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García Adanero: "No me siento un tránsfuga, he defendido todo por lo que me votaron"

El exdiputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN) y que concurrirá junto al PP el 28-M arremete contra su ya expresidente, Javier Esparza, al que acusa de haber dividido el centro derecha en Navarra y fijarse como objetivo entenderse con el PSOE.

El diputado Carlos García Adanero.

Hace casi un año todo se precipitó. Aquella votación de la reforma laboral que su ya ex partido había decido apoyar fue la gota que colmó el vaso. Carlos García Adanero, junto a su compañero de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Sergio Sayas, mantuvieron en vilo al PSOE sobre cuál sería el sentido de su voto. La incógnita era si seguirían la directriz marcada por la dirección que lidera Javier Esparza o se rebelarían para continuar con la férrea oposición a Sánchez que venían manteniendo en la Cámara Baja. Apostaron por lo segundo. Después llegó el revuelo, el enfrentamiento interno y la expulsión provisional por dos años y medio.

El martes ambos cruzaban la puerta de entrada de la sede del PP de Navarra. Lo hacían para integrar su plataforma ‘Navarra’ bajo el manto electoral de los populares. García Adanero rechaza por completo las acusaciones de transfugismo. Reitera que él ha actuado con coherencia y siguiendo los principios por los que fue elegido y en los que el rechazo a Sánchez ha sido constante. Una máxima en la que cree que no cabía un voto favorable a la reforma laboral y menos aún, obedecer una directriz del partido sin ni siqueira haberla sometido a un debate interno previo.

Han pasado 35 años desde que se afilió a UPN y ahora no descarta hacer lo miso en el PP. No cree que suponga un gran cambio, al fin y al cambio, «salvo matices», defienden lo mismo. El reto es reconstruir el centro derecha que cree roto, fragmentado y dividido por culpa de la dirección actual de UPN en la que no se reconoce. Menos aún en la estrategia de la que acusa a Esparza y que asegura que pasa por entenderse con el PSOE.

Reconoce que este ha sido el peor año de su trayectoria política excluidos los años de amenaza terrorista y falta de libertad a la que le obligó ETA. Ahora su objetivo es iniciar esta nueva andadura defendiendo «lo que he defendido siempre» y, a poder ser, hacerlo desde el Congreso… quizá bajo las siglas del PP.

Pregunta.- ¿Qué sintió el martes cuando cruzó la puerta de la sede del PP en Navarra tras 35 años afiliado a UPN?

Respuesta.- No sentí nada especial, durante muchos años hemos estado unidos al PP, que estaba integrado en UPN, tenía una colaboración permanente. El mal rato, el duelo, lo pasé cuando me expulsaron de mi partido. Fue un momento difícil. Lo superas, pero cuando te echan de tu casa es un momento difícil. Ahora, entrar en la sede del PP no me provoca una sensación especial.

P.- ¿Cómo era el partido, la UPN de hace 35 años?

R.- Nada que ver con ahora. Había mucha ilusión. En ese momento no se gobernaba salvo en algún ayuntamiento. Había muchas ganas por hacer cosas, por defender nuestra tierra, por conseguir gobernar para cambiar las cosas. Mucho amateurismo y hacías de todo, lo mismo colocar propaganda con el engrudo, como se hacía entonces, ensobrar y buzonear propaganda, etc. Nada que ver. Mucha ilusión por cambiar las cosas y vencer al Partido Socialista que en esos años arrasaba.

P.- Mira a la UPN actual, que no se si lo considera ya  su expartido, y ¿qué ve? ¿qué echa de menos?

El mayor disgusto ha sido ver el odio que destilaban hacia mi personas que pensaba que eran más cercanas»

R.- Veo que en lugar de tener la idea de agrandar, de conseguir más apoyos, que la gente se quiera incorporar y aportar, lo están empequeñeciendo. Un partido en el que al que no gusta cómo funciona se le hace la vida imposible, como a nosotros. Veo que en lugar de agrandar un partido lo están empequeñeciendo de modo tremendo. Están dejando atrás los principios para entrar en otro tipo de cosas. Pretender pactar con el ‘Sanchismo’, con lo que es Sánchez, es alucinante.

P.- El señor Esparza dice que es falso, que en ningún momento quiere pactar con el socialismo sino derrocarlo…

R.- Dijo que rompía con el PP y Cs y que  tenía las manos libres para pactar con el PSOE. Pero ha dicho tantas cosas que se contradice un día con la media hora anterior. Si no quiere pactar con el PSOE, ¿por qué rompe el centro-derecha? ¿Por qué echa al PP y a Cs?

P.- Esparza ha revalidado la presidencia de UPN recientemente con un 91% de apoyo. Ustedes ponen la responsabilidad fundamental, el foco, en él. Le acusan de dividir el centro derecha, ¿es él el único responsable?

R.- Es evidente que es el presidente y que la responsabilidad es de él y de quienes le apoyan. Para la presidencia yo también le apoyé pero si luego el camino que sigue es pactar con Sánchez, es querer formar parte del núcleo de gobernabilidad de España con el PSOE y sus acompañantes, para eso conmigo que no cuente. El problema con la votación a la reforma laboral es que no hubo un debate en el partido para decidirlo. Nos acusaron de incumplir el voto, pero no. No hubo un órgano del partido que se reuniera para decidir el voto, no hubo un debate interno sobre esta cuestión, para decidir qué se votaba en la reforma laboral. Nos llamaron la víspera sin darnos ninguna explicación y para que votáramos que sí en una cosa que lo normal era votar que no. Cuando preguntamos los motivos nos dijeron que no nos los iban a dar.

En UPN han dejado atrás los principios, querer pactar con el ‘Sanchismo’ es alucinante»

P.- Sergio Sayas y usted aseguran que UPN ha cambiado, que Esparza ha cambiado… y ustedes, ¿han cambiado?

R.- Sigo defendiendo lo que defendía. Si alguien ve mis intervenciones en el Congreso lo verá. Diría a alguien que nos ha votado que nos diga en qué está en desacuerdo. Es difícil encontrar alguna posición o votaciones en las que un votante o afiliado normal de UPN no esté de acuerdo.

P.- Cuando escucha que les acusan de ser tránsfugas, ¿qué piensa? Se lo acusan desde UPN, desde el PSN…

R.- Es que la presidenta Chivite y Esparza dicen lo mismo en este momento, el mismo discurso. Saben que la alternativa del PP con nosotros es una alternativa que puede tener un impacto electoral importante y somos el enemigo a batir por parte de ellos. ¿Que nos llamen tránsfugas? No esperaba menos. Fuimos en una lista con NA+ y resulta que en UPN nos echan a nosotros, al PP y a Cs, no sé quién es el que ha cambiado. Es el que ha echado a los tres.

P.- No se siente tránsfuga pero, ¿cómo define el transfugismo?

R.- Nosotros pedimos que fueran los afiliados los que se pronunciaran sobre si hicimos bien o no en la votación. No quisieron, dijeron que eran los órganos del partido los que decidían. ¿Por qué no querían que votaran los ciudadanos? Porque si nos daban la razón quien se tenía que ir era él y toda la dirección. Por eso se optó por no reunir a los afiliados. Por eso para nada me siento un tránsfuga, en ningún caso, porque en nada he ido en contra de lo que hemos defendido para ir a las elecciones, que es por lo que te votan. Estamos haciendo lo que dijimos que íbamos a hacer. En ningún caso apoyar a Sánchez y si te dicen que hagas lo contrario…

P.- Se afilió a UPN en 1987. Su compañero Sergio Sayas ya ha pedido la baja, antes de que le expulsen definitivamente. ¿Usted lo ha hecho?

R.- He mandado un escrito diciendo que no entiendo cómo nos expulsaron y ahora nos dicen que nos demos de baja, por estar incumpliendo los estatutos por lo que hicimos el martes. Vamos, que por un lado estoy expulsado y por otro tengo deberes con el partido. Ellos a mi me pueden insultar todos los días pero yo no les podía llevar a ningún comité al estar expulsado o como lo quieran llamar. Es un despropósito. Yo no hago ninguna reflexión en esa dirección en el escrito que he enviado. Simplemente les comunico que me enteré por la prensa y que si quieren seguir insultándome, que sigan, que no voy a perder el tiempo en más tonterías de esas.

P.- ¿Sánchez y Esparza pactaron su expulsión antes de la votación de la reforma? Es la acusación que hace Sergio Sayas.

R.- Una de las cosas que se pactó fue cerrarnos la boca, es evidente. Es muy llamativo que sólo producirse la votación salga Esparza con la expulsión, expulsión. Lo normal sería llamar a capítulo. Hay otras cosas que no voy a entrar ahora, que con el tiempo no sé si se sabrán. Ha pasado un año y no le voy a dar más vueltas.

Una de las cosas que Esparza pactó con Sánchez fue que nos taparan la boca. Hay otras cosas, no sé si con el tiempo saldrán»

P.- ¿Aún no lo sabemos todo?

R.- El problema de estas cosas es que muchas pueden ser conversaciones privadas o algo parecido. No entro más. El seguirá en su tesis y nosotros en la nuestra. El decía que habíamos pactado el voto con el PP, ¿para qué? Si ya era diputado y si quisiera integrarme al PP estoy seguro que me acogían con cariño sin necesidad de votar nada. También dijo que nos íbamos a Vox… se han dicho tantas cosas.

P.- ¿Qué ha encontrado en el PP que echara de menos en UPN?

R.- Es un partido con el que hemos compartido muchos años de trayectoria. Los principios ideológicos, salvo algún matiz, son los mismos.

P.- UPN y el PP de Navarra están condenados a entenderse después de las elecciones de mayo?

R.- La apuesta que tiene UPN es tratar con el PSN. No tiene ningún interés en llegar a acuerdos con el PP.

P.- Dice que no descarta afiliarse al PP, ¿de qué dependerá?

R.- No es algo que me suponga ningún esfuerzo. No le doy mucha importancia a esta cuestión.

P.- ¿Creen que tienen mucha gente detrás, que arrastrarán voto hacia el PP?

R.- Voto no vamos a arrastrar nada. Lo que vamos es a colaborar por un proyecto que sea alternativa a Chivite en Navarra. Contribuir a echar a Sánchez. Vamos a sumar para echarle. En la calle sí veo que la gente está ilusionada.

P.- ¿Se puede ser alternativa a Chivite sin entenderse con UPN en Navarra?

R.- UPN tiene como objetivo entenderse con Chivite, por eso echa al PP y Cs. Queremos  ser alternativa para la gente de centro-derecha que se siente huérfana de voto, para que tenga una opción con los mismos principios que hemos tenido siempre.

P.- ¿En qué lista del PP de Navarra le gustaría concurrir?

R.- Yo soy diputado y en el futuro me gustaría ser diputado, pero veremos. Queda un año para que acabe la legislatura. Ya veremos dónde estaré.

P.- ¿Ha sido este el año más duro de su larga trayectoria política?

R.- Sí, dejando aparte toda la parte del terrorismo, por la privación de libertad que suponía. En una situación normal, sin duda.

P.- ¿Qué lección aprendida se lleva de este año transcurrido?

R.- El disgusto de ver el odio que destilaban personas que pensaba que eran más cercanas. Eso me impresionó y me disgustó. No por discrepar sino por el verdadero odio que vi en algunas personas. En la vida todo pasa.        

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