La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 74 años de nacionalidad española, que responde a las iniciales de P. G. P., como presunto autor del envío de cartas bombas. Los sobres se enviaron, entre otros, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o a la embajada de Ucrania en Madrid y Estados Unidos.

Fuentes de la investigación apuntan que los agentes han llevado a cabo la inspección de su vivienda. Se le atribuye la autoría de todas las cartas enviadas y se espera que pase a disposición judicial el próximo viernes.

El individuo, un jubilado de Miranda del Ebro, ha sido arrestado en la calle por si en su vivienda tuviese más material explosivo. La investigación ha sido llevada por los agentes de la Comisaría General de Información y coordinada por el juez de la Aundiencia Nacional, José Luis Calama.

Una de las claves para llegar hasta este hombre fue la caligrafía de las cartas. Todas, las seis, fueron escritas a mano. Los investigadores trabajaron desde el primer momento en que las había redactado la misma persona. Los sellos utilizados, una edición limitada, también fueron determinantes para acotar el lugar desde el que se mandaron.

El Ministerio del Interior ha indicado que se trata de una persona muy activa en redes sociales y que tiene conocimientos técnicos e informáticos. La principal línea de investigación apunta a que actuó sólo en la confección y envío de los artefactos, aunque no se descarta la participación o influencia de otras personas.

Grupos rusos

En la última semana, el diario The New York Times publicó que los autores serían miembros del grupo neonazi Movimiento Imperial Ruso, con lazos con la extrema derecha española. Todavía no ha trascendido si el detenido tiene lazos con este u otros grupos, o si actuaba en solitario.

El envió de estos «artefactos deflagrantes» comenzó en el pasado mes de noviembre. El 24 de ese mes fue detectada una carta con material explosivo dirigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que había sido remitido por correo postal ordinario. Los servicios del Departamento de Seguridad de Presidencia del Gobierno detectaron la carta en las tareas de cribado y filtrado de la correspondencia.

Otras cinco cartas similares por sus características y contenido a los recibidos por la Embajada de Ucrania y la Embajada de Estados Unidos en Madrid, por la empresa Instalaza en Zaragoza, por el Centro de Satélites de la Unión Europea ubicado en la Base Aérea de Torrejón y por el Ministerio de Defensa. Un vigilante de seguridad de la Embajada de Ucrania resultó herido por la explosión de uno de los artefactos.

El pasado 3 de enero el juez de la Audiencia Nacional que investiga el envío de esta serie de cartas explosivas acordó abrir una nueva línea de investigación en la causa para llevar a cabo una serie de pesquisas de carácter tecnológico.

Un herido

Un empleado de la Embajada de Ucrania en Madrid resultó herido leve tras la explosión de la carta bomba que llegó a la delegación diplomática en Madrid.

La carta no había sido detectada por el servicio privado de vigilancia de la Embajada de Ucrania. El embajador ucraniano contó al ministro español que el artefacto explosivo estaba dentro de una carta dirigida a él.