España

El PP se abre a una reunión con el PSOE y Reynders para desbloquear el CGPJ

El bloque conservador del órgano de gobierno de los jueces acuerda retrasar la propuesta de nombres de magistrados para el Tribunal Constitucional a la espera de que la visita del comisario europeo de Justicia dé frutos

El vicesecretario de Política Institucional, Esteban González Pons, ofrece una rueda de prensa tras la reunión del comité de dirección de este lunes.

El vicesecretario de Política Institucional, Esteban González Pons, ofrece una rueda de prensa tras la reunión del comité de dirección de este lunes. EFE

El Partido Popular (PP) de Alberto Núñez Feijóo estaría dispuesto a un encuentro a tres junto al Partido Socialista (PSOE) y el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, con el fin de desencallar de una vez la situación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que lleva desde diciembre de 2018 caducado por la falta de acuerdo entre los dos principales partidos del Congreso para elegir nuevos miembros. Así lo han trasladado fuentes populares de Génova, que contemplan «cualquier contribución» para «mediar en la negociación» como buena.

El representante comunitario llega este miércoles a España con una agenda plagada de encuentros institucionales y con el papel de «mediador» externo y no politizado entre el partido del Gobierno y el PP que podría ayudar a desbloquear la situación del consejo de jueces que la Comisión Europea calificó de «preocupante» en su último informe sobre el Estado de Derecho. Se citará con los ministros de Justicia y de Presidencia, Pilar Llop y Félix Bolaños, así como con el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, y el fiscal general del Estado, Álvaro García.

Aunque no hay nada confirmado, previsiblemente, el encargado de materia judicial de la Comisión Europea, Reynders, podría mantener un encuentro con Esteban González Pons, eurodiputado y vicesecretario de Acción Institucional del PP.

Los vocales conservadores retrasan la propuesta para el TC

En el órgano de gobierno de los jueces se seguirá muy de cerca la agenda de Reynders y existen esperanzas de que su mediación dé frutos. Precisamente llega a Madrid la semana en la que el presidente del CGPJ y del Supremo tenía previsto presentar su dimisión para forzar a ambos partidos a renovar ya.

El órgano de los jueces seguirá muy de cerca la agenda de Reynders y confía en que su mediación dé frutos

También este jueves se celebrará el Pleno en el que se esperaba que los vocales avanzaran en el nombramiento de los dos magistrados del Tribunal Constitucional (TC) que les corresponde según la reformada ley del Poder Judicial para que el Gobierno pueda nombrar a otros dos. Los nombramientos deberían haberse realizado antes del pasado 13 de septiembre, según marcaba la ley, pero las diferencias entre los miembros del bloque conservador y del progresista del órgano han dilatado el procedimiento. Los primeros no ven admisible que el partido del Gobierno -impulsor de la reforma con mayoría en el Congreso- busque que se pueda nombrar a los magistrados del TC y el tribunal pase de una mayoría conservadora a otra progresista cuando en el Tribunal Supremo no se puede reemplazar a los magistrados jubilados y fallecidos por una reforma anterior de la misma ley impulsada también por PSOE y Podemos.

Dentro de dicho grupo había surgido una escisión -alentada por el presidente Lesmes- que estaba dispuesta a poner nombres de magistrados sobre la mesa para avanzar con el nombramiento en el Pleno de este jueves o en otro de la primera semana de octubre. A la vista de que la visita de Reynders podría desbloquear la renovación del CGPJ, todo el grupo de conservadores habría consensuado, según trasladan fuentes internas a El Independiente, no poner finalmente nombres de candidatos aún sobre la mesa. En caso de que haya renovación, uno de los vocales conservadores considera que sería preferible que ya sea el nuevo consejo conformado el que nombre a los magistrados del Tribunal Constitucional.

Últimos encontronazos entre PSOE y PP

La disponibilidad del PP para avanzar en la negociación llega después del enfriamiento total de las relaciones entre Gobierno y PP por la filtración de un documento en el que la anterior dirección popular, con Pablo Casado como presidente y Teodoro García Egea como secretario general, se habrían comprometido a dar salida a la renovación del Tribunal Constitucional como punto de inicio para reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial. Feijóo, según aseguró la dirección de Génova, no fue informado de dicho acuerdo y la filtración del documento se entendió como un juego sucio por parte del Gobierno para situarle como responsable del bloqueo

Pons envió una carta a Bolaños para retomar las conversaciones e informó de ello a Reynders y Jourová

Es precisamente ese hecho lo que frustró las negociaciones a mediados de agosto. González Pons reconoció que conocía la existencia del pacto de renovación firmado por García Egea y que éste había sido utilizado por Bolaños como objeto de presión para aceptar un pacto de mínimos y obviar la propuesta judicial del PP. Frente a ello, el popular se negó. No obstante, afirmó que en el mes de mayo, durante el primer encuentro con el ministro de la Presidencia, ambos aceptaron «reiniciar» las conversaciones desde cero. Esto es algo que no ha reconocido Bolaños, que aireó el acuerdo anterior para retratar a Feijóo. Génova al completo defendió que en ningún momento se puso al tanto del acuerdo al nuevo equipo, ni siquiera a Cuca Gamarra, que ya integraba el anterior comité de dirección. Ello sirvió para desmentir las acusaciones del Gobierno.

Tras ese hecho, el PP decidió a principios de mes tomar la iniciativa y hacer otra oferta formal de diálogo al Gobierno para renovar el CGPJ. Lo hizo a través de una carta firmada por el propio González Pons, encargado, además, del área de Justicia del partido. La intención de Génova fue mostrarse activos en la cuestión judicial y seguir apelando a su completa voluntad de desencallar la situación. Sin embargo, Bolaños la calificó de estrategia y de intento de «quedar bien frente a la galería», no produciéndose, por tanto, ningún avance. Simultáneamente, González Pons envió un comunicado a Reynders y a la vicepresidencia de Transparencia de la UE, Vera Jourová, poniéndoles al tanto de la situación y de la demanda al PSOE.

Ahora, la visita del Comisario Reynders al país es vista como una oportunidad para superar las trabas impuestas por ambas partes e incidir en las demandas de los miembros del Consejo y diversas asociaciones de jueces, que pasa, principalmente, por desbloquear un acuerdo pendiente desde diciembre de 2018.

Aunque el comisario europeo de Justicia ha mostrado su disposición a ayudar en la interlocución entre ambas partes de la negociación, su gabinete trasladó este martes que no viene a España expresamente para desbloquear el CGPJ, sino para tratar diversos asuntos, entre ellos el bloqueo del Poder Judicial. De hecho, también se reunirá con los ministros de Asuntos Económicos, Exteriores y Consumo, Nadia Calviño, José Manuel Albares y Alberto Garzón. Participará en una conferencia del Foro Nueva Economía y en la reunión de la Comisión Mista para la Unión Europea del Congreso para abordar el mencionado informe sobre el Estado de Derecho de nuestro país de julio. También se verá con los representantes de asociaciones judiciales.

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