Era más que previsible que el debate monográfico sobre la guerra de Irán y la posición de rotundo rechazo del Gobierno a la intervención militar de EEUU y al uso de las bases de Rota y Morón llegara al Congreso. Así será. Confirmado. Como señalaron fuentes de la Moncloa a este diario, el presidente, Pedro Sánchez, comparecerá en el pleno de la Cámara baja, pero será después de las elecciones de Castilla y León del próximo 15 de marzo. Muy probablemente la cita llegará a finales de mes, antes de Semana Santa.

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La solicitud del jefe del Ejecutivo fue registrada este viernes por la mañana en el Congreso. Sánchez pide comparecer, según consta en el escrito oficial firmado por el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, "al objeto de informar sobre la posición del Gobierno de España ante la guerra en Oriente Próximo, así como de la última reunión del Consejo Europeo". Dado que la próxima cumbre de los líderes de los Veintisiete se celebrará en Bruselas el 19 y 20 de marzo próximos, la previsión que maneja la Moncloa es que el pleno monográfico en el Congreso tenga lugar el miércoles 25 de marzo. Justo antes de que arranque la Semana Santa. Para el presidente, será previsiblemente un debate cómodo, ya que ha enarbolado la bandera del No a la guerra, la misma que tomó las calles hace 23 años contra la invasión de Irak, y ha dejado con el pie cambiado al PP. El jefe del Ejecutivo busca erigirise como la referencia frente a Donald Trump en todo el mundo y se sabe respaldado por la opinión pública española —ya lo dicen las encuestas publicadas este viernes— y de otros países, dado el sentimiento antibelicista arraigado en buena parte del mundo, como también se vio con el genocidio en Gaza, lucha contra la que él también fue a la vanguardia.

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Para Sánchez es un debate cómodo: ha enarbolado la bandera del 'No a la guerra' frente a Trump y cree sintonizar con la opinión pública española, como ya indican las primeras encuestas

La razón por la que no se puede celebrar la sesión el próximo miércoles, 11 de marzo, es que esta semana próxima no hay programados plenos en la Cámara baja. Y es así por razones de costumbre parlamentaria: nunca se fijan sesiones las semanas previas a unas elecciones autonómicas, con el fin de que los partidos se vuelquen en sus respectivas campañas. Además, el escrito del Gobierno deberá calificarlo la Mesa el próximo martes, y la Junta de Portavoces tendrá que integrarlo después en el orden del día del pleno. Así que por tiempos sería imposible que tuviera lugar el miércoles. Otra razón obvia es que, para que el presidente pueda informar del Consejo Europeo este se tiene que celebrar antes, y la cumbre está agendada para el 19 y 20 de marzo. El presidente tiene que dar cuenta a la Cámara de los resultados del Consejo. Trump ni siquiera acudió al Congreso de EEUU para intentar obtener su autorización. Actuó con Israel por su sola voluntad.

Este viernes, el PP advirtió a Sánchez de que "no puede poner en peligro la vida" de los militares españoles sin la autorización del Congreso, por lo que exigió que se someta a la consideración de la Cámara el envío de un buque de guerra, la Cristóbal Colón, a Chipre. No será así porque el Gobierno entiende que en absoluto es necesario y no lo exige la ley.

El Ejecutivo no va a pedir la autorización por el envío de la 'Cristóbal Colón' a Chipre, porque se trata de "continuar las labores de escolta" al 'Charles de Gaulle' francés: "No incumplimos la ley"

En concreto, la fragata 105 Cristóbal Colón navega ya rumbo al Mediterráneo oriental "al amparo del artículo 17 de la Ley Orgánica 5/2005, de Defensa Nacional, que habilita al Ejecutivo a ordenar operaciones en el exterior cuando estén relacionadas con el interés nacional". En este caso, señalan fuentes de la Moncloa, "se trata de continuar las labores de escolta, adiestramiento y cooperación bilateral con el grupo aeronaval francés del Charles de Gaulle que la Cristóbal Colón ya venía desarrollando en el mar Báltico". Es decir, que no se trata de una misión nueva, sino de un desplazamiento, ahora hacia Chipre, de la que ya existía, de acompañamiento del portaaviones galo Charles de Gaulle. "No incumplimos ninguna ley. Lo que hacemos es cumplir con nuestros compromisos europeos", sancionan. Y es que lo que hará el buque de guerra es proteger a un socio de la UE que preside este semestre el Consejo de la Unión después de que fuera impactada el lunes por un dron iraní la base británica de Akrotiri, en el suroeste de la isla. "Hay que hacer las cosas que se deben hacer, no las que quiera el PP, y no hay que pedir esa autorización", rematan desde el Gobierno.