro de líderes soberanistas europeos. «Todos los políticos que nos reunimos en Madrid tenemos grandes coincidencias en el diagnóstico de los desafíos de Europa y la voluntad de colaboración para construir una Unión Europea fuerte de naciones soberanas que colaboren libremente», señala el comunicado en el que anuncian la reunión. «Debemos proteger nuestras fronteras, nuestra soberanía y nuestras raíces».

Esa idea común del soberanismo de las naciones europeas convive ahora con la profunda división entre quienes ven a Putin como amigo y a los que no se fían del oso ruso. Junto a Viktor Orban, se alinea la líder de Reagrupamiento Nacional, Marine Le Pen, que es candidata a las presidenciales del próximo mes de abril en Francia. El presidente francés, Emmanuel Macron, que ejerce la Presidencia de la UE, habla este viernes por teléfono con Putin en un intento de impulsar la desescalada. En Madrid también estarán presencialmente Marlene Svazek, de Austria, Tom Van Grieken (Bélgica), Krasimir Karakachanov (Bulgaria), Martin Helme (Estonia), Valdemar Tomasevksi (Lituania), Rob Roos (Países Bajos) y Aurelian Pavelescu (Rumanía).

Orban tiene previsto viajar a Moscú el 1 de febrero. Es el gran crítico de la política de sanciones contra Putin, una línea que la UE quiere seguir intensificando en caso de que Rusia perpetre una agresión en Ucrania. Hungría celebra elecciones legislativas en abril próximo y la oposición ha pedido que cancele el viaje.

A su vez, el primer ministro polaco, Mateusz Moraweicki, ha denunciado cómo Putin amparó al presidente bielorruso, Alekansader Lukashenko, cuando provocó una crisis en la frontera con Polonia. Utilizó para ello a migrantes iraquíes y afganos. El gobierno de Polonia asegura que Putin pretende desmantelar la estructura de seguridad europea. Y las exigencias del Kremlin así lo confirman: busca que la OTAN vuelva de facto a las fronteras de 1997.

Por su parte, Morawiecki ya dijo en diciembre que desde la crisis en la frontera entre polaca y Bielorrusia, «nunca en la historia de los últimos 30 años el espectro de conflicto armado cerca de la frontera oriental de Europa ha sido tan real». Desde finales del año pasado la situación se ha agravado mucho. El primer ministro polaco acusa a Putin de «usar la fuerza a todos los niveles» y chantajea a la UE con cortar el suministro de gas. Y por ello ha llamado la atención a Alemania para que no se someta a los deseos de Moscú sobre el gasoducto Nord Stream 2, que lleva gas directamente de Rusia a Alemania. Para Berlín es muy relevante la relación con Varsovia: prueba de ello es que el canciller alemán, Olaf Scholz, visitó la capital polaca justo después de relevar a Angela Merkel en el poder. Primero fue a París, Bruselas y luego a Varsovia.

En la última conversación de Biden con líderes europeos, este lunes, estaba presente Morawiecki, pero no el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez. Esto muestra cómo Polonia es un aliado de primera fila para Estados Unidos en esta crisis con Rusia sobre Ucrania. Estados Unidos ha puesto en estado de máxima alerta a 8.500 soldados y ha anunciado que reforzará las defensas de la Alianza Atlántica en Europa Oriental y los Bálticos dada la escalada militar de Rusia, que ha apostado unos 127.000 soldados en la frontera de Ucrania, tanto en su territorio como en Bielorrusia.

En la cumbre de Varsovia, en plena crisis en la frontera con Bielorrusia, los autoproclamados «líderes patrióticos» apoyaron a Morawiecki, sobre todo porque entonces también mantenía un pulso con Bruselas a propósito de las dudas sobre el respeto al Estado de Derecho en Polonia. Esta alianza de soberanistas europeos se materializó en junio pasado cuando 15 partidos de 14 países firmaron una declaración en la que reclamaban a Bruselas una Unión Europea de naciones soberanas frente a la UE cada vez más federal por la que abogan Alemania y Francia, principalmente.

Vox defiende la «soberanía» de Ucrania

Vox ha sido la única fuerza de la oposición que no ha anunciado un respaldo tácito al Gobierno ante el posible envío de tropas al Este si continúa la escalada de tensión con Rusia, aunque los de Santiago Abascal sí han defendido públicamente su respaldo a la «soberanía» de Ucrania frente a las amenazas de Vladimir Putin. Al mismo tiempo, Vox ha deslizado críticas a la OTAN, a la que tanto Sánchez y Casado se encomiendan en el incipiente conflicto, y cuestiona la configuración actual de la Unión Europea, uno de los temas candentes en la cumbre de «aliados patriotas» europeos de este fin de semana.

Los de Santiago Abascal rechazan además las acusaciones que vierten desde el PP y que sugieren que la indefinición de Vox en el conflicto está provocada por los «lazos» de los de Abascal con Putin. La ‘cumbre de Madrid’ -como la han apodado en el partido conservador- no hace sino echar más leña al fuego en el enfrentamiento que mantienen ambos partidos.

El PP ha encontrado en la crisis de Ucrania un flanco desde el que atacar a Vox en el marco de una campaña electoral en Castilla y León a punto de comenzar y en la que ambas fuerzas han elevado el tono de sus ataques. Alfonso Fernández Mañueco aspira a gobernar en solitario en la región, pero Santiago Abascal y su candidato, Juan García-Gallardo, prometen no ponérselo fácil a los populares, y exigirán la entrada en el ejecutivo autonómico si las urnas le dan la fuerza suficiente. Sin embargo, la cumbre de «aliados patriotas» tendrá a Santiago Abascal como anfitrión, de modo que el presidente de Vox no estará presente en el arranque de la campaña en Castilla y León, donde el partido enviará otras caras conocidas el fin de semana, como Macarena Olona o Javier Ortega Smith, a arropar a su candidato.

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