«No convocaré elecciones con una inflación de casi 9%, la preocupación de ciudadanos es como afrontar próximo mes». Pere Aragonès ha sido tajante en su negativa a unas elecciones anticipadas que le han pedido todos los partidos de la oposición, excepto el PSC. Su argumento: los comicios solo servirían para «ver si tirando los dados los resultados son un poco diferentes, no demasiado, y alguien tiene una oportunidad».

En el pleno destinado a presentar la reestructuración del Govern tras la salida de Junts el presidente catalán ha insistido en reclamar el apoyo de Junts a las cuentas y cerrar la puesta al PSC. A los socialistas solo los quiere Aragonès para que se sume a sus denuncias sobre la «represión política» en Cataluña.

En este contexto Aragonès ha defendido la posiblidad de llegar a acuerdos «medida a medida y decreto a decreto, empezando por los presupuestos». Y se ha remitido a Pedro Sánchez como ejemplo a seguir. «Pedro Sánchez aprobó los últimos presupuestos con 11 partidos diferentes, si es posible allá también tiene que ser posible aquí».

«La realidad es que está solo, ha escogido estar solo, es decisión suya» le ha reprochado a Pere Aragonès el líder de JxCat en el Parlament, Albert Batet. Lo mismo le ha recriminado el primer secretario del PSC, Salvador Illa, tras ofrecer infructuosamente su apoyo casi regalado a los presupuestos de la Generalitat para 2023. Todos los grupos, de la CUP a Vox, le han recriminado además su pretensión de seguir gobernando con 33 diputados de 135. Todos, menos los socialistas, le han reclamado la convocatoria de elecciones.

Aragonès apela a Junts

«Todos los grupos tienen que aclarar si podemos contar con su voluntad de acuerdo» ha reclamado Aragonès. Una apelación que tiene en realidad un único destinatario: JxCat. El president catalán quiere que sean los neoconvergentes quienes se descarten como socios presupuestarios para abrir la negociación con el PSC.

Aragonès ha insistido en la importancia de aprobar los presupuestos de 2023 pero sólo ha mirado a Junts para conseguirlo, recordando que son las cuentas de Jaume Giró, consejero de Economía por JxCat hasta hace una semana. «La verdad es que no tiene ningún acuerdo parlamentario» le ha respondido Batet para insistir en la convocatoria de elecciones.

El nuevo Govern «nace si confianza del Parlament, nace débil» ha insistido el portavoz de Junts, recordando que ERC «no ganó las elecciones» y reclamando que explique qué apoyos tiene para seguir adelante.

Los socialistas se emplean, mientras tanto, en demostrar la nula voluntad republicana de dar prioridad a las políticas sociales sobre su batalla por la hegemonía en el independentismo. Y ha evitar un enfrentamiento abierto que deje a Pedro Sánchez sin apoyos en el Congreso de los Diputados.

Apoyo socialista

Su «Govern no tiene un problema de composición, sino de viabilidad parlamentaria y hoy no ha aclarado nada. No improvise que no es momento» le ha reprochado Illa. Pese a ello, el líder del PSC le ha ofrecido apoyo para aprobar los presupuestos y que entren en vigor el 1 de enero pese a que «yo tengo más apoyo popular que usted».

Una oferta que ha llevado a Cs, PP y Vox a ironizar con el alianza entre socialistas y republicanos. «Tienen derecho a pactar pero no a montar este teatrillo» les ha reprochado el popular Alejandro Fernández, mientras el líder de Vox, Ignacio Garriga apuntaba que «Illa es la muleta de Aragonés y Rufián el mejor bufón de Pedro Sánchez».

Mientras, la líder de los Comunes, Jessica Albiach, ha dejado clara también su distancia con ERC, que confía en ellos para aprobar las cuentas. Albiach ha definido el debate de presentación del nuevo Govern como el «tercer debate de investidura» de Aragonès y reprochado a Illa que ofrezca aprobar los presupuestos dando por supuesto el apoyo de los morados.

«Tiene la suerte de que no se tiene que votar, porque saldrá de aquí con el apoyo de 33 diputados» le ha recordado Albiach, reprochándole la falta de credibilidad por sus incumplimientos con JxCat, la CUP, socialistas y los Comunes. «Más humildad y menos paternalismo» le ha reclamado la morada «si quiere nuestro apoyo para los presupuestos».

Aragonès tampoco ha conseguido acercamientos con la CUP, cuyos 9 escaños son otro de los apoyos buscados por Esquerra. Los antisistema le han reprochado sin embargo la política de vivienda y los desahucios en Cataluña para mantener su «no» a los presupuestos.

Crisis de los Mossos

La crisis abierta en el Cuerpo de Mossos con el cese del último comisario jefe, Josep Maria Estela, se ha sumado a los reproches de PSC, Comunes, Cs, PP y Vox al presidente catalán. «Basta de interferencias políticas en el cuerpo de Mossos» ha reclamado Illa, preguntándose «¿Desde cuándo un consejero nombra comisarios?».

El líder de Cs, Carlos Carrizosa, ha enumerado las intervenciones de los últimos años desde su papel en el 1-O bajo mando de Joaquim Forn, hasta las «purgas» de Joan Ignasi Elena. «Desde el inicio del procés han acumulado una larga historia de meter sus manazas en la policía» ha lamentado.