Durante dos décadas fue el alcalde de la ciudad en la que nació en 1955. Llegó a ocupar el sillón de primer edil en 1991 pese a ser la tercera fuerza de la ciudad, y lo tuvo que abandonar en 2011 tras la victoria de EH Bildu. Veinte años en los que modernizó la ciudad y defendió la libertad mientras el azote de la violencia terrorista y la kale borroka asfixiaba la capital donostiarra. Ha pasado más de una década desde su adiós al consistorio. Un tiempo en el que en San Sebastián se le sigue viendo pedaleando sobre su bicicleta y relacionándose con el vecindario que tan bien conoce. A Elorza se le escucha más en las calles de su ciudad que en la alfombra roja del Congreso, del que es diputado desde que abandonó la alcaldía de la capital guipuzcoana. En la Cámara Baja asegura que se siente suplente, «chupando banquillo». Afirma que será mucho más útil al PSOE intentando recuperar la alcaldía que ocupó.

Nunca se ha callado. Su trayectoria de sanciones por actuar o votar en contra de la disciplina de voto de su partido lo demuestran. La última ocasión, su voto en contra de la designación de Enrique Arnaldo como magistrado del Constitución y que su partido avaló. Ahora prefiere ser más «prudente», no añadir fuego a una situación delicada por la que atraviesa su formación y el Gobierno. Siempre ha sido un alma libre que ha llegado a incomodar a quienes siguen a pies juntillas las directrices del partido. Compañeros de siglas no han dudado en tildar de ‘candidato del pasado’ a Elorza en sus aspiraciones a la alcaldía. Ni siquiera hacerse con los avales le ha resultado fácil. Un objetivo que deberá someter al juicio de la militancia que tendrá que pronunciarse en Primarias entre él y la otra candidata, Marisol Garmendia el próximo 9 de octubre.

El ha comenzado su campaña a través de las redes. Su lema. ‘Zu zara Donostia, Tú eres San Sebastián’ en un claro mensaje dirigido a subrayar la idea de que son los ciudadanos los que deben imprimir la identidad de la ciudad. Por ahora, ha logrado que algunos nombres significados, como el del delegado del Gobierno en Euskadi, Denis Itxaso, apoyen su candidatura.

Pregunta.- ¿Por qué después de dos décadas como alcalde de San Sebastián, y doce años más tarde, decide optar a la alcaldía de nuevo?

Respuesta.- A lo largo de este año he detectado en San Sebastián, en donde vivo, que las cosas no van bien. Los grandes problemas no sólo no se afrontan, sino que se aparcan decisiones, hay una parálisis en vivienda, en la regulación del turismo, falta de innovación en materia cultural, en temas de mantenimiento, falta de sensibilidad de gestión del patrimonio municipal, movilidad, etc. Todo eso me genera una preocupación que arrastro todo este año. En agostó tomé la decisión. Pensé que habría un candidato fuerte en el PSE. Al ver que no se presenta ese candidato que pudiera hacer un gran papel, me animé. Creo que puedo ser útil y prestar un servicio al PSOE. Lo llevo dentro. La ciudad no está siendo bien atendida. Me arriesgo porque no tengo nada que perder, ya he demostrado lo que puedo hacer. Sé que soy el candidato no oficial y unas primarias contra el aparato son difíciles de ganar.

Esperaba las descalificaciones de mis compañeros, no tengo nada que decir. No entraré en ninguna guerra con nadie»

P.– Usted reconoció cierta dificultad para conseguir los avales para oficializar su precandidatura. Finalmente lo ha logrado. ¿Cómo lo interpreta? ¿Han dejado de confiar en usted?

R.– He obtenido el máximo permitido. Tenía más, pero he presentado el máximo permitido por el reglamento, 69. Lo que he tenido y sigo teniendo es una dificultad. Según el reglamento federal no tengo derecho acceder al censo. Al no estar conectado con los aparatos del partido en los comités de San Sebastián, no tengo acceso a los censos. Eso significa no tener teléfonos, correos, etc. Ha sido una labor artesanal con mi equipo de colaboradores para conseguir esos datos. La otra candidata tenía los avales antes de empezar el proceso. Las reglas son así, hay que aceptarlas, no pasa nada.

P.– Sus críticos insisten en que el tiempo de Odón Elorza como alcalde de Donostia ya pasó, que usted representa el pasado.

R.– El hecho de haber sido alcalde en su época no significa que no tenga una visión de lo que debe ser una ciudad actualiza en 2023, actualizada, novedosa y que persigue ser más participativa, igualitaria y sostenible. Me presento con un análisis objetivo de la ciudad, con los problemas que el alcalde Eneko Goia no ha sabido afrontar. Conozco bien la ciudad, sus problemas y sus gentes. Tengo una evidente experiencia y voy con propuesta no del pasado sino para los problemas actuales y proyectos de futuro.

P.– ¿Le ha sorprendido, o incluso molestado, que algunos compañeros de partido expresen esas críticas?

R.- No, lo esperaba. No tengo nada que decirles a sus descalificaciones y críticas. Entra dentro del juego. Estoy intentando que estas primarias sean ejemplares desde el punto de vista del comportamiento mío como candidato. Lucho para que sean ejemplares. No me interesa entrar en ninguna guerra contra nadie, nada que no sean las propuestas y problemas de la ciudad de San Sebastián.

P.- Le inquieta que las elecciones municipales se celebren en un contexto complicado para el PSOE, con los sondeos mostrando el alejamiento de buena parte de su electorado?

R.- La política y los acontecimientos en España y Europa van a gran velocidad y nunca sabes qué puede ocurrir. De la pandemia pasamos a la guerra de Ucrania, ahora a la casi ruptura en Cataluña, la inflación. Los acontecimientos viajan a una velocidad muy rápida y por tanto de aquí a las municipales de mayo pueden pasar muchas cosas, unas favorables al PSOE y otras quizá no. Unas municipales tienen su propio espacio de reflexión, la gente de la ciudad vota en otras claves locales y más a las personas que a las siglas. Es cierto que lo que pase alrededor influye.

P.- ¿Cómo ve la política nacional? La tensión entre el Gobierno y la oposición salta de un tema a otro y de forma casi continuada…

R.- Veo muchas tensiones en la vida política que fundamentalmente son por acontecimientos como la Guerra de Ucrania, antes la pandemia. El clima político con la oposición de derechas que se ha instalado en la crispación, la deslealtad, en la traición a los intereses generales de la ciudadanía. Ese panorama es complicado de gestionar para un gobierno de coalición de izquierda, un gobierno, un experimento que nace en un momento muy complicado. La derecha tiene discursos tremendistas y negacionistas cuando la gente lo está pasando muy mal. Eso no nos pone fácil las cosas. Tengo la esperanza de que estos meses pasen cosas que puedan ayudar al Gobierno a mejorar sus previsiones electorales, no sólo de cara a las generales sino también a las municipales y autonómicas.

No sé qué pensarán en Castilla La Mancha pero yo estoy muy contento con nuestros aliados, tenemos que sumar»

P.- ¿Qué cree que está castigando el electorado al Gobierno de Pedro Sánchez? ¿Por qué se alejan los votantes del PSOE? ¿Dónde está el error que habría que reconducir?

R.- Es la incertidumbre que se ha instalado desde hace unos años en España y Europa lo que castiga a los partidos en el Gobierno y más aún si tienes una oposición brutal de la derecha, que cuenta con muchos recursos y medios de comunicación. Así, tu labor de explicación se hace muy difícil. Incluso aunque hagas políticas de cobertura social, de ayudas ante la carestía de muchos productos. Hay que insistir en las políticas de progreso, en la redistribución justa de los sacrificios en base a una política fiscal que pague más el que más tiene, incluidas las empresas.

P.- ¿Por qué desde los representantes del Gobierno o del PSOE nunca se escucha un mensaje de autocrítica y se reitera que la causa del alejamiento de los votantes es la oposición o la inestabilidad internacional? ¿En qué se equivocan ustedes?

R.- La autocrítica la ejerzo y la planteo personalmente en las reuniones del grupo parlamentario y los comités federales. No sería oportuno que yo saliera corrigiendo o llamando la atención al Gobierno de algo que me parezca mal. Hay que tener una especial sensibilidad con el Gobierno, son momentos delicados y difíciles. No quiero parecer desleal a mi gobierno.

P.- Su apuesta por retornar a San Sebastián como alcalde y abandonar la política nacional, ¿responde a que se siente arrinconado, poco escuchado y valorado?

R.- En el mundo del deporte conozco grandísimos jugadores que durante muchos minutos chupan banquillo, yo me he ido acostumbrando a chupar banquillo y ya está. Si tengo que salir, saldré y si no, seguiré en el banquillo. Tampoco soy una figura de primer nivel.

P.- ¿Se siente chupando banquillo…?

R.- Sí, estoy en el banquillo para lo que quieran de mí el partido, la organización. Y en San Sebastián creo que puedo rendir un servicio y ser útil al PSOE, meter la cabeza entre Bildu y el PNV y ser el partido más votado. Confío mucho, voy por la calle y tenga una percepción mía, no de quien me critica en el partido, y sé lo que podría conseguir y cómo me considera la ciudadanía.

P.- ¿Le entienden y escuchan más en San Sebastián que en Madrid?

No puedes estar con críticas y posiciones al margen del Gobierno, podrías hacer daño y favorecer a quien le ataca»

R.- En San Sebastián una parte de la ciudadanía tiene una valoración de lo que hice y de lo que he hecho en el Congreso. Cuando he tenido que decir algo que no me parecía acorde con mis ideas lo he planteado en los foros correspondientes. He tenido algunas sanciones en algunas de mis votaciones, pero ese es el modo de entender la política que tengo y de mi personalidad. Soy socialista y lo seré siempre.

P.- ¿Ve verdadero socialismo en el PSOE o diría que, por sus necesidades, por su alianza con Unidas Podemos y el resto de socios, se ha podido diluir, ‘aguar’, contaminar lo que usted entiende que es el socialismo?

R.- Ante la fragmentación electoral que vivimos en España y otros países, con partidos que ganan como mucho con un 30% de voto, son necesarias coaliciones. Siempre he apostado por las coaliciones de izquierda, progresistas. No sé qué pensarán en Castilla La Mancha pero yo estoy muy contento con quién son nuestros aliados, por más que el PP y Vox aprovechen que para aprobar leyes como la de Eutanasia o de igualdad tengamos que apoyarnos con partidos como ERC o Bildu, que en un momento determinado pudieran sacar una penalidad electoral. Pero para sacar esas leyes adelante tenemos que sumar. Si tenemos un poco de fortuna y se atempera la guerra de Ucrania y baja la inflación, confío en que tengamos oportunidades de remontar de cara a las municipales y las generales.

P.- ¿Las voces críticas conviven bien en el PSOE actual?

R.-  Defiendo un partido que tenga una cierta pluralidad interna y puedan convivir socialistas y progresistas con posiciones que en algunas materias puedan variar. Debe haber garantizados cauces de debate y participación para que esas posturas en un momento deterrminado se puedan cohesionar. Es la gran virtualidad de un PSOE que, más allá de una férrea disciplina, es capaz de aceptar y enriquecerse de un cierto pluralismo. Si el señor…, compañero, perdón, Page dice lo que dice, pudiera haber otras voces que enriquezcan también al PSOE. A diferencia de otros partidos de izquierda más cerrados, el PSOE siempre ha tenido corrientes más a la izquierda, alguna ácrata, socialdemócratas a la antigua, moderados, un partido que tiene que sumar sensibilidades porque lo hará más grande.

P.- ¿Ese PSOE existe ahora o no lo encuentra por ningún lado…?

R.- Estamos en ese proceso, hacia un partido más amplio, de mayor debate. Eso será bueno. La situación en la política en España es de acoso por parte de las derechas. No puedes estar marcando críticas y estableciendo posiciones al margen del Gobierno porque podrías hacer daño al Gobierno y favorecer a quien le ataca. En este momento hay que tener mucha prudencia, hay un interés general que hay que salvaguardar más allá de lo que se te pueda pasar por la cabeza.

P.- ¿Prudencia que le ha llevado a morderse la lengua a callarse más de una vez?

R.- Me ha tocado hacerlo más de una vez y es lógico y necesario.

P.- ¿El escaño lo abandonará antes de la campaña si es elegido candidato?

R.- Si las bases de San Sebastián me eligen como candidato dejaré el escaño y me dedicaré a preparar un borrador de programa, crear equipos de trabajo, etc. Me dedicaría en cuerpo y alma a Donosti durante 9 o 10 hora al día y no cobraría de ningún sitio. Me acogería a la pensión, que es de lo que viviría, de mi pensión de la Seguridad Social.

P.- Si es candidato, ¿no le veremos a Odon Elorza haciendo un ‘Macarena Olona’ y dando la espantad, no?

R.- Para nada. No tengo nada que ver con esa señora, la comparación es odiosa. Estaré a disposición del PSE.