España

Tras la polémica con Irene Montero

Vox abandona el Congreso al negarse una diputada a retirar el término "filoetarra"

Vox denuncia censura por parte de la Mesa de las Cortes y Abascal reafirma que hablarán "donde sea necesario": "en el parlamento, en los tribunales o en las calles"

Santiago Abascal comparece junto a los diputados de Vox en el Congreso.

Santiago Abascal comparece junto a los diputados de Vox en el Congreso. EP

El Grupo Parlamentario Vox ha abandonado en masa la sesión plenaria de este martes, que debatía entre otras propuesta establecer a Málaga como sede de la Exposición Internacional 2027 ‘La Era Urbana: hacia la ciudad sostenible’. Lo ha hecho después de que el vicepresidente primero de la cámara baja, Alfonso Rodríguez, haya retirado la palabra a la diputada malagueña Patricia Rueda por emplear el término ‘filoetarra’ en su intervención desde la tribuna de las Cortes. Rueda defendía la postura del partido al respecto, como representante provincial por Málaga del grupo -como han hecho el resto de grupos-, cuando ha denunciado la desatención del territorio andaluz frente a los pactos del Ejecutivo, como el de Presupuestos. «Andalucía se queda por debajo de la inversión media. Este Gobierno ningunea a las regiones leales a España, y premia a filoetarras, golpistas y nacionalistas», ha manifestado Rueda.

En ese momento, Rodríguez Gómez de Celis, en suplencia de Meritxell Batet, le ha pedido que retire ese calificativo. A ello le han seguido un segundo y tercer aviso final, que ha conllevado la retirada de la palabra de la representante de Vox. Entre medias, se han sucedido aplausos de la bancada de Vox y dos conversaciones entre vicepresidente y diputada a micro cerrado. Tras ello, Rueda ha bajado de la tribuna y el Grupo, conjuntamente, ha abandonado el hemiciclo.

La tensión era patente, especialmente después de una semana marcada por la polémica entre Carla Toscano y la ministra Irene Montero, a la que cuestionó por la ley del ‘solo sí es sí’ durante la segunda jornada de debate de Presupuestos. Desde Unidas Podemos y otros grupos de izquierda se reprochó a la Mesa no haber asumido responsabilidades por las declaraciones de Toscano. Al día siguiente, el diputado Víctor Sánchez del Real, de Vox, lamentaba la falta de parcialidad del órgano, y denunciaba los «gritos e insultos» de los secretario primero y tercero Gerardo Pisarello y Javier Sánchez Serna. Y aunque Vox ha solicitado a la Mesa que llame al orden a ambos representantes, el Congreso ha descartado tomar medidas para impedir que se den situaciones como la ya experimentada.

La marcha de Vox ha estado probablemente infundada, además, en que en los momentos previos al turno de palabra de Vox, su portavoz Iván Espinosa de los Monteros solicitaba a Batet que aclarara si de ahora en adelante términos como «ultraderecha» o «fascistas» iban a seguir tolerándose en sede parlamentaria. A ello, Batet ha instado a continuar el debate y ha argumentado que son expresiones de la propia política como lo pueden ser términos como «ultraderecha».

Vox denuncia «censura» por parte de la Mesa

Inmediatamente después de la salida, el presidente de Vox, Santiago Abascal, se ha pronunciado respaldado por el resto del grupo desde el escritorio del Congreso. Abascal ha hecho alusión y justificado el empleo de la terminología con el «asalto del CIS, el Tribunal Constitucional o del CGPJ» por parte del Gobierno. «Está inmerso en un proceso destituyente», ha añadido. «La única institución que estaba a salvo del asalto socialista era el Parlamento», pero hoy se ha «arrebatado la libertad de expresión» a una diputada. «Por decir la verdad, lo que piensan millones de españoles. Y no callaremos ante ninguna amenaza». Abascal ha indicado que «Vox no va a ser amordazado». «Hablaremos donde sea necesario; en el parlamento, en los tribunales o en las calles», ha asegurado, tras recordar los acontecimientos de la semana pasada y los «gritos» a Toscano.

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