"No, en absoluto". José Luis Rodríguez Zapatero insiste. Nunca fue facilitador del rescate de la aerolínea Plus Ultra, ni hizo gestiones con el Gobierno, ni ha tenido relación con el presidente de la compañía, el detenido Julio Martínez Sola. Sí que ha tenido "bastante" relación con otro detenido, el empresario Julio Martínez Martínez, amigo suyo y administrador único de Análisis Relevante, la compañía de la que facturó unos 70.000 euros brutos de media al año —y hasta un total de 463.000 euros en seis años— en calidad de consultor y como autónomo, ya que nunca ha tenido una sociedad, "ni aquí ni en ningún sitio del mundo, ni en Kuala Lumpur".

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La presencia del expresidente del Gobierno en la comisión Koldo del Senado, este lunes, era el plato fuerte que el PP se había reservado para la tercera campaña de este carrusel electoral que empezó en Extremadura el 21 de diciembre —antes de aquellas urnas compareció el exsecretario de Organización Santos Cerdán, ya en libertad tras casi cinco meses en prisión provisional—, siguió en Aragón el 8 de febrero —y antes pasó por el órgano el exdirigente Paco Salazar, denunciado internamente por acoso sexual— y continúa ahora, en menos de dos semanas, el 15 de marzo, con Castilla y León. El PP quiso llevar a Zapatero, uno de los principales activos electorales del PSOE desde las últimas generales, a una comisión que se ha convertido en un cajón de sastre, por la que desfilan todos los señalados en casos mediáticos de distinto pelaje. En este caso, el rescate en marzo de 2021 de la aerolínea Plus Ultra, un asunto que sí está siendo investigado judicialmente, por si las ayudas del Estado, de 53 millones de euros, pudieron ser usadas para blanquear dinero procedente de Venezuela. El pasado viernes, la jueza instructora decidió inhibirse a favor de la Audiencia Nacional por la "nueva dimensión" de la causa. El exjefe del Ejecutivo, sin embargo, no está imputado por la Justicia.

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La portavoz de Unión del Pueblo Navarro, María Caballero, fue quien primero disparó a cuenta de la relación del expresidente con la aerolínea. Y él, antes de contestar que no tuvo nunca ningún vínculo con la entidad —algo que repitió a lo largo de toda la sesión—, quiso hacer constar que comparecía gustoso, como es su "deber constitucional", y "como ciudadano", pues lleva 14 años sin ejercer ningún cargo público, por lo que no se le pueden exigir responsabilidades políticas. Denunció además que el Senado, Cámara que el PP controla con mayoría absoluta, le había convocado "de urgencia", "sin motivación", algo que exige la sentencia 77/2023 del Tribunal Constitucional y que incluyó por unanimidad la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, relativa a la presunción de inocencia extraprocesal.

"Será ajeno a responsabilidades políticas", le replicó Caballero, pero no lo es el Gobierno, y la pregunta entonces es si este obró "con transparencia y rectitud" cuando concedió el rescate. Zapatero incidió en que nunca influyó en esa operación, como nunca tuvo una conversación con el presidente, Pedro Sánchez, antes de ella, sí después —"me ha dado ánimos, me contó su experiencia en esta comisión y sus sensaciones"—. Tampoco se reunió con José Luis Ábalos cuando era ministro de Transportes para hablar de Plus Ultra, la única vez que se vio con él fue después del rescate. Ni ha mantenido relación con el presidente de la compañía, Julio Martínez Sola. "Cero, nada de nada, ninguna comunicación, nada de nada". Le ha podido saludar, eso sí, como ha saludado a "miles" de personas a lo largo de su vida. Nada más.

Distinto es su trato con Julio Martínez Martínez, con quien el jefe de Plus Ultra comparte nombre y primer apellido, pero no parentesco. Este, contó, es su "amigo", lo conoce desde hace años, sobre todo porque ambos salen a correr juntos. Y fue mucho después, en 2020, cuando Martínez Martínez decidió montar Análisis Relevante y él aceptó trabajar para la empresa como consultor. Explicó que entonces propuso que la agencia de sus hijas, What the Fav, desarrollara tareas de "marketing, de comunicación, de apoyo a la sociedad y al consultor", a él mismo. "Era mi propuesta y formaba parte del acuerdo", precisó.

De media, percibió "70.000 euros brutos de media al año" por su trabajo como consultor, "más o menos medio millón" en seis años. 70.000 euros brutos, dijo, "contra factura", siempre como autónomo, tributando en el IRPF, porque jamás ha tenido ninguna sociedad, ni en España ni fuera. Es más, lleva en el régimen de autónomos desde 2012, desde que salió de la Moncloa, y desde entonces ha trabajado para varias consultoras.

Zapatero defendió que la cantidad que cobró de Análisis Relevante era el "precio de mercado" para una persona con su "experiencia, trayectoria y personalidad". Precisó asimismo que la tarea de consultoría no siempre implica que haya un informe escrito, porque esa labor es "más amplia", ya que se trata en muchos casos de "establecer perspectiva", participar en diálogos o seminarios, y eso "exige un conocimiento". En ese punto intentó ilustrar su valía como expresidente y cómo es demandado por ello: ha sido invitado a 172 viajes internacionales para participar en 186 actos públicos, mientras que en España ha encadenado 134 viajes nacionales para asistir a 370 actos públicos (más los de partido). "Conviene tener la medida de por qué un consultor tiene cierta valoración en el mercado", señaló, para recordar que ha sido invitado por las universidades más importantes del mundo, como las de Yale, Harvard u Oxford.

Análisis Relevante se constituyó en 2020 y en su origen participó también Sergio Sánchez, antiguo trabajador del Centro Nacional de Inteligencia —con gobiernos del PSOE y del PP— y actual director de Relaciones Institucionales de Movistar Plus+. Él tuvo una "participación importante" en la redacción de los informes de la compañía de Martínez Martínez, como "gran profesional" que es, aunque la "responsabilidad final" era de él, del expresidente, porque él era el "responsable" de esos documentos. Sánchez facturó unos 18.000 euros en cinco años, hasta su desvinculación de la empresa. "Yo no gestionaba la administración porque no he tenido responsabilidad en la sociedad", argumentó.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional, la que conduce las pesquisas judiciales por el caso Plus Ultra, encontró en el ordenador de Martínez Martínez un contrato por el que este se llevaría un 1% del dinero del rescate si se acababa concediendo. "No puedo hacer ninguna valoración", adujo, porque no tiene "ni idea" de ese documento ni de ese "compromiso" de pago, "nunca". "En alguna ocasión" Martínez sí le dijo que tenía una relación, "sin detallar", con Plus Ultra, pero es una "especulación", que se llegara a ese vínculo con la aerolínea porque él trabajaba de consultor para Análisis Relevante. El expresidente insistió en que no ha tenido "ninguna relación" con la aerolínea, ni "nadie" le ha pedido "nada" para ella "jamás". Tampoco presionó al secretario de Estado de Transportes de Ábalos a favor del rescate, como dijo el hijo del exministro: "Es absolutamente falso y lo ha desmentido él. No hablé con ninguna autoridad pública del rescate de Plus Ultra".

(Noticia en ampliación)