España | Navarra ENTREVISTA

"Sánchez sabe que si vuelve a pactar con Bildu en Navarra no será presidente"

El presidente de Unión del Pueblo Navarro (UPN) asegura que la reedición de la alianza de partidos que facilitó el Gobierno a María Chivite no se podrá reeditar por el impacto que tendría en las elecciones generales.

El presidente de Unión del Pueblo Navarro (UPN), José Javier Esparza. MIKEL SEGOVIA

Será la tercera ocasión en la que lo intente. Lo hizo en 2015, repitió en 2019 y volverá a encabezar la candidatura del partido del que es presidente. José Javier Esparza (Pamplona, 1970) ganó en las dos últimas citas autonómicas pero no logró gobernar. Las alianzas y oposición para que UPN no volviera a ostentar el Ejecutivo foral funcionaron, en ambos casos con la participación activa de EH Bildu. Primero integrando el Gobierno de coalición de Uxue Barkos (Geroa Bai) y ahora facilitando y apoyando el de María Chivite (PSN). El último gesto de entendimiento ha sucedido esta pasada semana. La coalición de la izquierda abertzale ha vuelto a comprometerse para salvar los presupuestos del Ejecutivo foral. Será la cuarta ocasión en la que facilite la aprobación de las cuentas.

Esparza está convencido de que esta vez será distinto, que ni el contexto ni las necesidades ni realidades de las distintas formaciones es la misma. Insiste en que reeditar la alianza con Bildu en Navarra sería mortal para Sánchez y, pese a que «Chivite volvería a pactar con el diablo sólo para gobernar«, quizá esta vez Ferraz se vea obligada a frenar sus deseos para blindar La Moncloa.

Asegura que el centro derecha ganará en votos y podrá gobernar. La coalición Navarra Suma (UPN+PP+Cs) no se reeditará pero no descarta alguna fórmula de coalición con los populares. De entrada, ya avanza que Feijóo podrá contar con ellos para aspirar a ser presidente del Gobierno. A los socialistas de Chivite les recuerda que él les ofreció un acuerdo para impedir que Bildu tuviera «las llaves de Navarra» y que ahora pagarán el precio de gobernar con su respaldo.

La crisis provocada por sus entonces diputados en el Congreso, Sergio Sayas y Carlos García Adanero -hoy en el Grupo Mixto- por romper la disciplina de voto y oponerse a la reforma laboral la da por cerrada. No teme ni a su ‘Plataforma Navarra’ ni al impacto de Vox. «No tengo dudas de que vamos a gobernar con mayoría suficiente».

Pregunta.- La legislatura afronta el final. EH Bildu acaba de volver a comprometerse con la aprobación de los presupuestos de Chivite. Es precisamente éste su mayor reproche al Gobierno foral del PSN, entenderse todos estos años con Bildu cuando tenía otra opción…

Respuesta.- Claro, teniendo 20 parlamentarios de 50 le ofrecimos a quien tiene 11 mantenerla de presidenta y darle estabilidad hasta 2023 con la condición de que Bildu dejara de mandar. Eso constata que gobierna con Bildu porque quiere. Lo hemos vuelto a ver. Aquí se han unido todos para que no gobierne quien ganó las elecciones. María Chivite no escucha a la sociedad Navarra. Antepone el poder, el ser presidenta, a cualquier precio. No respeta lo que votó la sociedad navarra, que pidió un cambio, pero no éste en el que EH Bildu tiene las llaves. Pese a ello, no estamos haciendo oposición con las tripas, en el no a todo, a pesar de lo que algunos digan. El 41% de los proyectos que ha traído el Gobierno de Navarra han salido por unanimidad y el 71% sin votos en contra

P.- ¿Cree que el PSN se ha arrepentido de esas alianzas? Saca adelante sus cuentas y las encuestas parece que le dan la posibilidad de poder reeditarla el año que viene y seguir gobernando.

R.- Chivite está encantada con EH Bildu. Si no lo estuviera hubiera aceptado la propuesta que le hice yo. En estos momentos tienen mejor relación con EH Bildu que con Geroa Bai, es evidente aquí y también a nivel nacional. EH Bildu está encantado con el PSOE aquí y en Madrid. Sigue sumando votos y los presos están cada día más cerca de salir a la calle. ¡Qué más quieren!

P.- Se podría interpretar también que Chivite ha sabido construir puentes con otras sensibilidades y UPN quizá no tanto y estaría algo más aislada. Ya sabe que no basta con ganar unas elecciones.

R.- Yo a lo que aspiro es a ganar y a gobernar. No tengo dudas de que vamos a gobernar con una mayoría suficiente, con el respaldo de los ciudadanos y llegando a acuerdos con unos y otros. UPN tiene una trayectoria. Esta misma legislatura hemos llegado a acuerdos con Geroa Bai, hemos sacado leyes contra el criterio del PSN, y acuerdos con el PSN contra el criterio de Geroa Bai, hemos conformado Navarra Suma con acuerdos con PP y Cs. Los acuerdos y UPN van de la mano.

P.- Sin mayoría absoluta necesitarán un aliado, alguien que les respalde. ¿Ve alguna formación con esa disposición?

R.– Hemos gobernado Navarra 20 años sin mayorías absolutas. En el escenario actual aspiro a gobernar con el respaldo suficiente o en solitario. Para que no gobernemos nosotros se tiene que dar una comunión de intereses, que se vuelvan a unir los cinco (PSN, Geroa Bai, Podemos, I-E y Bildu). Dudo de que ahora los intereses sean los mismos. Nosotros hemos demostrado que anteponemos los intereses de esta tierra y eso va a tener un respaldo mayoritario. En las próximas elecciones el centro-derecha va a aumentar el número de votos, el PSN va a bajar, Geroa Bai va a bajar y EH Bildu va a crecer. Esa es la foto. Los equilibrios políticos no serán los mismos. Nosotros ya hemos demostrado que podemos llegar a acuerdos y no dudo de que también lo haremos en un futuro.

Para que no gobierne UPN se tendrán que volver a unir los cinco partidos y dudo de que ahora lo intereses sean los mismos»

P.- Afirma que el centro derecha tendrá más votos. También estará más fracturado: Vox, la crisis de sus diputados Sayas y García Adanero que promueven una plataforma propia, quizá el PP en solitario.

R.- Vox no va a entrar en el Parlamento. En las elecciones anteriores tuvo 4.000 votos. Aún nadie ha decidido cómo va a ir. Nosotros estamos en un momento de reflexión. Lo tenemos que hablar con el PP y Cs. Nos presentaremos a las elecciones en la forma en que tengamos más garantías de que EH Bildu no va a volver a tener las llaves de esta tierra. Estos acuerdos con Bildu nos están trayendo más pobreza y la sociedad navarra es consciente de ello.

P.- La fórmula NA+ (UPN+PP+Cs), ¿la damos por enterrada? ¿En qué otra fórmula está pensando concurrir UPN en las autonómicas de 2023?

R.- Es el PP quien ha enterrado NA+. Dijo que quería presentarse con sus siglas. Es una decisión unilateral del PP pero que también dice que quiere presentarse en coalición con UPN. Veremos si eso es factible. Lo será en función del primer interés, que es Navarra. Nuestra posición será la que más perjudique a EH Bildu. Esa será la clave.

P.- Ciudadanos, ¿es hoy más un impulso o un lastre para incluirlo en una coalición electoral?

R.- Yo lo respeto mucho. Hablaré con Inés arrimadas para compartir con ella la visión.

P.- Usted fue candidato en 2015 y 2019. Si esta vez UPN tampoco ocupa al Gobierno, ¿sería un fracaso?

R.- Era importante que el Constitucionalismo tuviera mayoría de nuevo. En 2019 se logró y hoy podría haber un gobierno constitucionalista. Si no lo tiene es porque el PSN cruzó la raya. Ahora veremos, el escenario es el que es. Creo que tendremos un buen resultado. ¿Sería una derrota? Si obtenemos mejores resultados pero los demás se siguen uniendo, algo que creo que no se va a producir, no lo sé…

P.- La fragmentación del voto de centro derecha no es bueno.

R.- A veces ir separados es más. Ilustres dirigentes del PP en Navarra lo decían y estoy de acuerdo con eso. En la historia política de Navarra no había habido una coalición como Navarra Suma. Lo hicimos porque creímos que podría haber una gran coalición PSOE con Ciudadanos. Hay que entender la realidad y el contexto del momento, eso es muy importante. En 2019 hicimos lo que había que hacer en ahora también lo haremos. No nos equivocamos en el 2019, otra cosa es que el PSOE pactara con el diablo, con el que nunca había pactado.

P.- ¿Volverá a pactar con ‘el diablo’ en 2023?

R.- Vamos a ver si le dejan. Si por María Chivite fuera, sí. Quiere seguir siendo presidenta. Quien le vote en Navarra sabe que está votando a Bildu. Eso es así. No va a renunciar a ser presidenta. Pedro Sánchez se puede estar jugando ser presidente de este país y un acuerdo con Bildu en Navarra en el mes de agosto le perjudica electoralmente, no lo digo yo, lo dice Patxi López. Le perjudica a nivel nacional y la prioridad del PSE no es Navarra, es gobernar España. La prioridad de UPN es gobernar Navarra.  

P.- ¿Se atrevería a hacerme un pronóstico del número de escaños que logrará?

R.- No, le diré el número de votos. El centro derecha en Navarra estará por encima de los 145.000 votos, cuando en las últimas elecciones fueron 127.000.

P.- Usted se reunió con Feijóo. ¿Qué opinión tiene de él? ¿Cómo ve la reorganización del PP que está llevando a cabo?

Un acuerdo con Bildu en agosto en Navarra le perjudica electoralmente a Sánchez, no lo digo yo sino Patxi López»

R.- El PP de Feijóo con UPN sólo ha tenido un contacto. Hay empatía y cercanía. La manera de entender la política es parecida, desde la moderación, la capacidad de gestión. Estamos cómodos. Veremos. El PP es un partido minoritario en Navarra, pero más allá de cómo nos presentemos, Feijóo va a tener nuestro apoyo para ser presidente. El apoyo de UPN lo tiene ya y lo va a seguir teniendo. Ayudaremos en todo lo que podamos.

P.- La crisis interna provocada por el incumplimiento de sus entonces diputados Sergio Sayas y Carlos García Adanero, por el voto a favor de la reforma laboral, ¿está cerrada?

R.- Está cerrada, sin duda. El comité de garantías estableció una suspensión de dos años, 6 meses y un día y luego podrían ser miembros de UPN de pleno derecho. Esa sanción se impuso porque nos mintieron a todos los españoles. No sólo se saltaron la disciplina de voto sino que ocultaron a todos lo que iban a hacer. Decían que iban a votar sí sabiendo que iban a votar no. Ahora el partido está fuerte, en los peores momentos de esa situación prácticamente no perdió afiliados y seguimos teniendo presencia en todas las localidades donde estábamos. No tengo duda de que seguiremos siendo la primera fuerza.

P.- ¿Le preocupa que la ‘Plataforma Navarra’ que han constituido se convierta en partido y les reste apoyos?

R.- Suponen el 0,4% de intención de voto.

P.- ¿Hace cuánto que no habla con ellos?

R.- No tenemos relación, si coincido, un hola y adiós. Nuestra voz en Madrid es Alberto Catalán, nuestro senador.

P.- ¿Qué término, adjetivo, emplearía para describir la situación hoy en España?

R.- Hay un mercadeo permanente, el Congreso se ha convertido en un bazar. No es bueno para España que quienes la aborrecen y quieren romperla sean los que determinen y definan las políticas porque terminen dando las mayorías. No se pueden acometer reformas estructurales que son necesarias de la mano de este amalgama de partidos que conforman el bloque de la investidura.

P.- La izquierda abertzale ha llevado a cabo un proyecto de mutación, de transformación en el que las cuestiones más identitarias, en el que Navarra suele estar incluida, parecen está algo más relegadas. ¿Diría que se ha rebajado la amenaza sobre Navarra como moneda de cambio en la pugna territorial?

R.- El 80% de la sociedad vasca no quiere saber nada de aventuras anexionistas con el País Vasco. Mientras exista respeto institucional y se entienda que Navarra es una Comunidad Foral diferenciada, las relaciones con el País Vasco se pueden tener. Pero desde un respeto que a veces no se ha respetado. Yo quiero que las decisiones de Navarra se tomen en Navarra, ni en Madrid ni en Bilbao.

P.- ¿Cómo interpreta el aumento de apoyo electoral a EH Bildu en Navarra que pronostican las encuestas?

R.- El PSOE está normalizando EH Bildu haciendo que sea una formación más en la toma de decisiones y sin exigirles nada, sólo por puro interés y necesidad. Bildu le está quitando voto al PNV aquí. Pero en ningún caso hay un paso atrás, un arrepentimiento de lo que han hecho. No piensan que se equivocaron. No repudian a los suyos sino que los homenajean, los reconocen como propios. Es muy duro. No ha habido cambios en las altas estructuras de las tomas de decisión. La Mesa Nacional de HB fue la que participó de la socialización del sufrimiento para que se comenzara a asesinar a políticos, jueces, periodistas, etc. Esos siguen tomando decisiones sin que el PSOE le haya pedido nada.

El 80% de los navarros no quiere saber nada de aventuras anexionistas con el País Vasco»

P.- ¿Se puede concluir que una parte de la sociedad navarra tampoco les exige nada?

R.- Ese tapiz, ese blanqueo, poco a poco termina llegando. Hay una parte mayoritaria de la sociedad navarra que no olvida. Hay un 25% de quienes votaron a María Chivite que no la van a volver a votar porque les engañó, les dijo que no pactaría con Bildu.

P.- ¿Bildu estará en el próximo Gobierno de Navarra si Chivite tiene opciones de ser presidenta?

R.- Chivite ha dicho que no pero no tiene ninguna credibilidad. Ha demostrado que hará lo que tenga que hacer para ser presidenta. Puede meterle en el Gobierno, en la alcaldía de Pamplona o ponerles una alfombra roja. Chivite ha renunciado a los valores socialistas, a los compromisos que llevaba en su programa electoral.

P.- Dígame algo que Chivite haya hecho bien. ¿Cuál diría que es su gran acierto?

R.- Ha habido cosas. Se desbloqueó la ampliación de una parte del Canal de Navarra, también se ha aprobado una ley de Cambio Climático. Con nosotros se aprobó una ley de símbolos para que no se ponga la ikurriña en las instituciones navarras. Entiendo que hay gente que la sienta como propia, pero en las instituciones de Navarra y tienen que estar las que tienen que estar.  

P.- ¿Su gran error?

R.- Dejarle las llaves de Navarra a Bildu. No se puede ser presidenta a cualquier precio. Ella sabía que Bildu la iba a apoyar porque Bildu en ningún escenario quería que yo fuera presidente. Se podía haber preguntado por qué. La respuesta es evidente, para Bildu Chivite es mucho más manejable que Javier Esparza y porque yo iba a renunciar a aspectos muy relevantes para ellos.

P.- ¿Le molesta que le asocien a usted, a su partido, con el cliché de extrema derecha?   

R.- Somos un partido previsible. Navarra nos conoce bien. Nos votan empresarios, trabajadores, funcionarios, agricultores, transportistas, etc. Gente mayor, joven, en todas las zonas de Navarra. Somos un partido muy enraizado en la sociedad Navarra. Aquí no nos ven como extrema derecha en ningún sitio, más allá de los intereses políticos. Para justificar lo injustificable, el acuerdo con Bildu, ellos se tienen que inventar que nosotros somos poco menos que el diablo. Somos una formación moderada, trasversal, de centroderecha que es capaz de llegar a acuerdos.

P.- Ustedes tienen ahora 20 escaños. La mayoría absoluta requiere de 26, algo que parece lejano. ¿Con quién cree que se podría entender más fácil y romper así la alianza que ahora sustenta a Chivite?

R.- Aspiramos a gobernar en solitario. Creo que es posible. Nosotros con los socialistas nos hemos entendido siempre. Aquí el equilibrio no va a ser el mismo. En noviembre habrá generales y Sánchez sabe que pactando con EH Bildu en Navarra no volverá a ser presidente.

P.- ¿Hace cuanto que no habla con Sánchez?

R.- Hace mucho. Somos conscientes de lo que representamos a nivel nacional.

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