La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto al comisario jubilado José Manuel Villarejo de los delitos de descubrimiento y revelación de secretos que le atribuía la Fiscalía por supuestamente haber ordenado grabar y publicar en un medio una reunión entre agentes de la Policía Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) relativa a la investigación sobre Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como ‘El Pequeño Nicolás’.

Los magistrados han adoptado esta decisión al no haber encontrado a lo largo del juicio una base probatoria en el argumento de la Fiscalía y sí, en cambio, una falta de coherencia lógica en el relato que proponía el Ministerio Público que les impide condenar al comisario.

En una sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Audiencia de Madrid también ha absuelto de los delitos de descubrimiento y revelación de secretos a la esposa del comisario, Gemma Alcalá, y al periodista Carlos Mier.

Así, el exmando de la Policía se libra de que la podría haber sido su primera condena. La Fiscalía pedía para él cuatro años de prisión. El comisario queda pendiente de la sentencia de la Audiencia Nacional relativa a tres piezas –‘Iron’, ‘Land’ y ‘Pintor’–, en la que se enfrenta a una petición de 83 años de prisión.

Desestimada la acusación de la Fiscalía

En este caso, el tribunal ha desestimado la acusación de la Fiscalía, que aseguraba que Villarejo había ordenado grabar una reunión celebrada en octubre de 2014 en la que el entonces jefe de la Unidad de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas informó a varios agentes del CNI sobre la investigación en curso sobre ‘El Pequeño Nicolás’, a quien tenían bajo sospecha por hacerse pasar –ante varios empresarios– como enlace entre la Vicepresidencia del Gobierno y la Casa Real, y como agente de Inteligencia.

Según la Fiscalía, el comisario tuvo conocimiento de la convocatoria para aquella reunión «y planeó grabar la conversación» con el propósito de difundirla posteriormente en ‘Información Sensible’ y otros medios de comunicación «y lograr así obstaculizar, entorpecer o bloquear la investigación en curso» sobre Gómez Iglesias.

El Ministerio Público sostenía que el periodista Carlos Mier –que entonces trabajaba en Información Sensible– llamó desde su móvil al del jefe de Asuntos Internos y «activó algún tipo de aplicación informática o software que permitió captar el sonido ambiente sin que pudiera ser advertido por Martín Blas».

Mantiene la presunción de inocencia

Los magistrados no han coincidido con esta versión del Ministerio Fiscal y han acordado la absolución de todos los acusados, porque, a su juicio, no hay indicios suficientes y sólidos como para desvirtuar el principio de inocencia que favorece a Villarejo, Alcalá y Mier.

Durante el juicio, el comisario ya negó los hechos que se le atribuían. «A mí qué me importaba esa historieta», ha dicho, al tiempo que se ha mofado del sistema con el que se hizo la grabación que se le atribuye.

La decisión de la Audiencia de Madrid aún no es firme y puede ser recurrida en casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, la competente en asuntos de naturaleza penal.