Junts se ha hecho una «tele a medida» en 8TV. La especie corre por las redes desde que la cadena privada catalana inauguró nueva programación a mediados de septiembre a la vista de sus nuevos fichajes, encabezados por el ex diputado de JxCat Eduard Pujol y la periodista Pilar Rahola, biógrafa de Artur Mas y Carles Puigdemont. Un desembarco que ha coincidido con la salida de Junts del Govern.

Lo cierto es que el propietario e impulsor de la nueva 8TV, el empresario italiano Nicola Pedrazzoli, ya anunció en 2021 que su objetivo era convertir la cadena en «una alternativa en catalán de TV3». Y una alternativa a TV3 es precisamente lo que necesitará Junts en los próximos meses cuando su salida del ejecutivo catalán empiece a tener efectos en su proyección mediática.

De hecho, el nacimiento de 8TV en 2003 ya tuvo bastante que ver con una operación apadrinada entonces por la órbita convergente para promocionar una alternativa a TV3 ante la previsión de perder el Govern en manos de los socialistas, como sucedería meses después. Aunque la alternativa no llegó a imponerse y la cadena autonómica no cambió demasiado con el tripartito, que cedió a ERC el poder en la televisión.

Del Faqs de TV3 al Fax de 8TV

La operación se ha hecho, además, con aires de provocación buscada. 8TV no solo ha fichado a los directores salientes de TV3 y Catalunya Ràdio, Vicenç Sanchis y Saül Gordillo, respectivamente. También ha clonado su programa estrella hasta la temporada pasada: Faqs. Justo cuando el espacio -con presencia obligada de Rahola- abandonaba el prime time de los sábados en TV3 llega el Fax de Eduard Pujol a ocupar el mismo horario en 8TV.

No es el primer guiño a los seguidores de TV3 que intenta la televisión de Piazzoli. La temporada pasada ya se estrenó con el lema «Prepárate TV3». Pero la amenaza se quedó en eso. La pública cerró la temporada con un 14% de cuota de pantalla, mientras la privada se quedaba en un 0,8% de media, cuando su objetivo era el 4%.

De nada sirvió haber fichado a otro icono del independentismo, el actor Toni Albà, conocido por sus imitaciones de Juan Carlos I. O la antigua estrella de Cuatro, Samantha Villar, responsable del talk-show La entrevista incómoda. Ninguno de los dos programas no funcionó y fueron rápidamente suprimidos de la parrilla.

Programas de Rufián y Josep Rull

Los nuevos fichajes son los mimbres con lo que Pedrazzoli se ha propuesto hacer una televisión «políticamente incorrecta, agresiva, rebelde y divertida». El empresario aseguraba también, cuando lanzó el proyecto, que «hay un hueco perfecto para una televisión en catalán sin política». Aunque esta propuesta parece haberse quedado ahora por el camino.

De entrada, porque su nueva temporada se estrena con dos programas conducidos por políticos de la primera línea independentista. El ex consejero de Puigdemont Josep Rull conduce Cel.la 61. Un espacio en el que vuelve a prisión para conversar con los presos y trabajadores de prisiones con los que compartió tres años de condena por su participación en el 1-O.

Aunque Esquerra también tiene su espacio en la nueva televisión privada de Cataluña. Gabriel Rufián ha llevado a 8TV su programa de entrevistas La fábrica, que encuentra así acomodo en la TDT en el prime time de los domingos.

Junto a ellos, Eduard Pujol, alma mater del nuevo proyecto, ha ido a pescar también en su antigua casa, la emisora de radio de Grupo Godó, Rac1. Aunque el resultado ha sido dispar. Se ha sumado a las filas de 8TV el periodista deportivo Dani Senabre, que ocupó durante cinco temporadas el número uno del EGM catalán con Tu diràs, para ser invitado después a abandonar la emisora.

Sin la radio de Prisa

Pero el objetivo era crear un grupo multimedia, incorporando a las cuatro licencias de TDT de Pedrazzoli las frecuencias de radio de Prisa en Cataluña, ocupando el espacio dejado por el adiós de Josep Cuní. Pero Prisa se echó atrás en el último momento, y el proyecto de nueva radio en catalán que debía comandar Pujol se ha quedado en nada.

Un proyecto para el que Pujol había buscado fichajes de peso, empezando por el líder de las mañanas radiofónicas en Cataluña, Jordi Basté, al que según las fuentes del sector se hizo una oferta extremadamente generosa, que la estrella de Rac1 finalmente descartó.

También tentó a la presentadora de Faqs, Cristina Puig, con una oferta para la radio que finalmente no ha visto la luz. La gran pregunta es de dónde ha salido el dinero para esta nueva temporada de relumbrón, tras las dificultades exhibidas por el proyecto en su primer año. Y algunas voces señalan a David Madí, que ya participó junto a Pedrazzoli en el lanzamiento de Canal Català, su anterior proyecto televisivo.

La operación económica

En 5 de marzo de 2021 el Grup Godó anunció la venta de Emissions Digitals de Catalunya S.A. (EDC), la propietaria de 8TV y otros tres canales de TDT a la OC 2022 SL, en una operación que rondó los 10 millones de euros. EDC tuvo un resultado negativo de 462.182 euros en 2020. OC 2022 SL, constituida en febrero de ese año con un capital inicial de 3.000 euros, estaba administrada por Pedrazzoli y el financiero Borja García Nieto, antiguo socio del italiano en Canal Català.

Junto a ellos, Javier Rey Morán, catedrático de la Universidad Católica de Murcia (UCAM), y el andorrano Christian Pérez Pradère, copropietario del Grupo Pyrénées y presidente de Forces Elèctriques d’Andorra. Un año y medio después la sociedad acredita un capital de 2.003.000 euros y la propiedad del 100% de Emissions Digitals de Catalunya.

Sin embargo Pradère y Rey Moran han abandonado la sociedad este mes, coincidiendo con el giro dado a su parrilla de programas. Se ha especulado también con la posible apoyo económico de Manuel Lao, fundador de la multinaciona CIRSA, por la proximidad de Pedrazzoli a una de sus hijas, Ingrid Lao, con la que comparten despacho en la calle Muntaner de Barcelona. Pero el entorno del magnate ha negado cualquier relación con el grupo mediático de Piazzoli.

Lazos con la ex convergencia

Los lazos con el antiguo núcleo duro de Convergencia, entre ellos Madí, proceden de Canal Català, la anterior televisión de Pedrazzoli. El antiguo directivo de Meidaset fundó el canal con una licencia de emisión local en el Vallès y contó, en sus inicios, con una fructífera relación con el alcalde socialista de Sabadell, Manuel Bustos.

De la mano de Bustos intentó conseguir el apoyo de los socialistas para extender su proyecto a nivel nacional, pero cuando el PSC frenó las aspiraciones del alcalde, Pedrazzoli buscó nuevos socios en la órbita convergente. La relación fue tan estrecha que en 2011 el Consejo del Audiovisual Catalán advirtió a la cadena que no podía seguir retransmitiendo las DocSesisions de Artur Mas -un espacio de diálogos políticos protagonizados por el recién elegido presidente de la Generalitat- ni la publicdad de la fundación CatDem, de Convergencia.

Un año después, Pedrazzoli propone al entorno convergente una proyecto que entonces se le antojaba imbatible: crear la «Intereconomía independentista» como tercer canal de televisión de cobertura autonómica. Ya entonces la operación pasaba por ocupar uno de las cuatro frecuencias de TDT del Grupo Godó, que finalmente rechazó el acuerdo.

El fracaso de Godó

Entonces hacía nueve años que Godó se había hecho con la licencia de TDT privada de ámbito catalán, en los últimos meses del último gobierno de Jordi Pujol. Con David Madí como hombre fuerte de CDC en ámbitos comunicativos desde la trastienda de la Consejería de Economía, el EDC se hizo con la licencia en detrimento del proyecto apadrinado por Òmnium.

CDC temía ya entonces una derrota en las autonómicas y la llegada del PSC al poder de TV3. De Òmnium desconfiaba porque veía la entidad demasiado próxima a Esquerra. 8TV es convertiría en refugio de periodistas que habían hecho carrera en TV3 y fueron desalojados por el tripartito. Como Lluís Oliva, exdirector de la televisión reconvertido en consejero delegado de 8TV, o de Joan Maria Clavaguera, que dejó la dirección de Catalunya Ràdio para asumir la jefatura de los informativos de la nueva televisión privada.

Pese a las ayudas directas, el alquiler de tres de las cuatro frecuencias concedidas por el CAC -una a BarçaTV, la otra a la propia CCMA- y la publicidad institucional, el proyecto nunca fue rentable, al contrario que la radio de Godó.

En 2014 marca su máximo histórico de audiencia con un 4,4 de share gracias a la alianza con Mediaset y la apuesta por fichajes como Alfonso Arús, Sandra Barneda, y poco después Josep Cuní. La salida de este último, en 2017, marca el inicio del final. Ese año las pérdidas de EDC superan los 12 millones de euros, que lastran el resultado global del Grupo. La comparación con el éxito de Rac1, que ha conseguido desbancar en audiencias a Catalunya Ràdio, es dolorosa.