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Las 'telecos' europeas unen fuerzas para evitar opas americanas y asiáticas

El sector también cierra filas para que las tecnológicas paguen por el uso de las redes

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, en una ponencia de la empresa de telecomunicaciones

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica alvarez-pallete Óscar del Pozo / Europa Press (Foto de ARCHIVO) 12/5/2016

El sector de las telecomunicaciones europeo vive cada día desde hace mucho tiempo sobre el alambre. La rentabilidad por cliente y los escasos márgenes son el pan de cada día y trimestre a trimestre las grandes operadoras registran unas cifras más débiles.

Esto, como no podía ser de otra forma, es por culpa de la alta competencia que existe y por la irrupción de las denominadas low cost, que ofrecen los mismos servicios que las grandes empresas a precios mucho más bajos. La irrupción de este tipo de compañías ha dejado un panorama de sobresaturación empresarial, tal y como lo han venido alertando las voces más autorizadas de las telecos.

“Los tiempos han cambiado. No tiene sentido que haya cientos de operadores de telecomunicaciones en Europa mientras que en mercados como Estados Unidos y China solo hay tres grandes operadoras”, llegó a explicar el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en una entrevista concedida al Financial Times.

Con un sector sobresaturado y con los márgenes muy estrechos, en España se movieron fichas con alianzas estratégicas. Mientras, la Comisión Europea sigue analizando la fusión entre MásMóvil y Orange, que dejaría a esta nueva sociedad como la principal empresa de telecomunicaciones por clientes. No obstante, Bruselas es una de las plazas más exigentes y se espera una dura batalla con los reguladores para que finalmente cristalice la operación, que no se produciría, como pronto, hasta mediados del año que viene.

La regulación y el uso de las redes es otro de los puntos que unen a las grandes operadoras para salvar su negocio en nuestro continente. Recientemente, José María Álvarez-Pallete dio un paso al frente y pidió a las grandes tecnológicas como Google, Netflix, Meta o HBO que deben pagar por el uso de las infraestructuras.

El presidente de Telefónica pidió un “modelo de contribución justa” por el que los operadores que consuman más del 5% de la capacidad de las redes acuerden una compensación para los dueños de las mismas. “Ha llegado el momento de un debate muy franco y muy abierto con estos operadores y que nos sentemos a hablar de cómo contribuir cada uno”, añadió el líder de la operadora española, una vez que recordó que los operadores europeos invierten entre 30.000 y 40.000 millones de euros al año en ampliar las redes, para así dar respuesta a incrementos interanuales del tráfico de datos del 30%.

Una teoría que comparten las fuentes del sector de las telecomunicaciones en España. “Telefónica, Orange o Vodafone son los que invierten miles de millones de euros todos los años para que tengamos una de las mejores infraestructuras en el mundo”, alegan. De no ser escuchadas las peticiones de las operadoras, “no quedará remedio que reducir la velocidad de las inversiones en Europa, una de las grandes regiones de conectividad en todo el mundo”, se lamentan las mismas voces.

Dicho mensaje ya ha sido trasladado y escuchado por Bruselas. El propio presidente de Telefónica, que ha ido adquiriendo poder dentro del mundo de las telecomunicaciones, transmitió a la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager, que “Europa requiere de una nueva era digital” y que todo pasa por una nueva legislación acorde a los tiempos que corren.

“De las cincuenta mayores compañías mundiales del sector TIC por capitalización bursátil sólo cinco son europeas, y suponen menos del 5% del valor total. Es necesario revisar el marco regulatorio y de competencia de Europa para garantizar la contribución de todos y apostar por una Europa con valores. La normativa de la Unión Europea debería fomentar la negociación entre operadoras y grandes generadoras de tráfico para que todos los agentes del ecosistema digital contribuyan en el esfuerzo inversor”, sostuvo Pallete ante la vicepresidenta.

A tiro de Opa

La difícil situación de las operadoras europeas por el contexto ha provocado una mengua de su valor bursátil. Por ejemplo, Vodafone, que va a cambiar de consejero delegado a partir de enero, ha caído en picado en bolsa. En concreto, las acciones de la teleco británica han caído más de un 40% en los últimos cuatro años, incluida una bajada de casi el 20% en los últimos doce meses.

Lo mismo ha ocurrido con Telefónica. La operadora ha controlado mejor el temporal este año y solo cede un 8% en este 2022, pero desde la crisis del coronavirus las acciones se dejan un 43%, con un valor total de 3,54 euros y una capitalización bursátil de apenas 20.000 millones de euros.

Precisamente, el escaso valor en bolsa de grandes operadoras europeas hace sonar las alertas dentro del sector de las telecomunicaciones. “Hay empresas estadounidenses y asiáticas que crecen año a año y que tienen revalorizaciones de hasta el 30% en bolsa. Dichas compañías disponen de una gran cantidad de dinero en caja y adquirir empresas europeas podría ser una ganga para ellas”, admiten desde el sector en conversación con este periódico. Es el caso de T-Mobile, que en lo que va de año avanza un 32% en bolsa y tiene una capitalización bursátil de 188.888 millones de dólares.

Para evitar que una compañía española como Telefónica pueda ser objeto de opa, el Gobierno amplió el escudo anti adquisiciones por parte de inversores extranjeros en empresas estratégicas. En principio, esta ley cae en 2023 salvo que el Gobierno vuelva a prorrogarla, una opción que está encima de la mesa, pero que de momento los dos partidos políticos que conforman en Ejecutivo no se ponen de acuerdo.

Esta ley antiopas sigue vigente en países como Francia o Alemania, dos países que cuentan con dos superpotencias en el sector de las telecomunicaciones como Orange, pendiente de la citada fusión en España, y Deutsche Telekom.

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