El candidato de Podemos a la Presidencia de Castilla-La Mancha y posible candidato de la confluencia de izquierdas en proceso de negociación, José Luis García Gascón, ha avanzado que en el caso de que, en los próximos comicios autonómicos, la suma de la coalición fuera imprescindible como bisagra para dar el liderazgo del Ejecutivo a Emiliano García-Page, vetaría la opción del actual presidente e instaría al PSOE a designar a otro candidato si quiere contar con un hipotético necesario apoyo.

Así lo ha asegurado García Gascón en una entrevista con Europa Press, donde ha puesto de manifiesto que defenderá este extremo «mientras Emiliano García-Page siga atacando al Gobierno de coalición progresista y siga haciendo políticas de derechas alineándose con el PP de Alberto Núñez Feijóo».

«Nosotros vamos a votar en contra de una investidura de García-Page y a favor de una investidura del partido que más votos tenga con cualquier candidato que no sea Emiliano García-Page. Votaríamos a alguien que fuera de izquierdas», ha zanjado.

Revertir este punto de vista para el PSOE castellanomanchego es, con las condiciones actuales y según García Gascón, «muy difícil, casi imposible» después de «cuatro años de trayectoria de un gobierno con mayoría absoluta con posiciones de derechas».

Así, ha lamentado que García-Page «siga atacando al Gobierno de coalición progresista y a su propio partido», además de que está ejecutando políticas en Castilla-La Mancha que «dañan a la ciudadanía».

«Se me antoja muy difícil ver alguna posibilidad de que esto pueda cambiar, aunque no es imposible. No me importará tener que desdecirme», ha abundado. Además, ha admitido que habría «otros nombres» dentro del PSOE que él sí vería con buenos ojos para ejercer la Presidencia de Castilla-La Mancha en virtud de un acuerdo con la confluencia que él representa.

En este sentido, ha desvelado que hay «bastante gente del PSOE» tanto en la región como a nivel nacional que le ha transmitido su incomodidad con las posturas políticas de García-Page.

Errores al gobernar

García Gascón ha reconocido que el papel de Podemos cuando aceptó entrar a formar parte del Gobierno del PSOE en la pasada legislatura no fue del todo acertado, defendiendo en todo caso que «hay un aprendizaje» de la experiencia de dos años compartiendo sillones en el Consejo de Gobierno con el PSOE.

En esta línea, indica que una cuestión a mejorar con respecto a lo ocurrido a mitad de la legislatura 2015-2019 es que si Podemos decide la formación de un Gobierno entraría a formar parte del mismo desde el principio, y no a mitad de mandato.

«Entraríamos desde el principio y no a media legislatura, tras una negociación con un acuerdo más ambicioso y formando un Gobierno delimitando consejerías, competencias y presupuesto suficiente, con poder para cambiar la vida de la gente», ha especificado.

Algo contrario a lo que ocurrió en su momento, cuando se decidieron «solo nombres», lo que no sirvió para «conseguir mucho», cuando Podemos asumió una Vicepresidencia sin apenas funciones, una Consejería de Garantías Ciudadanas sin presupuesto o una Dirección General de Participación Ciudadana –ejercida por el propio García Gascón– que trabajó en un proyecto de ley que, si bien fue aprobado por el Gobierno como proyecto, no consiguió iniciar su trámite parlamentario y se quedó en el camino.

De esta manera, García Gascón asegura ahora que cuenta con un aprendizaje «de lo que no hay que hacer», ya que el trabajo de la formación morada en iniciativas parlamentarias se vio deslucido al no sacar adelante ninguna pese a iniciar sus trámites.

Para ello, abunda en la necesidad de «cambiar al presidente» y que no sea García-Page el elegido para la investidura. «Queremos cambiar a Page por alguien que se comprometa con valores progresistas, un presidente que no sea de derechas», ha reiterado, apuntando que en todo caso su postura será «generosa» a la hora de dar libertad al PSOE para elegir cualquier otro candidato.

Con todo, afirma el candidato que «el voto socialista en Castilla-La Mancha es el voto a Podemos», y ahora la formación morada se compromete a tener «lealtad con los militantes socialistas» para poner a su partido «al servicio de un cambio progresista».

A por el votante socialista

En esta línea, ha mostrado su intención de perfilar una campaña electoral en la cual se van a lanzar a por parte del electorado del PSOE que está descontento con la gestión de Emiliano García-Page al frente del Ejecutivo autonómico.

«Hay dos opciones: que gobierne la derecha, porque García-Page y Núñez son una copia», o confiar en Podemos. «Frente al bloque de la derecha hay una opción de esperanza, de futuro, socialista, progresista, ecologista, feminista, que es la de Unidas Podemos en Castilla-La Mancha. Animo a todas las personas que nos votaron en 2015, que vuelvan a votarnos con un pequeño esfuerzo», ha reclamado el líder de Podemos.