Eva Parera se enfrenta con nuevas siglas y compañeros a sus segundas elecciones municipales con el objetivo de convertirse en grupo clave para la formación de gobierno en Barcelona. La ex número dos de Manuel Valls en el Ayuntamiento defiende que Valents no es heredero de nadie e invita a sus filas a los votantes decepcionados con el uso que PP, PSOE y Cs han dado a sus votos en los últimos años.

Reconoce que «Valents somos un poco provocadores» porque «tratamos temas conflictivos, pero que hay que tratar sin complejos». Y lo demuestra con pocos remilgos a la hora de hablar de problemas de seguridad, okupaciones e inmigración. El próximo mayo se juega el ser o no ser de un partido que aspira a convertirse en la primera formación exclusivamente catalana y no catalanista.

Pregunta.- Esta semana, con motivo de la festividad del 12 de Octubre ha pedido que el desfile de las fuerzas armadas se haga en Barcelona, alguno dirá que eso es una provocación.

Respuesta.- No se trata de provocar, sino simplemente de reclamar un gesto que sería muy importante por parte del Gobierno, venir a celebrar el Día de la Hispanidad en Cataluña. Tenemos una carencia evidente de presencia del Estado en Cataluña y las quejas de millones de catalanes no son independentistas que ven como el Gobierno no les presta atención porque solo ven Cataluña desde la perspectiva independentista.

Sería un gesto hacia estos catalanes no independentistas. Sería un golpe de puño sobre la mesa, lanzar un mensaje de que Cataluña es España y los catalanes somos españoles.

P.- ¿El Estado ha desaparecido de Cataluña?

R.- El Estado ha sido expulsado de Cataluña, con una labor muy ardua de los partidos nacionalistas y una connivencia muy preocupante de los distintos Gobiernos que repetidamente, por intereses de estabilidad parlamentaria, siempre han cedido ante esa presión para expulsar al Estado. No tenemos presencia del Estado, es uno de los problemas que están en la base del crecimiento del independentismo en Cataluña.

El Estado ha sido expulsado de Cataluña por los partidos nacionalistas con la connivencia muy preocupante de los distintos Gobiernos

P.- Agradecería el discurso del Rey del 3 de octubre de 2017.

R.- Lo viví con alegría y tristeza al mismo tiempo. Alegría al pensar que alguien se pone de nuestro lado. Tristeza de pensar dónde está el resto del Estado, el poder político.

P.- Usted llega al Ayuntamiento de Barcelona acompañando a Manuel Valls en su intento de proponer una candidatura que aglutinara al constitucionalismo en la capital catalana. ¿Se siente heredera de Valls?

R.- Le tenemos que agradecer a Manuel Valls la oportunidad de poder estar en el Ayuntamiento y desde ahí poder crear Valents. Pero Valents no es herencia de nada, viene a cubrir un espacio que estaba abandonado, a gente que no se siente representada por las formaciones no independentistas.

Y sobre todo venimos a lanzar un mensaje muy claro al nacionalismo, a romper el marco mental de que un partido catalán solo puede ser independentista. Es lo que hemos vivido durante 40 años, no existía un partido exclusivamente catalán no nacionalista.

P.- ¿La diferencia con Cs es esa promesa de no dar nunca el salto a la política nacional?

R.- Hay tres diferencias con Cs. Una es esa, clarísimamente. Cs hizo algo histórico que hay que recordar con orgullo, pero se equivocó al dar el salto fuera de Cataluña. Era un partido que nació para combatir al nacionalismo, cuando sale de Cataluña pierde el foco de su objetivo y la adhesión de un electorado que no era militante y no entendió esa decisión. Empezaron a priorizar la Moncloa por encima de los intereses de los catalanes.

Además Cs nace en el Parlament para combatir el nacionalismo y le cuesta mucho tener implantación territorial. Nosotros creemos que las casas se construyen por los cimientos y los cimientos son los municipios. Nuestra prioridad es empezar a cambiar la política en los ayuntamientos donde es más fácil empezar a enseñarle al votante catalán que existe otra política posible.

La tercera es que nosotros nacemos con vocación de gobierno, Cs nunca tuvo vocación de gobierno, lo demostró en Cataluña y en las últimas generales. Nosotros queremos crecer desde los gobiernos.

Queremos ser determinantes en los gobiernos de las cuatro capitales de provincia

P.- ¿Qué objetivos se fija para las elecciones municipales?

R.- Entrar en cuantos más gobiernos mejor, en cuantos más ayuntamientos mejor, y ser determinantes en las cuatro capitales de provincia. Si conseguimos estar en los gobiernos el crecimiento es más fácil porque puedes empezar a demostrar cómo gobiernas. A partir de ahí, prepararnos para las generales y autonómicas.

P.- Eso si no hay autonómicas antes.

R.- Nunca se sabe, pero creo que no. Habrá estabilidad en la Generalitat garantizada por los socialistas y los comunes hasta final de mandato. Desde las elecciones vengo diciendo que esto acabaría en un tripartito. De esto depende Moncloa y el Ayuntamiento de Barcelona.

P.- ¿Con quién se sentiría cómodo pactando Valents en Barcelona?

R.- Claramente con Cs, con los que compartimos programa electoral, y con el PP con quien estamos votando las mismas propuestas. De ahí el llamamiento a los líderes de Vox, PP y Cs para unir fuerzas. Vamos a hacer un gesto de generosidad, abro nuestras listas y vengan con nosotros.

Nuestro proyecto es antagónico con quien está gobernando ahora, PSC, ERC y Comuns están haciendo unas políticas opuestas a lo que nosotros creemos que se tiene que hacer. El independentismo está para otras fantasías, no para gobernar la ciudad.

P.- Facilitó la investidura de Ada Colau ¿se arrepiente de ese voto?

R.- Sí y no. Lo que facilitamos es que Colau estuviera acompañada en el gobierno local por el PSC en vez de ERC. Estábamos a pocos meses de la sentencia del procés, en plena efervescencia, y en ese momento Valls -que es un candidato de Cs- elige la opción de lo que cree que es Cs, un partido que viene a expulsar al independentismo, y apuesta por un PSC que cree que será determinante para frenar las políticas populistas de extrema izquierda que representa Colau. Esto no ha sido así, el PSC ha sido cobarde, se ha acomodado. Hoy no lo volvería a hacer, sin duda.

P.- ¿Xavier Trias es un lobo con piel de cordero?

R.- Sin duda. Es el candidato de JxCat, de Laura Borràs, de Puigdemont… El que estaba en su casa callado viendo como la presidenta de su partido cortaba la Meridiana durante dos años, como los CDR quemaban la ciudad y el president, de su partido, los jaleaba. Trias es la que saca las máquinas de Can Vías porque no se atrevió a enfrentarse al movimiento okupa. Trias es quien propicia que Colau acabe gobernando la ciudad, porque empieza a subvencionar a entidades pro movimientos okupas.

Trias es Junts, y Junts ya no es Convergència, el catalanismo moderado murió

Al final Trias es esto, es Junts, y Junts ya no es Convergència. Si Trias se viera a sí mismo como Convergencia hubiera levantado la voz hace tiempo, y no lo ha hecho, se quedó en casa hablando castellano con su familia mientras lanzaba mensajes públicos contra el español. Ha sido la hipocresía más evidente de Junts.

P.- ¿Sigue existiendo el electorado de centro derecha que en su día votó a CiU?

R.- Existe, está en Valents. Nosotros queremos representar esto. Lo que no existe son los votos catalanistas. El catalanismo moderado murió en manos de los catalanistas que lo han convertido en independentismo radical. Los mismos que convirtieron eso en el procés ahora están destruyendo el procés, gracias a Dios ellos mismos se van matando entre ellos.

Del votante que en su momento votaba a CiU en las autonómicas y al PP en las generales, una parte ser radicalizó, la otra ha hecho voto útil en las autonómicas y ha visto como se lo han tirado a la basura tanto Cs como ahora Salvador Illa. Esta gente es la que se queda en casa, 800.000 votos que no encuentran quien les represente. Valents viene a cubrir ese espacio.

P.- Ha sido muy crítica con las políticas de seguridad en Barcelona y muy criticada por asociar la inseguridad a la presencia de menores no tutelados.

R.- Seguiré siendo muy crítica y me seguirán criticando pero alguien tiene que empezar a denunciar las cosas. Vivimos en una política de titular, pancarta, buenismo y discurso vacío que no atienden a las necesidades reales.

Vivimos en una política de titular, pancarta, buenismo y discurso vacío que no atienden a las necesidades reales

Hay un problema creciente de delincuencia en la ciudad. Delincuencia en la calle, okupaciones ilegales y problemas de droga. Tres cosas graves. Intento llamar la atención sobre un problema al que si no respondemos rápido se nos irá de las manos. Cuando digo algo es porque lo he contrastado con sindicatos policiales, con vecinos y entidades. Sé lo que está pasando. Lo sé yo y lo sabe el gobierno, la diferencia es que yo no tengo la hipocresía del gobierno local y otros grupos de la oposición que no se atreven a denunciarlo por miedo a ser tachados de racistas o extrema derecha.

P.- ¿Las fiestas de la Mercé son un punto de inflexión?

R.- Intentar es discurso de “esto no es tan grave” cuando hay un muerto, tres apuñalados y saqueos en las tiendas… Jamás había visto gente con pistola en la ciudad, hoy lo estamos viendo. Hay una delincuencia creciente que hay que denunciar.

P.- Tanto Guardia Urbana como Mossos han aumentado sus dotaciones en Barcelona ¿qué falla?

R.- No es verdad. Hoy en Barcelona tenemos menos Guardia Urbana que en 1992 con las olimpiadas. Cuando Colau anuncia una promoción de mil agentes más es verdad y mentira. No habrá mil agentes más en la calle porque más de 500 se nos jubilan este año. Los mossos no cumplen la ratio por habitante en Barcelona.

Tener policía en la calle deteniendo a carteristas no es un estado policial, es policía haciendo su trabajo y defendiendo a los vecinos

Están saliendo promociones tanto de mossos como de policía local, pero no sirve de nada tener 1000 policías si están encerrados en las comisarías, si tiene instrucciones políticas de no patrullar, de no hacer detenciones. La policía tiene que estar en la calle, actuando. Tener policía deteniendo a carteristas no es un estado policial, es policía haciendo su trabajo y defendiendo a los vecinos.

Al final destinamos los fondos públicos de la Generalitat y el Ayuntamiento a defender delincuentes.

P.- Se refiere al Centro Iridia.

R.- Sí. Se están pagando abogados para decirle a la gente cómo okupar una propiedad, haciendo cursos con dinero público para decir como reventar una puerta. Cuando yo gobierne se van a acabar las subvenciones a estas entidades y ese discurso buenista con organizaciones ilegales y una inmigración que viene a delinquir.

P.- Suena a discurso contra la inmigración.

R.- No confundan el relato, no estoy contra la inmigración, al contrario. Cataluña ha crecido gracias a la inmigración y tenemos que estar muy agradecidos, especialmente cuando aquí no hacemos políticas de natalidad. Pero aquí se viene con derechos y obligaciones. Quien venga a delinquir no es bienvenido y quien quiera vivir de la subvención, sin trabajar ni aportar a la sociedad tampoco.

P.- ¿En Cataluña existe un problema de marco legal con la ocupación?

Aquí a quien revienta una puerta y ocupa una vivienda se le permite empadronarse

R.- Tenemos leyes que permiten la ocupación. Que ahora venga el PSOE a decir que intentaran legislar para hacer desahucios en 48 horas me parece una gran hipocresía. El desahucio exprés ya existe, el problema es que no aplican las leyes. Aquí a quien revienta una puerta y ocupa una vivienda se le permite empadronarse. La respuesta es que soy una racista, porque ahí sí te reconocen que la mayoría son inmigrantes. Si el Ayuntamiento ve que tiene a una familia en situación de emergencia social, que necesita ayuda de la administración, que se la dé, pero no a costa de los derechos de un vecino que paga sus impuestos. No puede ser permitir que se queden ahí, que se fastidie el vecino, y empadronarlos porque van a necesitar escolarizar a los menores, o ayudas sociales o el Ingreso Mínimo Vital.

P.- ¿Barcelona ha perdido el tren económico?

R.- Sí. Estamos corriendo detrás del tren, con la lengua fuera, pero con posibilidad de atraparlo dependiendo de lo que pase en mayo. Pero lo hemos perdido, no solo por ciudades del resto de Europa, sino también respecto a Madrid, Málaga, ahora Sevilla.

Hay comunidades autónomas que han aplicado las competencias propias de una forma muy eficiente para la atracción de inversiones. Nosotros desde la Generalitat estamos expulsando, la ciudad viene lastrada por el procés. Pero además se hacen políticas desde el ayuntamiento de alergia a las grandes empresas, que son las que generan trabajo.