La decisión del Gobierno de desclasificar los papeles de la intentona golpista del 23-F de hace 45 años ha abierto el debate en torno a si el hoy rey emérito debe regresar a España. Fue el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, el primero el pronunciarse al respecto ante la coincidencia unánime de que dicha desclasificación no ha hecho otra cosa que reafirmar el papel determinante de Juan Carlos I a la hora de parar el golpe. Y antes de hacer pública estar posición a través de las redes sociales, informó a la Casa Real de sus intenciones, según pudo saber El Independiente. Desde el Gobierno responden que quien debe decidir su vuelta es el propio exjefe del Estado y, en su caso, la Zarzuela, hoy dirigida por su hijo, Felipe VI.
"La desclasificación de los documentos del 23-F debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado. Creo que sería deseable que el rey emérito regresara a España", escribió el presidente del primer partido de la oposición en su cuenta de X. El rey emérito, que reside desde 2020 en Abu Dabi, adonde se trasladó ante la creciente presión por las investigaciones sobre sus finanzas, ha reconocido "errores innegables" en su trayectoria, afirmó Feijóo, pero "contribuyó a sostener" la democracia española.
Juan Carlos I ayudó también a sostener las "libertades" en el país, en "un momento clave" y por tanto debería pasar la última etapa de su vida "con dignidad y en su país", añadió el jefe de los populares.
Fuentes de Génova creen que el país no debería "arriesgarse a que Juan Carlos muera en el exilio". "No es un asunto más. Nos tenemos que plantear si, como país, queremos tener a una persona que ha trabajado por España, con sus errores posteriores, fuera" de nuestras fronteras. De momento no quieren ir más allá a la espera de lo que digan otras fuerzas políticas. Ponen la pelota en el tejado del Gobierno, de sus socios parlamentarios y de Vox, al tiempo que califican la posición de su jefe de filas de "valiente y audaz".
No deberíamos arriesgarnos a que Juan Carlos muera en el exilio", dicen en Génova, pese a sus "errores". "No es un asunto más
A Feijóo le contestó, en los pasillos del Congreso, el titular de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el encargado de la interlocución con la Zarzuela. El ministro subrayó que la decisión de si regresa o no el rey emérito a España "depende exclusivamente de él". El Ejecutivo "nunca le ha impedido y nunca le ha denegado la entrada a España" y, "de hecho, él viene a España cuando así lo decide".
"Creo que es una decisión que le compete a él, al rey emérito, al rey Juan Carlos, y también, en su caso, a la Casa Real, pero en ningún caso le compete ni al Gobierno ni mucho menos al jefe de la oposición", advirtió Bolaños, amonestando por tanto a Feijóo. Para el Gobierno, es "muy buena noticia" que el líder del PP, "que ayer decía que la desclasificación de los papeles del 23-F era una cortina de humo" hoy vea que "son útiles". Una rectificación, dijo mordaz, "de sabios". El ministro aprovechó para alabar la acción del actual monarca, de su acción por la "regeneración" de la monarquía, de su empeño por "transformarla, modernizarla". "Es una gran noticia para nuestra democracia y nuestras instituciones", remachó. Y es que la línea argumental de la Moncloa ha sido siempre la de poner el foco en el ejemplo que representa Felipe VI, y no su padre, de quien se acabaron archivando las investigaciones por presunta corrupción bien por prescripción o bien porque estaba protegido por la inviolabilidad.
Bolaños celebra que ahora Feijóo vea "útiles" los papeles descatalogados, cuando hasta ahora había dicho que era una "cortina de humo". También alaba el impulso regenerador de Felipe VI
La petición de Feijóo sucede después de que ayer se desclasificaran, tras un acuerdo del Consejo de Ministros, 153 "unidades documentales" (al final fueron 167), que incluyen desde la transcripción de conversaciones telefónicas del golpista Antonio Tejero desde el Congreso sitiado por los agentes a su mando hasta notas informativas del Cesid. Uno de los documentos de los servicios de inteligencia de la época prueba, de hecho, cómo el Rey impidió al general Armada acudir a la Zarzuela, como él siempre pretendía, igual que ordenó al teniente general Jaime Milans del Bosch, que había sacado los tanques a la calle para apoyar el golpe, que depusiera su actitud. Los papeles también señalan cómo hasta el PCE advertía de los "rumores" alentados por la extrema derecha de la implicación del entonces jefe del Estado en la asonada militar.
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