Esta semana han puesto en marcha nuevamente la campaña ‘La caza también vota’, una iniciativa con la que pretenden que los líderes políticos que concurren a las elecciones andaluzas del 19-J expliquen qué medidas relacionadas con la actividad cinegética piensan poner en marcha durante los próximos cuatro años en caso de alcanzar el gobierno autonómico. «Queremos que se mojen y que nos digan qué piensan hacer», resume José María Mancheño, al frente de la Federación Andaluza de Caza desde 2010.

El colectivo quiere hacer valer su tamaño -casi 100.000 afiliados, la más numerosa de España en su especialidad- y el impacto económico que tiene -mueve unos 1.900 millones de euros al año en Andalucía y genera 45.000 empleos directos- para situar los problemas de la caza en el debate político, por lo que pedirán a las fuerzas que concurren a estas elecciones que firmen un pacto para poder comprobar el compromiso que tienen con los cazadores.

Mancheño (Sierra de Yeguas, Málaga, 1970), perteneciente a una familia no cazadora y que tiene en el rececho su modalidad preferida, atiende a El Independiente en la semana en la que ultima con la Consejería de Agricultura las emergencias de daños causados por conejos y jabalíes y negocia los últimos aspectos de la orden general de veda.

Pregunta.-En vísperas de las elecciones andaluzas de 2018 pusieron en marcha la campaña ‘La caza también vota’ para conocer la posición de las distintas fuerzas políticas en relación con esta actividad. ¿Están mejor o peor que hace tres años y medio?
Respuesta.-Estamos más preocupados. ¿Peor? No lo sé. Estamos viendo una situación muy difícil y somos conscientes de que, en estas elecciones, los cazadores nos jugamos muchísimo. La preocupación nos viene de los intentos de una parte de nuestra clase política de legislar sobre el bienestar animal y lo hace perjudicando de manera muy grave a la caza.

P.-Los comicios del 19-J son los primeros que se celebran después de la ‘marea naranja’ del pasado 20 de marzo en la que mostraron su rechazo en Madrid al anteproyecto de Ley de protección y derecho de los animales, la nueva estrategia nacional de gestión cinegética y la «deriva anticaza» del Gobierno. ¿Juan Espadas va a ‘pagar’ el malestar de muchos cazadores andaluces por las decisiones del Ejecutivo de Pedro Sánchez?
R.-Lo desconozco porque no soy un experto en política, pero sí le puedo decir que los que estuvimos allí el 20-M sentimos un malestar enorme. ¿Le puede afectar? Yo creo que sí. El PSOE de Andalucía debe decir claramente qué piensa de la caza y defender la actividad cinegética, como siempre ha hecho.

La apuesta sin dobleces que hace Vox por la caza le genera muchas voces amigas; negar eso es negar la realidad»

P.-¿Qué pide la federación que usted preside a los partidos que concurren a las próximas elecciones autonómicas?
R.-En primer lugar, respeto para una actividad que tiene mucho impacto económico y que socialmente reúne a más del 6 % de la población activa mayor de 18 años en Andalucía. También exigimos compromiso para resolver los problemas legales y medioambientales que tenemos. Llevamos muchos años trabajando en la necesidad de tener un suelo rural agrario más vivo, más limpio, mejor conservado y esa no apuesta está provocando una merma importante en la riqueza cinegética andaluza. Le vamos a proponer a cada partido un documento, llamado ‘Pacto andaluz por la caza’, donde se identifican los problemas que nos afectan y las posibles soluciones. Y vamos a pedir a cada fuerza política que firme y se adhiera a ese pacto. Veremos el compromiso de cada partido con los cazadores andaluces.

P.-¿Algún candidato ha rehusado mantener el encuentro que ustedes han solicitado para explicar su postura acerca de la caza?
R.-Por ahora no hemos recibido un ‘no’ por respuesta.

P.-Ustedes dicen estar hartos de que se olviden, cuando acaban las campañas electorales, las promesas que se les hacen. ¿El PP de Juanma Moreno ha cumplido el compromiso de defender los derechos de los cazadores que detallaba su programa electoral en 2018?
R.-Entendemos que sí. Se han dado pasos muy importantes en defensa de la actividad, sobre todo desde un punto de vista institucional con la declaración de la rehala y la montería como bien de interés cultural andaluz o la concesión a la Federación Andaluza de la Medalla de Andalucía. Entendemos que es una apuesta por el sector y por la caza. ¿Esto se ha traducido en avances importantes? No del todo porque no hemos ido con la velocidad que necesita la caza. Por contestar a su pregunta, se ha cumplido pero nosotros hubiéramos necesitado que se hubiera avanzado mucho más.

P.-En la espectacular subida lograda por Vox en las elecciones de 2018, ¿qué peso tuvo el apoyo brindado por el cazador andaluz ante el compromiso asumido abiertamente con la práctica de esta actividad por dicha formación?
R.-Parte del sector cinegético andaluz dio su apoyo a Vox en las urnas en las últimas elecciones autonómicas, en efecto. Creo que la razón fundamental es que, sin ningún tipo de prejuicio, Vox optó por defender la actividad como hace con otros sectores como el de la tauromaquia.

P.-¿Qué clima ve con vistas a las elecciones del 19 de junio en el sector?
R.-Es difícil lo que me plantea pero sí es cierto que, por lo menos de manera más vehemente, se aprecia ese apoyo a Vox. También le digo que el mundo de la caza es muy transversal. A pesar de los estereotipos, aquí convivimos abogados, desempleados, panaderos, mecánicos, fontaneros, gente del campo… No es sólo el interés cinegético el que pesa a la hora de depositar el voto, pero sí es cierto que la apuesta que hace Vox por la caza sin ningún tipo de dobleces le genera muchas voces amigas dentro del mundo de la caza. Negar eso es negar la realidad.

Gran parte de los clichés que tiene la caza es por culpa del propio cazador, que no ha explicado a la sociedad lo que hace»

P.-Eso no significa que todos los cazadores sean fachas…
R.-Ni mucho menos. Como le digo, la caza en Andalucía es muy transversal, muy social y para nada elitista. Nosotros representamos especialmente la caza social, que es la que aglutina a los cazadores a través de sociedades en los pueblos. Nosotros y la elite no tenemos absolutamente nada que ver, es como el agua y el aceite.

P.-¿Va a pedir la Federación Andaluza de Caza el voto de manera expresa para alguna fuerza política?
R.-No. Cuando pusimos en marcha la campaña ‘La caza también vota’ en las anteriores elecciones decidimos hablar de política porque, afortunada o desafortunadamente, los intereses de los cazadores se juegan en la arena política. Nosotros no hacemos política de partido, nuestro partido es la caza y los intereses de los cazadores. Nosotros nos vamos a dedicar a analizar los programas electorales de todos los partidos y a informar a nuestra gente de quién apoya y quién no apoya, de quién beneficia y quién perjudica a la caza. Y luego que el cazador, de manera libre y secreta, vote. Pero pedir el voto no. Nunca lo hemos hecho ni lo vamos a hacer ahora.

P.-En 2018, el Pacma aumentó un 119,5 % sus votos (de 31.735 a 69.660). ¿A qué atribuye este crecimiento en los apoyos a las tesis animalistas?
R.-No hemos estudiado mucho ese tema, pero fundamentalmente creemos que se debe al hecho de que el mundo rural está menos poblado, hay más concentración de personas en las ciudades y vemos cómo en las capitales de provincia el animalismo va viento en popa y ese voto va calando. Mi opinión particular es que es un voto puramente urbano, de gente muy sola, gente extraña, que aprecia poco la relación con otros seres humanos y que hace descansar en los animales sus afectos y sentimientos… Tengo una visión bastante extrema del animalismo.

P.-¿No cabe autocrítica alguna por parte del colectivo de cazadores?
R.-Sí, sí. Me he ganado muchas críticas desde el sector. Yo pienso que durante mucho tiempo no nos hemos dedicado a explicarle a la sociedad qué es y qué significa la caza. Hoy día, gran parte de esos chiclés y del sesgo que tiene la caza es por culpa del propio cazador, que se ha dedicado a cazar y no le ha explicado a la sociedad lo que hacía. A veces se nos ve como gente elitista, maltratadora, que abandona los perros… cuando no somos así.

P.-¿Qué están haciendo para revertir esa imagen?
R.-En Andalucía llevamos años intentado explicar qué hace el cazador y en qué consiste la actividad. Tenemos dos proyectos diferentes. Por un lado, editamos un cuadernillo de caza y naturaleza con el grupo Vocento el tercer martes de cada mes. Y, por otro, tenemos otra apuesta en los colegios, donde explicamos a los niños tanto la relación del cazador con su perro de caza como la de los cetreros con la naturaleza. Intentamos romper esa imagen del cazador violento, ávido de pegar tiros y del elitismo.

P.-Pero en las redes sociales siguen difundiéndose imágenes que no ayudan precisamente a romper esa imagen…
R.-Yo puedo controlar los soportes de la federación, pero luego cada cazador motu proprio… Eso es incontrolable. Nosotros lo hemos intentado corregir pero nos ganamos muchas críticas por parte del propio sector, que no entiende que, si has matado un conejo, sea necesario ponerlo en Twitter o en Facebook. Es cierto que matamos animales, pero se puede trasladar el resultado de esa actividad de otra manera. Como federación cuidamos mucho nuestra imagen. No sólo nos dedicamos a defender y representar la caza, también estamos involucrados en numerosos proyectos de conservación. Luchamos contra la instalación masiva de huertos solares, la muerte de las rapaces en los molinos… Eso redunda en una buena imagen.

¿Autobuses a Madrid? Para luchar por lo nuestro gastaríamos todos los miles de euros que fueran necesarios»

P.-Se les ha criticado que invirtieran 400.000 euros en el alquiler de centenares de autobuses para llevar a cazadores a la manifestación de Madrid del pasado 20 de marzo. ¿Ha habido contestación interna por parte de los federados?
R.-Todo lo contrario, ya me están preguntando que cuándo es la siguiente… En el caso de la Federación Andaluza, hicimos un desembolso con nuestros propios recursos, lo pagaron los propios federados y no lo decidí yo sino el máximo órgano de gobierno como es la asamblea general, formada por cien representantes de los casi 100.000 federados. Nos lo gastamos gustosamente y nos lo gastaríamos todas las veces que haga falta para luchar contra la sinrazón de un gobierno central que, a través de dos textos legales, pretende perjudicar y prácticamente prohibir la caza. El que diga lo contrario está engañando al cazador y se está engañando a sí mismo. Nos gastaríamos todos los miles de euros que fueran necesarios para luchar por lo nuestro.

P.-¿Cuál es la siguiente movilización?
R.-A nivel andaluz es ‘La caza también vota’. Sabemos que por parte del Gobierno central se ha paralizado la tramitación de esos dos textos legales a la espera de las elecciones y somos conscientes de que va a tramitar la reforma del Código Penal y la Ley de bienestar animal. Esperamos que lo que hablamos el 20 de marzo y lo que le hemos traslado al PSOE, tanto a nivel nacional como regional, surta efecto y los perjuicios que esos dos textos legales supondrían para la caza se eliminen. De lo contrario, no descarte que antes de que termine el año haya otra.

P.-¿Es factible que la licencia de caza sea gratuita en Andalucía, como se acaba de anunciar Castilla y León?
R.-En Andalucía también puede ser factible en un futuro. Este año hemos avanzado bastante y la Consejería de Agricultura ha establecido una rebaja del 30 % en la licencia de caza y, si eres federado, del 50 %. Estamos poniendo dinero en proyectos de conservación medioambiental y de protección de la naturaleza y no recibimos subvenciones y éste es un detalle que la consejería ha querido tener con el cazador federado. No recibimos ni un solo euro de dinero público, todo parte del bolsillo del federado.