Madrid y Cataluña concentran el 87 % de las plazas que se han ofertado a los 2.525 nuevos policías que jurarán o prometerán el cargo este viernes tras completar su formación teórica y práctica. Siete comunidades autónomas no recibirán a uno solo de estos funcionarios, que aprobaron la oposición en la convocatoria de 2019 (XXXVI promoción).

La Dirección General de la Policía ha publicado este martes en la orden general el desglose de las plazas y el orden de petición asignado. En una fecha aún por determinar serán convocados a la Escuela Nacional de Ávila para que elijan destino en función del orden escalafonal que ocupan, otorgándosele alguna de las plazas que no se hayan cubierto en caso de no solitarla. La incorporación de esta promoción se ha fijado para el próximo 20 de junio.

De las 2.525 plazas ofertadas, 1.453 corresponden a Madrid, donde se encuentra los servicios centrales. De éstas, 1.307 se ubican en la capital, a las que se suman otras 146 repartidas en nueve comisarías locales del resto de la comunidad: Alcobendas-San Sebastián de los Reyes, Getafe, Alcalá de Henares, Coslada-San Fernando, Fuenlabrada, Móstoles, Parla, Pozuelo de Alarcón y Torrejón de Ardoz.

La Dirección General manda a 69 nuevos policías al Campo de Gibraltar, 20 a Ceuta y 16 a Melilla, entre otros destinos

Tras Madrid se sitúa Cataluña, que recibirá a 750 de los nuevos policías. A la Jefatura Superior serán adscritos funcionalmente 272 funcionarios, distribuyéndose el resto en 23 comisarías y puestos fronterizos de las cuatro provincias. El mayor número de plazas corresponde a las plantillas del aeropuerto Josep Tarradellas-Barcelona-El Prat (122) y de la comisaría de Cornellá (47).

La catalana es una de las comunidades en las que el déficit de policías nacionales es más acusado. En los concursos generales de méritos siempre es muy superior el número de agentes allí destinados que desean marcharse a otros destinos y escaso el de los funcionarios que piden plaza para servir en ella, lo que obliga año tras año a la Dirección General a mandar a los de nuevo ingreso de manera forzosa.

Para solventar esta situación, los sindicatos policiales vienen demandando al Ministerio del Interior -sin éxito por ahora- que declare Cataluña como Zona de Especial Singularidad (ZES), lo que conllevaría incentivos económicos y sociales a fin de que arraiguen las plantillas y no sean destinos de paso. De momento, el departamento que dirige Grande-Marlaska no ha atendido aún esta petición.

Campo de Gibraltar

Tras Madrid y Cataluña se sitúan la Comunidad Valenciana (108), Islas Baleares (83) y Andalucía Occidental, con 69. Éstas se concentran en dos únicas comisarías del Campo de Gibraltar, donde las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han reforzado sus medios en los últimos años para luchar contra los clanes del narcotráfico: Algeciras (41) y La Línea de la Concepción (28).

Completan el desglose Ceuta (20), Melilla (16), Aragón (10), Castilla-La Mancha (9), Canarias (4) y Castilla y León, 3. Por tanto, las comunidades en las que no servirá ninguno de los nuevos policías son Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja y Extremadura. Las fuentes consultadas no consideran que esta circunstancia sea anormal, teniendo en cuenta la existencia de policías originarios de esas zonas con más antigüedad que están destinados en otros territorios y que no puede acercarse por ser insuficiente el número de plazas en los concursos de traslados.

Según explica la Policía, en la configuración de las vacantes que se han ofertado a los integrantes de la última promoción se han tenido en cuenta tanto los puestos que quedaron desiertos en el último concurso general de méritos -resuelto recientemente- como las necesidades de personal existente en las plantillas «con mayor demanda de servicios».