El presidente del Tribunal Constitucional que este lunes deja el cargo con la renovación del Alto Tribunal, Pedro González-Trevijano, ha defendido la vigencia de la Constitución Española y el papel del tribunal de garantías como intérprete de la Carta Magna para contribuir al proceso democrático de España.

El magistrado ha proclamado que «el respeto tanto a la Constitución como a la ley democrática por parte de todos crea precisamente las condiciones idóneas para las libres y legítimas aspiraciones de cada uno de nosotros, en tanto que ciudadanos. Lo que implica que ni unos ni otros podemos arrogarnos un poder constituyente, ni podemos tampoco avalar mutaciones de la propia esencia de la Constitución que resulten inconstitucionales», en referencia a la posibilidad de reformas.

Durante el acto de toma de posesión de los cuatro magistrados que entran en el Tribunal Constitucional a propuesta del Gobierno y del Consejo General del Poder Judicial, Juan Carlos Campo, Laura Díez, María Luisa Segoviano y César Tolosa, el presidente saliente ha reivindicado que «ante la Carta Magna no son oponibles soberanías populares que dicen emanar, sin intermediación alguna, del supuesto mandato directo de un colectivo o de una colectividad. En España sólo hay una soberanía, la soberanía nacional, la del pueblo español, expresada solemnemente el 6 de diciembre de 1978, con la aprobación de la Constitución; y que da lugar a su precisión más firme en su artículo 2, que consagra la indisoluble unidad de la Nación dentro del respeto a sus nacionalidades y regiones», en clara referencia al pulso del independentismo catalán.

Este lunes salen del Alto Tribunal, además del presidente, el vicepresidente Juan Antonio Xiol y los magistrados Antonio Narváez y Santiago Martínez-Vares, que también vencieron su mandato el pasado junio.

Llamamiento a los políticos sobre el CGPJ

Durante su discurso, Trevijano ha afirmado que no está de acuerdo en la denominación de «magistrados conservadores y magistrados progresistas» dentro del Tribunal y ha lanzado una petición a los partidos políticos en cuanto a la falta de acuerdo político que ha llevado al CGPJ a una situación de bloqueo, así como sobre las últimas reformas legales propuestas por los partidos del Gobierno que afectan al propio Constitucional: «No convirtamos los consensos y mayorías cualificadas previstas constitucionalmente en automáticos regímenes de cuotas o en un indefinido impasse. Tampoco difuminemos los pesos y contrapesos de nuestra Ley Fundamental, ni apresuremos reformas que incidan sin consenso en el originario pacto constitucional, ni desdibujemos la autonomía de unos órganos constitucionales frente a otros. De lo contrario, sin supremacía de la Constitución, ni imperio de la ley, sin checks and balances, sin un adecuado funcionamiento de los órganos constitucionales, esto es, sin sujeción real y cumplimiento responsable por parte de los poderes públicos de nuestra Norma Suprema, del ordenamiento jurídico y de las decisiones del Tribunal Constitucional, no habrá democracia, ni libertad ni Constitución».

En el solemne acto de toma de posesión de los magistrados ha estado presente el vicepresidente del Gobierno, Félix Bolaños, en representación del Gobierno, así como los presidentes del CGPJ y del Tribunal Supremo, Rafael Mozo y Fernando Marín, y diversas autoridades del ámbito de la abogacía, la política y la judicatura.