España

429 opositores a guardia civil superan todas las pruebas pero no consiguen plaza

El Cuerpo había convocado este año 1.671 puestos para la escala de cabos y guardias y 2.100 aspirantes han aprobado los ocho ejercicios | Ninguno de los que han llegado a la fase final ha sido apeado por exhibir un tatuaje no permitido

Una guardia civil vigila un examen en un proceso selectivo del Cuerpo.

Una guardia civil vigila un examen en un proceso selectivo para ingresar en el Cuerpo. EP

Un total de 429 aspirantes a guardia civil superaron todas las pruebas de que consta el proceso selectivo pero no han logrado plaza en la convocatoria con la que se cubrirán 1.671 puestos, la oferta más baja desde 2015. Los que sigan deseando ingresar en el Cuerpo deberán volver a examinarse el próximo año y aprobar nuevamente todos los exámenes.

La Jefatura de Enseñanza hizo públicos a finales de la semana pasada los resultados finales de las pruebas de aptitud psicofísica, lo que determina qué opositores iniciarán el próximo 22 de noviembre en los centros docentes (la Academia de Baeza y el Colegio ‘Duque de Ahumada’ de Valdemoro) el curso de formación como paso previo a su futura incorporación a la escala de cabos y guardias. Contra dicha resolución se puede interponer en el plazo de un mes recurso de alzada, recurrible posteriormente en la jurisdicción contencioso-administrativa.

Según se detalla en el listado, a la última fase -integrada por los ejercicios físicos, la entrevista personal y el reconocimiento médico- pasaron 2.529 aspirantes, de los que 2.100 han resultado aptos en las tres pruebas. Por contra, 222 no superaron la entrevista, 170 no alcanzaron las marcas mínimas en las pruebas físicas y seis quedaron apeados en el examen médico, al margen de los no presentados.

En las bases de la convocatoria se detallaba que el número de convocados sería de 1,5 aspirantes por plaza ofertada, proporción el tribunal de selección consideraba «suficiente» para completar las plazas.

De los 1.671 puestos ofertados este año, los 175 reservados para los alumnos del Colegio de Guardias Jóvenes han sido cubiertos en su totalidad. No así el cupo para militares profesionales de tropa y marinería de las Fuerzas Armadas que lleven como mínimo cinco años de servicios efectivos: de las 669 plazas en liza, sólo ingresarán por esta vía 305 (concretamente los que han obtenido una puntuación igual o superior a 81,51667).

Esta circunstancia ha propiciado que las 827 plazas libres previstas inicialmente en la convocatoria se hayan convertido en la práctica en 1.191 (un 44 % más). Debido al volumen de aspirantes presentados, es con diferencia el camino más difícil para acceder a la Guardia Civil. La nota que marca entrar o quedarse fuera ha quedado establecida en 110,58333, 16 puntos superior a la del grupo de guardias jóvenes (94,47500) y casi 29 puntos más alta que la de los que proceden del Ejército (81,51667).

Ninguno de los aspirantes que ha llegado a la última fase ha sido apeado por llevar un tatuaje no autorizado

Ninguno de los presentados en esta última fase del proceso de selección ha tenido que ser apeado por exhibir tatuajes que contuvieran «expresiones o imágenes contrarias a los valores constitucionales, autoridades o virtudes militares o que puedan atentar contra la disciplina o la imagen de la Guardia Civil», como expresamente detallaban las bases en el punto 2.1.15. Sí están permitidos, aun siendo visibles vistiendo el uniforme de uso general, siempre que los motivos de los dibujos no incurran en los casos antes citados.

Antes de ser citados para los ejercicios físicos, los opositores tuvieron que aprobar las pruebas de conocimientos teórico-prácticas y psicotécnicas. En el primer bloque, la principal novedad este año era un examen de gramática, en el que los aspirantes debían responder qué frases -eran cinco preguntas con cuatro expresiones cada una- eran incorrectas desde los puntos de vista morfológico y/o sintáctico.

También tenían que superar un test de ortografía (sin cometer cinco o más errores sobre un total de 20 términos), una prueba de conocimientos (un cuestionario de cien preguntas tipo test extraídas del temario oficial, debiendo lograr al menos 5o puntos), un examen de inglés (20 preguntas, siendo necesario conseguir al menos ocho puntos) y una prueba psicotécnica, en la que se exigía como mínimo 11 de los 30 puntos posibles.

25.987 inscritos

Según los datos difundidos por la Guardia Civil antes de iniciarse los exámenes, 25.987 personas se habían inscrito este año para optar por las 1.671 plazas ofertadas en la escala de cabos y guardias. Del total de aspirantes, 7.620 eran mujeres (29 %) -la mayor cifra registrada hasta ahora- y 6.087 (el 23 %) tenían formación universitaria, entre ellos 18 doctores y 1.554 con título de máster. La edad media se situaba en 28 años, ligeramente más cerca del rango bajo de la horquilla permitida (18) que del lado alto (40).

La oferta de este año es la más exigua desde 2015 -entonces salieron 820, de las que 328 eran de acceso libre- pese a que la tasa de reposición para los cuerpos policiales se ha situado en el 125 % frente al 115 % de ejercicios anteriores. El mayor volumen de puestos en los últimos años se registró en 2019 con 2.210, más de medio millar que en 2022.

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