Oriol Junqueras reclama apoyo a las cuentas catalanas tanto a sus ex socios en Cataluña, JxCat, como a los socialistas, cuyos presupuestos acaba de avalar ERC en el Congreso. Con 33 diputados en el Parlament de 135, los republicanos aseguran estar dispuestos a negociar con Comunes, JxCat y PSC. Pero todos sus posibles socios les reprochan su "pasividad" en esas negociaciones y acusan al Govern de Pere Aragonès de no compartir la información necesaria para llevarlas a buen puerto.

"Todo el mundo debería ayudar, como nosotros lo hacemos en tantos ámbitos, asumiendo tantas responsabilidades. Por lo tanto, volvemos a hacer un llamamiento, que es el llamamiento que entendemos que hace el país", advirtió este lunes Junqueras ante el Consejo Nacional de su partido, en una intervención destinada a trasladar la presión sobre socialistas y junteros.

Los comunes sí han avanzado en la negociación, en la que ya han entrado a negociar partidas concretas, reconocen fuentes de los dos partidos. Pero CatEC solo tiene 8 diputados en el Parlament. El concurso de Junts o el PSC es imprescindible para aprobar las cuentas.

PSC, socio aceptable

En este contexto, Junqueras acusaba a Junts y PSC -sin mencionarlos- de "cortoplacismo" y "egoísmo" porque "preferirían dejar en evidencia las dificultades" de los republicanos tras la salida de JxCat del Govern. "Estamos legitimados para reclamar a todo el mundo que nos ayude" concluía Junqueras, que hace apenas tres semanas excluía a los socialistas de la ecuación. Ahora, apuntan desde Esquerra, el PSC ya es un socio aceptable porque el PSOE ha aceptado derogar la sedición.

Pero el líder del PSC, Salvador Illa, parece cada vez menos conforme con este papel de comparsa. Desde que se cerró el pacto de presupuestos, el primer secretario del PSC ha endurecido su discurso exigiendo a Aragonès que demuestre si realmente quiere pactar los presupuestos. Y recordando que tienen los mismos diputados -33- en el Parlament, para señalar que esta negociación no se puede hacer en los mismos términos que la de los Presupuestos Generales.

También desde Junts afean al Govern la falta de concreción en sus propuestas. y advierten que, si constatan que Esquerra está dispuesta a aprobar los presupuestos con el PSC, ellos se retirarán de la negociación.

Malversación

Paralelamente, los republicanos mantienen abierta la negociación sobre la reforma del delito de malversación. La portavoz y vicesecretaria del partido, Marta Vilalta, ha advertido este lunes que el partido "no renuncia a intentar mejoras en esta reforma del Código Penal. "Intentamos en todas tramitaciones abiertas ser prudentes" añadía.

Vilalta se ha remitido al trámite de enmiendas en el Congreso y Senado y ha apuntado que "veremos en próximos días" cómo se completa esa reforma. Tras la buena predisposición inicial exhibida por el Gobierno, tanto el PSOE como Podemos han echado el freno en la reforma de la malversación. Un punto esencial para Esquerra, puesto que es el delito por el que podrían ir a prisión buena parte de los dirigentes pendientes de juicio todavía por el 1-O.

Desde ERC aseguran que "no hay novedades" en este terreno. Pero apuntan también que la "discreción" fue la mejor baza para conseguir pactar finalmente la derogación de la sedición, dejando claro que el silencio de los últimos días, mientras el debate se centra en la Ley de solo sí es sí, no es una renuncia.

Vivienda y Ley mordaza

No es la única negociación abierta entre ERC y el Gobierno, más allá de los Presupuestos Generales para 2023. Socialistas y republicanos siguen teniendo sobre la mesa dos promesas electorales de Pedro Sánchez en las que Podemos tiene también un interés prioritario: la derogación de la Ley mordaza y la Ley de vivienda. Dos reformas legislativas que solo saldrán adelante con el concurso de los tres partidos, en los que las posiciones, según Esquerra "siguen muy alejadas".

Fuentes del propio Gobierno apuntan la intención de acelerar en la recta final de la legislatura. Desde Esquerra reconocen que la "agenda legislativa en España es intensa" y que se trata de dos leyes, la de vivienda y la seguridad ciudadana "importantes para ERC". Pero lamentan que no ha habido acercamiento en los últimos tiempos y las posiciones de socialistas y republicanos están lejos.

En este contexto, Vilalta recordaba este lunes que la Generalitat ha avanzado imponiendo en los Mossos una renuncia expresa a aplicar la Ley de seguridad ciudadana porque "priman la protección de los derechos fundamentales por encima de una ley injusta que criminaliza la protesta".

Invasión de competencias autonómicas

La distancia es igualmente grande en el caso de la Ley de vivienda. Los republicanos reprochan al Gobierno que no se limiten de forma clara los precios del alquiler, como hacía la ley catalana anulada por el Tribunal Constitucional. Y se quejan además de que el texto propuesto por el Ministerio de Transporte invade competencias autonómicas.

"Si avanzan estaremos ahí" aseguraba Vilalta en referencia a los socialistas. Pero, de momento, "no se mueven" añade insinuando que la reactivación de las negociaciones de las que habla el Gobierno ha llegado antes a los medios que a sus presuntos socios parlamentarios.