El ex vicepresidente segundo y ex líder de Podemos, Pablo Iglesias, es muy crítico con lo sucedido ayer en el Congreso en la votación de la reforma laboral y la repercusión que pudiera haber tenido para los morados, en general, y para Yolanda Díaz, en particular.

Iglesias refleja el malestar de Unidas Podemos por el intento socialista de ir a un cambio de socios parlamentarios en mitad de carrera aproximándose a Ciudadanos y sosteniendo una votación tan trascendente en formaciones como el PdeCat y UPN, que finalmente se apeó de esa nueva mayoría en mitad de la escandalera.

«Cuidar el bloque plurinacional»

En su cuenta de Twitter escribe que «de no ser por el error» del diputado popular Alberto Casero «hoy la derecha podría haber asestado un golpe durísimo a Yolanda y a UP». Cree llegado el momento de «rehacer y cuidar el bloque plurinacional». Si bien admite que la reforma laboral «trae mejoras para los trabajadores», la «votación demuestra que la “geografía (sic) variable” es una trampa». Posiblemente el corrector cambió el término «geometría» por «geografía» que Iglesias no corrige

El propio portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, en una intervención durísima desde la tribuna, dejó la puerta abierta a restaurar los consensos rotos, que han pasado incluso por un «plantón» a la vicepresidenta el pasado miércoles. «Hoy no se acaba el mundo, y mañana tendremos que seguir hablando porque somos muy conscientes de la alternativa», una alternativa que la sesión del jueves demostró que no existía.